El nuevo caso de la detective más peculiar de la campiña inglesa.
Para esquivar sus embrollos emocionales, Agatha Raisin se ha dejado
reclutar por su antigua firma de marketing para llevar a cabo una jugosa
misión: ser la relaciones públicas de una compañía de aguas interesada
en el manantial de Ancombe, el pueblo vecino de Carsely. El consejo
parroquial del pueblo se encuentra dividido entre apoyar a la compañía y
permitir que extraiga agua diariamente del manantial o dejar las cosas
como están… El día que Agatha decide ir a dar un paseo hasta el
manantial, da con una sorpresa: junto a la fuente está el cadáver de
Robert Strutters, el presidente del consejo de Ancombe