Un grupo de disidentes judíos planea secuestrar al premier soviético Vasily Yermakov durante su viaje en el expreso Transiberiano. Su objetivo es exigir que se les conceda el permiso de salida a varios científicos judíos destacados para que puedan emigrar a Israel. Sin embargo, su plan se complica por la presencia de agentes de la KGB, la CIA y el Mossad, que tienen sus propios intereses en el destino de Yermakov