La vida en una residencia de ancianos es terriblemente aburrida… Pero Märtha Andersson y sus amigos tienen un plan para solucionarlo.
Märtha, Oscar, Anna-Greta, Stina y Bertil están hartos de las estrictas reglas de la residencia en la que viven. La comida es una porquería, la enfermera jefe una amargada, los horarios para ir a la cama absurdos y el gimnasio donde hacen ejercicio es un cuartucho sin aparatos. Seguro que hasta en una cárcel se vive mejor. Lo han visto por la tele: habitaciones limpias y espaciosas, mucho tiempo libre y comida apetitosa. Así pues, ¿por qué no cometer algún tipo de delito para que los enchironen a todos juntos durante un añito o así?
Ahora solo hay que pensar en alguna fechoría. ¿Quizá un robo? Sea lo que sea, la Liga de los Pensionistas ya se ha puesto en marcha y nada ni nadie los va a parar.
La crítica ha dicho…
«Un libro realmente divertido, y serio en ocasiones, que te hace reflexionar y reír a…