El vuelo del alcatraz
El vuelo del alcatraz
Francisco Herrera Luque
ePub r1.0
Titivillus 25.11.2019
Francisco Herrera Luque, 2001
Editor digital: Titivillus
ePub base r2.1
EL VUELO DEL ALCATRAZ
Francisco Herrera Luque
PRÓLOGO
I
Cuando Francisco Herrera Luque (1927-1991) falleció en Caracas dejó inéditos cuatro libros: Los cuatro reyes de la baraja. (Caracas: Grijalbo, 1991. 260 p.), 1998. (Caracas: Grijalbo, 1992. 181 p.), Bolívar en vivo. (Caracas: Grijalbo, 1997. 163 p.) y El vuelo del alcatraz. Ahora se publica El vuelo… y por ello debemos iniciarlo llamando la atención sobre las características de su original y situándolo en el lugar que le corresponde dentro de la obra de ficción histórica de su autor.
El vuelo…, como se lee en la portada del original, mecanografiado y corregido por su autor, fue terminado en Caracas el 15 de octubre de 1986. En este sentido fue redactado después de La luna de Fausto. (Caracas: Pomaire, 1983. 343 p.). Terminado éste se entregó su autor a la creación de su novela Manuel Piar, caudillo de dos colores (Caracas: Pomaire, 1987. 268 p.).
La edición que el lector tiene en sus manos es una transcripción directa de las hojas del original dejado por Herrera Luque. Ésta era una obra en plena gestación, sobre la cual pensaba volver su autor, cosa que no pudo hacer. Por ello encontramos en sus manuscritos dos posibles inicios: ambos se han conservado en esta edición, debidamente anotados por el prologuista quien, además de corregir sus pruebas, ante esta obra ha hecho también lo que los anglosajones denominan “editing”: preparar el original para su publicación, poniendo las notas históricas del autor, que son dos, en sus lugares correspondientes, llamando la atención a los lectores sobre aquellos lugares del original que son ilegibles en los borradores.
El original de El vuelo… fue escrito en una máquina de escribir mecánica y luego fue cuidadosamente corregido por su autor. Prácticamente no hay página donde no haya una, o varias, correcciones, la mayor parte de ellas de estilo, las cuales mejoran la escritura. Esto es evidente para el lector de la obra cada vez que es posible leer también lo testado primero y lo añadido, o cambiado, al hacer la corrección. No hay que olvidar que Herrera Luque tenía por costumbre escribir sus libros siete veces.