Vencer o morir

Antonio Espino López · Capítulo 1 de 57

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Vencer o morir

Vencer o morir

Antonio Espino López

 

 

Vencer o morir

Una historia militar de la conquista de México

 

ePub r1.0

Titivillus 25.04.2022

Antonio Espino López, 2021

 

Editor digital: Titivillus

ePub base r2.1

Índice de contenido

 

Cubierta

Vencer o morir

Introducción

1

El Imperio Mexica. Luces y sombras de un estado mesoamericano

Guerra e imperios en la antigüedad mesoamericana

Toltecas y tepanecas

La génesis de la Triple Alianza[17]

La estructura imperial: Provincias tributarias fronterizas[31]

El desarrollo político. Los reinados militares: De Itzcoatl a Ahuitzotl[32]

Mohtecuzoma Xocoyotzin

El arte de la guerra en el mundo mexica

La guerra convencional

Las guerras floridas

Formación militar

El espacio físico y social de la contienda

El espacio ideológico, o ética política, en el mundo mexica

2

La forja de un caudillo: Hernán Cortés

Semblanza e imagen de Hernán Cortés

Armamento europeo

Soldados de Italia e indios aliados

Los hombres[127] de Cortés

Y las mujeres…

Las expediciones precedentes: Hernández de Córdoba y Juan de

Grijalva[182]

3

De Cuba a Cholula, febrero-octubre de 1519

Se organiza una expedición[1]

De Cozumel a Tabasco[14]

La Malinche y la Villa Rica de la Veracruz[27]

Cempoallán[42]

El inicio de la campaña: Tlaxcala[52]

Masacre en Cholula[86]

4

Al fin, Moctezuma, noviembre de 1519-junio de 1520

Entrada en Tenochtitlan, noviembre de 1519[1]

Llega Pánfilo de Narváez, abril-mayo de 1520[43]

Matanza en el Templo Mayor, abril-junio de 1520[64]

5

Salvar obstáculos, junio-diciembre de 1520

La Noche Triste y la batalla de Otumba[1]

Perseveración, julio-diciembre de 1520[53]

Ocupación de Tetzcoco, diciembre de 1520[87]

6

La preparación de una campaña, enero-mayo de 1521

La construcción de los bergantines, octubre de 1520-abril de 1521[1]

Nuevas operaciones de castigo, enero-febrero de 1521[9]

Ataques a Xaltocan y Tlacopan, enero-febrero de 1521[13]

Defensa de Chalco y otras operaciones de castigo, marzo-abril de

1521[16]

La batalla por Xochimilco, abril de 1521[23]

La preparación del asedio final, abril-mayo de 1521[29]

7

El inicio del asedio, junio de 1521

Inicio del asedio: 1-9 de junio de 1521[2]

Del 10 al 23 de junio de 1521[13]

Del 24 al 29 de junio de 1521[26]

30 de junio de 1521[40]

8

La caída de México-Tenochtitlan, julio-agosto de 1521

Inquietud: 1-14 de julio de 1521[1]

Redoblar esfuerzos: 15-24 de julio de 1521[5]

El principio del fin: 25 de julio-11 de agosto de 1521[15]

La caída de México-Tenochtitlan, 12-13 de agosto de 1521[23]

Botín: el saqueo de México-Tenochtitlan[38]

9

El día después: Afianzar la conquista, 1521-1526

Tensiones aliviadas: Nuevas conquistas, 1521-1522

La campaña de 1523. La conquista de Pánuco y la Huasteca[15]

La conquista de Guatemala y Chiapas, 1524

Bernal Díaz del Castillo y la pacificación de Chiapas, 1523-1524

La rebelión de Cristóbal de Olid y la expedición a las Hibueras, 1524-

1526[36]

Epílogo

Galería de láminas

Fuentes y bibliografía

Fuentes de archivo

Fuentes primarias

Fuentes secundarias

Sobre el autor

Y demás desto pregunta la ilustre fama por los conquistadores que hemos escapado de las batallas pasadas, y por los muertos, dónde están sus sepulcros y qué blasones tienen en ellos […] y a lo que a mí se me figura, con letras de oro habían de estar descritos sus nombres, pues murieron aquella crudelísima muerte, y por servir a Dios y a su majestad y dar luz a los que estaban en tinieblas: y también por haber riquezas, que todos los hombres comúnmente venimos a buscar.

 

Bernal Díaz del Castillo,

Historia verdadera de la conquista de Nueva España,

Madrid, 1632.

Y como se hubo preso Guatemuz, quedamos tan sordos todos los soldados, como si

de antes estuviera uno puesto encima de un campanario y tañesen muchas campanas; y en aquel instante que las tañian cesasen de las tañer: y esto digo al proposito, porque todos los noventa y tres dias, que sobre esta ciudad estuvimos, de noche y de dia daban tantos gritos y vozes […] Pues desde los adoratorios y casas malditas de aquellos malditos idolos, los atambores y cornetas, y el atambor grande y otras bozinas dolorosas, que de continuo no dexavan de se tocar: y desta manera, de noche y de dia no dexavamos de tener gran ruido, y tal que no nos oiamos los unos a los otros: y despues de preso el Guatemuz cesaron las vozes y el ruido.

 

Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de Nueva

España, libro II, Madrid, Imprenta del Reino, 1632, 155.

 

El repique comenzó con la campana mayor. La siguieron las demás […] Llegó el

mediodía y no cesaba el repique. Llegó la noche. Y de día y de noche las campanas siguieron tocando todas por igual, cada vez con más fuerza, hasta que aquello se convirtió en un lamento rumoroso de sonidos. Los hombres gritaban para oír lo que querían decir:

«¿Qué habrá pasado?», se preguntaban.

 

Juan Rulfo, El llano en llamas y otros cuentos, México, Fondo de Cultura

Económica, 1953, 122.