El hundimiento

Joachim Fest · Apéndice

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El hundimiento

Bibliografía

 

Esta exposición carece de notas. Eso no significa, sin embargo, que no sea

comprobable cada una de las citas, cada uno de los hechos. La no indicación

de fuentes se debe más bien al caos indescriptible de los testimonios, en su

mayor parte imposible de despejar. La fuente consignada tendría que ser

confrontada con demasiada frecuencia con uno, en no pocos casos con varios

y diferentes testimonios o descripciones de los hechos.

Ya se ha indicado en el prólogo que la tradición es muy contradictoria,

incluso en un hecho tan importante y para los directamente implicados tan

difícil de olvidar como el suicidio de Hitler. Ni siquiera concuerdan las

opiniones en la cuestión de si, cuando el ayuda de cámara Heinz Linge y

Martin Bormann, seguidos de cerca por el ayudante personal de Hitler, Otto

Günsche, entraron en la tarde del 30 de abril de 1945 en la sala de estar del

«Führer», encontraron a Hitler en el sofá, junto a Eva Braun, o en la butaca

que había al lado. La confusión aumenta por la circunstancia de que en

ocasiones las mismas personas, al informar sobre un hecho determinado, lo

han descrito de modo diferente. Así por ejemplo, sigue sin saberse ni el lugar

ni el desarrollo de los acontecimientos en la recepción celebrada en el 56

aniversario de Hitler y lo mismo ocurre con el orden exacto de los hechos en

la tensa conferencia del 22 de abril, y otras cosas más. Las divergencias se

refieren casi siempre a datos secundarios. Pero el cronista ha de tomarlas en

cuenta y, si quiere ser exacto, consignar toda discrepancia, por pequeña que

sea. Para no cargar la relación de los hechos con un desmesurado aparato de

notas, se sigue aquí siempre la versión que procede del o de los testigos más

dignos de crédito o con la versión más verosímil. Cuando, pese a todo, han

surgido dudas en cuestiones de más relevancia, se ha dado cuenta de ello en el

texto.

Siendo así las cosas, no deja de ser asombroso que desde que se publicó

esta relación apenas haya habido objeciones dignas de mención por parte de

los testigos que aún viven. Una carta aportó la corrección de que Göring no

voló él mismo su pabellón de caza, Karinhall, sino que la voladura la llevó a

cabo después una unidad que se quedó allí. La otra indicación vino de un soldado que defendía en Berlín el edificio del Reichstag. Afirma el testigo que

en su interior no tuvieron lugar aquellas luchas encarnizadas de que hablan

unánimemente las fuentes soviéticas. No se puede excluir, en efecto, que los

soldados del Ejército Rojo que participaron en la conquista del Reichstag se

sintieran obligados a rendir tributo al mito de la dramática lucha por el

«Kremlin alemán». Pero también se podría pensar que ese miembro de la

Wehrmacht tuviese su puesto de combate, dentro de aquel gran edificio, en

una parte que cayó en manos soviéticas casi sin lucha.

Sin duda servirá de orientación al lector anteponer algunas observaciones

a los títulos que se citan en la bibliografía.

La primera publicación, que apareció ya en 1946 con el título Los últimos

días de Hitler, es obra del historiador británico Hugh R. Trevor-Roper. Se

basa en las declaraciones de numerosos testigos, interrogados por el propio

autor en el verano y el otoño de 1945. En aquel tiempo, muchos informantes

estaban ya prisioneros de los rusos; otros habían pasado a la clandestinidad, y

a algunos de ellos los buscó y encontró el propio Trevor-Roper. Sin embargo,

era inevitable que su exposición contuviera algunas lagunas o también, como

en aquel entonces apenas era posible comparar con declaraciones de terceros,

datos erróneos introducidos de manera consciente por los testigos en su

declaración. Pero estas deficiencias del libro, relativamente pequeñas, están

totalmente compensadas por la magnífica visión de conjunto del autor, su

seguridad de criterio y la brillantez de su estilo.

Hasta unos veinte años después no apareció una serie de exposiciones

generales que, a diferencia de la de Trevor-Roper, empezaban históricamente

semanas o meses antes. Además, podían recurrir a gran cantidad de memorias

y apuntes (G. Boldt, K. Koller, E. Kempka, E.-G. Schenck, H. Reitsch,

etcétera), a los que Trevor-Roper aún no tuvo acceso en esa forma y que

ampliaban el conjunto con detalles a veces significativos. En los años sesenta

hubo tres publicistas con interés por la historia que sintieron el reto de un

tema de tan extraordinario dramatismo.

El primero fue Erich Ruby, en 1965, con un libro que ya había sido

publicado por entregas en una serie de Der Spiegel y que llevaba por título

Los rusos en Berlin, 1945. Le siguió un año después el norteamericano

Cornelius Ryan, que ya había llamado la atención antes con un reportaje de

gran éxito sobre el desembarco en Normandía. Su obra se titulaba El último

combate, y poco después apareció Los últimos cien días, de John Toland, un

reportero norteamericano también conocido. Todas esas publicaciones, a las

que se sumó finalmente Tony le Tissier con Der Kampf um Berlín 1945. Von den Seelower Höhen zur Reichskanzlei [La batalla de Berlín, 1945. De las

colinas de Seelow a la cancillería del Reich], se basaban no sólo en las

memorias de que ya se disponía sino en abundantes testimonios directos.

La fácil lectura de esos libros corría pareja, en gran parte, con su falta de

exactitud y sobre todo de profundización histórica. Mucho más consistente

fue un libro basado en nuevas declaraciones de testigos supervivientes y

publicado por Uwe Bahnsen y James P. O’Donnell a mediados de los años

setenta con el título Die Katakombe. Das Ende in der Reichskanzlei [Las

catacumbas. El final en la cancillería del Reich], Esta publicación supera en

plasticidad y densidad informativa a todos los títulos ya mencionados.

Como suele ocurrir, con el transcurso de los años habían ido penetrando

en las descripciones de la fase final del Tercer Reich diversos errores que no

pocas veces se transmitían de un libro a otro. En su mayor parte eran debidos

a las respuestas, con frecuencia contradictorias, de los implicados. Con su

libro Hitlers Ende. Legenden und Dokumente [El final de Hitler. Leyendas y

documentos], Anton Joachimsthaler ha logrado rectificar en la medida de lo

posible esos datos inexactos. Con una minuciosidad extraordinaria, si bien un

poco enojosa en ocasiones, comparó los diferentes datos, elaborando así como

resultado lo que puede considerarse más o menos seguro. Pero su

documentación se refiere sólo a la disposición del búnker de Hitler, a la

muerte de éste y a la cuestión, todavía no aclarada en sus últimos detalles, del

paradero del cadáver de Hitler y de su mujer.

Huelga decir que este texto, sobre todo en lo relativo a los hechos

acaecidos en Berlín, incluye numerosas aportaciones de diarios y memorias.

Algunas recopilaciones son especialmente dignas de elogio. Hay que

mencionar ante todo Der Kampf um Berlin 1945 in Augenzeugenberichten [El

combate de Berlin de 1945 en testimonios directos] de Peter Gosztony y Der

Todeskampf der Reichshauptstadt [La agonía de la capital del Reich] de

Bengt von zur Mühlen y otros. Algunas de las impresiones consignadas

proceden además de las informaciones que el autor ha recibido de familiares y

amigos que vivieron el final.

 

Andreas-Friedrich, Ruth, Schauplatz Berlin. Ein deutsches Tagebuch,

Múnich, 1962.

Bahnsen, Uwe/O’Donnell, James P., Die Katakombe. Das Ende in der

Reichskanzlei, Stuttgart, 1975.

Baur, Hans, Ich flog Mächtige der Erde, Kempten, 1956.

Below, Nicolaus von, Als Hitlers Adjutant 1937-45, Maguncia, 1980.

Boldt, Gerhardt, Die letzten Tage der Reichskanzlei, Zúrich, 1947. Bormann, Martin, The Bormann Letters. The Private Correspondence

between Martin Bormann and his Wife from January 1943 to April 1945 ,

ed., H. R. Trevor-Roper, Londres, 1954.

Bormann, Martin, Le testament politique de Hitler, ed., H. R. Trevor-Roper,

Paris, 1959.

Bourke-White, Margaret, Deutschland, April 1945, Múnich, 1979.

Boveri, Margaret, Tage des Überlebens, Múnich, 1968.

Gosztony, Peter, ed., Der Kampf um Berlin 1945 in Augenzeugenberichten,

Düsseldorf, 1970.

Joachimsthaler, Anton, Hitlers Ende. Legenden und Dokumente, Múnich,

1999.

Kardorff, Ursula von, Berliner Aufzeichnungen, Múnich, 1964.

Kempka, Erich, Ich habe Adolf Hitler verbrannt, Múnich, s. a.

Koller, Karl, Der letzte Monat. Die Tagebuchaufzeichnungen des ehemaligen

Chefs des Generalstabes der deutschen Luftwaffe vom 14. April bis zum

27. Mai 1945, Mannheim, 1949.

Kuby, Erich, Die Russen in Berlin 1945, Múnich, 1965. [Hay trad. cast.: Los

rusos en Berlin, Caralt Editores, Barcelona, 1966].

Müller, Rolf-Dieter/Überschär, Gerd R., Kriegsende 1945. Die Zerstörung

des deutschen Reiches, Fráncfort, 1994.

Musmanno, Michael A., In zehn Tagen kommt der Tod. Augenzeugen über

das Ende Hitlers, Múnich, 1950.

Reitsch, Hanna, Fliegen, mein Leben, Stuttgart, 1951.

Ruhl, Klaus-Jörg, Deutschland 1945. Alltag zwischen Krieg und Frieden in

Berichten, Dokumenten und Bildern, Darmstadt/Neuwied, 1984.

Ryan, Cornelius, Der letzte Kampf, Múnich/Zúrich, 1966.

Schäfer, Hans-Dieter, Berlin im Zweiten Weltkrieg. Der Untergang der

Reichshauptstadt in Augenzeugenberichten, Múnich, 1985.

Schenck, Ernst-Günther, Ich sah Berlin sterben. Als Arzt in der Reichskanzlei,

Herford, 1970.

Schroeder, Christa, Er war mein Chef. Aus dem Nachlass der Sekretärin von

Adolf Hitler, Múnich, 1985.

Springler, Hildegard, Es sprach Hans Fritzche. Nach Gesprächen, Briefen

und Dokumenten, Stuttgart, 1949.

Steiner, Felix, Die Armee der Geächteten, Gotinga, 1943.

Studnitz, Hans-Georg von, Als Berlin brannte. Diarium der Jahre 1943 bis

1945, Stuttgart, 1963.

Tissier, Tony le, Der Kampf um Berlin 1943. Von den Seelower Höhen zur

Reichskanzlei, Fráncfort/Berlín, 1991.

Toland, John, Das Finale. Die letzten hundert Tage, Múnich/Zúrich, 1968.

[Hay trad. cast.: Los últimos cien días, Bruguera, Barcelona, 1978].

Trampe, Gustav, ed., Die Stunde Null. Erinnerungen an Kriegsende und

Neuanfang, Stuttgart, 1995.

Trevor-Roper, Hugh R., Hitlers letzte Tage, Berlín, 1965. [Hay trad. cast.: Los

últimos días de Hitler, Alba Editorial, Barcelona, 2000].

Tschuikow, Wassili I., Das Ende des Dritten Reiches, Múnich, 1966.

Völklein, Ulrich, ed., Hitlers Tod. Die letzten Tage im Führerbunker,

Gotinga, 1998.

zur Mühlen, Bengt von, ed., Der Todeskampf der Reichshauptstadt, Berlin,

1994.