Iluminaciones

Arthur Rimbaud · Capítulo 25 de 45

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Iluminaciones

Flores

Desde una grada de oro, — entre los cordones de seda, las gasas grises, los terciopelos verdes y los discos de cristal que ennegrecen como el bronce al sol, — veo abrirse la dedalera sobre una alfombra de filigranas de plata, de ojos y de cabelleras.

Monedas de oro amarillo sembradas sobre el ágata, pilares de caoba sosteniendo una cúpula de esmeraldas, ramilletes de blanco satén y de finas varas de rubíes rodean la rosa de agua.

Semejantes a un dios de enormes ojos azules y formas de nieve, el mar y el cielo atraen a las terrazas de mármol a la multitud de jóvenes y fuertes rosas.