India mon amour
Prólogo
Fue en la campiña de Bengala.
Una niña caminaba cansinamente sobre el estrecho dique que separaba dos
arrozales. Llevaba una bolsa llena de libros y cuadernos. Volvía de la escuela y
seguramente no había comido nada desde el amanecer. Me dirigió una bonita sonrisa
y me saludó con la mano.
Hurgué en mis bolsillos con la esperanza de encontrar algo que poderle dar. Sólo
encontré una galleta y se la di. Me lo agradeció como si le hubiera puesto la Luna en
la mano, y luego retomó su camino.
La seguí con la mirada.
Unos minutos más tarde sus pasos se cruzaron con los de un perro esquelético. Vi
que la niña partía en dos la galleta y le daba la mitad al animal.
La India me acababa de dar la lección más bella de todas acerca de lo que
significa compartir.
DOMINIQUE LAPIERRE