Lo que el viento se llevó
Fin
–No quiero pensar en esto ahora -repitió en voz alta, procurando encontrar un baluarte contra la marea ascendente del dolor-. Yo… En fin, yo mañana me iré a Tara. – Y se sintió aliviada.
Había ido otra vez a Tara medrosa y derrotada y había salido de entre sus acogedores muros fuerte y armada para la victoria. Lo que había conseguido una vez, sin saber cómo, lo conseguiría, Dios mediante, de nuevo. ¿De qué modo? No lo sabía. No quería discurrir sobre ello ahora. Lo único que quería era tener un espacio abierto en el cual respirar a su gusto, un lugar tranquilo para cicatrizar sus heridas, un refugio en el que trazar su plan de campaña. Pensó en Tara y sintió como si una mano tibia y suave acariciase su corazón. Creía ver la casa blanca dándole la bienvenida a través de las rojizas hojas otoñales; percibir la suave inquietud del crepúsculo posarse sobre ella como una bendición; advertir la caída del rocío sobre los campos de arbustos verdes, maculados de copos blanquecinos; ver el crudo color de la tierra roja y la sombría beüeza de los pinos oscuros en las lejanas colinas.
Se sintió vagamente reconfortada, y algunos de sus locos pesares, de sus heridas, quedaron desvanecidos. Permaneció un momento recordando pequeños detalles: la avenida de oscuros cedros que conducía a Tara, los macizos jazmines, el vivo verdor de las plantas sobre los muros blancos, las cortinillas blancas que revoloteaban en las ventanas. Y Mamita estaría allí.
De repente anheló ver a Mamita con ansia, como anhelaba, cuando era una niña pequeñita, reclinar su cabeza en el robusto pecho, sentir la curtida y negra mano acariciando su cabello. Mamita: el último eslabón con los tiempos pasados…
Con el espíritu de su raza, que se niega a reconocer la derrota, aun cuando la mire fijamente, cara a cara, Scarlett levantó la cabeza. Atraería de nuevo a Rhett. Estaba convencida de que lo conseguiría. No había habido un solo hombre al que no hubiese subyugado cuando se lo había propuesto.
«Pensaré en todo esto mañana, en Tara. Allí me será más fácil soportarlo. Sí: mañana pensaré en el medio de convencer a Rhett. Después de todo, mañana será otro día.»
FIN
[1] El fuerte Sumter, levantado en la bahía de Charleston, fue escenario
de uno de los primeros choques militares que enfrentaron a los yanquis con
los sudistas, antes de que se declarase la guerra. (N. de los T.)
[2] Las segundas guerras Seminólas que enfrentaron, de 1834 a 1842, a
los norteamericanos con los indios de Florida. (N. de los T.)
[3] Orangista. Miembro de una sociedad formada en Irlanda en 1795
para mantener el protestantismo, es decir, la causa de Guillermo de Orange.
(N. de los T.)
[4] Canción compuesta en Inglaterra después de la batalla del Boyne
(1690), en que los orangistas aplastaron a los partidarios de los Estuardos.
(N. de los T.)
[5] Diminutivo de Gerald. (N. de los T.)
[6] Honey en inglés significa «miel» y también, referido a las personas:
«encanto», «cielo»… (N. de los T.)
[7] Heroico oficial de caballería que desempeñó también un importante
papel una vez terminada la guerra.
[8] Balneario muy de moda en EE.UU. (N. de los T.)
[9] Pittypat, del inglés Patter:«pasos ligeros». (N. de los T)
[10] Stonewall: literalmente «muro de piedras»; era el arrogante apodo
aplicado al ¡ neral Jackson. (N. de los T.)
[11] Baile escocés o irlandés muy rápido. (N. de los T.)
[12] Jed Stuart. General confederado, lleno de ardor y de brío, famoso
por una pluma de avestruz negra que llevaba en su sombrero. (N. de los T.)
[13] El hada Banshee, del folklore irlandés. Sus lamentos presagian una
próxima muerte. (N. de los T.)
[14] Célebre canción norteamericana compuesta por Stephen C. Foster.
(N. de los T.)
[15] «Confederated States Army» (Ejército de los Estados
Confederados). Distintivo que los oficiales sudistas llevaban en el
sombrero. (N. de los T.)
[16] «Es dulce y bello morir por la Patria.»
[17] Cita del Julio César de Shakespeare. (N. de los T.)
[18] Carpebaggers. Politicastros forasteros, llegados del. Norte para
intrigar y Henrycerse. Llamábanlos así porque guardaban todo su dinero y
documentos en un carpetbag, es decir, en un saco de viaje hecho de tapiz
(carper; tapiz, alfombra; bag/saco).
[19] Fue en el pueblecito de Appomattox donde el 10 de abril de 1865
el general RE. Lee, jefe de las tropas sudistas, se rindió al general Grant,
que mandaba las fuerzas del Norte. CN. de los T.)
[20] El general Beauregard era de origen francés y mandó los tigres de
Luisiana. Sus hombres, que llevaban el uniforme de los zuavos, lo
adoraban. (N. de los T.)
[21] Oglethorpe. James Edward Oglethorpe, general y filántropo inglés.
A su regreso de Inglaterra, después de una campaña contra los turcos, se le
ocurrió fundar una colonia para los menesterosos y para los miembros de
las sectas protestantes perseguidas. Le fue concedido un Privilegio Real en
1732, y partió para América, donde fundó el Estado de Virginia.
[22] Para pagar el precio de su pasaje, algunos emigrantes europeos se
vendían a los propietarios americanos, y se rescataban, después, poco a
poco. Era éste el sistema denominado de la redención.
[23] Caballeros: nombre dado a los partidarios de Charles I, en su lucha
contra el Parlamento. bastante energía para levantar la cabeza. Esta gente,
fuera de su dinero y de sus negros, no sabe dar un paso. Y, ahora, que han
perdido su fortuna y sus esclavos, ya no son nadie. Antes de una
generación, todos campesinos.
[24] Shantytown. Literalmente, «ciudad de las casuchas o de las
chozas».
[25] Alude a las tropas del general Lee, jefe de las fuerzas confederadas .
(N. de los T.)
[26] «El vasto Océano de Neptuno, ¿será suficiente para lavar toda esta
sangre de mis manos?» Shakespeare: Macbeth, acto II.
[27] «¡Ya me verás en Filipos!» Frase famosa dirigida a Bruto por el
espectro de Julio César, en la tragedia shakesperiana. (N. de los T.)
[28] Guillermo Walker: filibustero y periodista alternativamente y,
durante cierto tiem-dictador virtual de Nicaragua. Quantrill luchó contra los
yanquis. Los hermanos» fueron famosos bandoleros. (N. de los T.)
[29] Guárdese del Emporio, o cuidado con el Emporio.
[30] Bowery: barrio neoyorquino, famoso hacia 1850, por su ambiguo
pintoresquimo y por las contiendas épicas que allí se desarrollaban entre las
bandas rivales. (N. de los T.)
[31] Bonnie Blue equivale en inglés a Bonita azul, principio de la
anterior locución empleada por Melanie: bonnie blue flag (bonita bandera
azul). (N. de los T.)
[32] El tratamiento Sir lo emplean a veces, como señal de respeto, los
niños en algunas familias angloamericanas. (N. de los T.)
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- 2
- 3
- 4
- 5
- 6
- 7
- SEGUNDA PARTE
- 9
- 10
- 11
- 12
- 13
- 14
- 15
- 16
- TERCERA PARTE
- 18
- 19
- 20
- 21
- 22
- 23
- 24
- 25
- 26
- 27
- 28
- 29
- 30
- CUARTA PARTE
- 32
- 33
- 34
- 35
- 36
- 37
- 38
- 39
- 40
- 41
- 42
- 43
- 44
- 45
- 46
- 47
- QUINTA PARTE
- 49
- 50
- 51
- 52
- 53
- 54
- 55
- 56
- 57
- 58
- 59
- 60
- 61
- 62
- 63
- FIN
Terminaste Lo que el viento se llevó
Margaret Mitchell