Los Beatles
Drogas, sexo, rocanrol y controversias
CONTROVERSIAS
Los años sesenta son también los del estallido de la guerra de Vietnam (1954-1975), que deja una profunda huella en una parte de la población. También aparecen los primeros movimientos de protesta contra la misma. Estos movimientos adoptan la forma de manifestaciones, huelgas generales y concentraciones masivas. En 1969, durante el festival de Woodstock (un festival de música que se convierte en uno de los símbolos de la cultura hippie debido al inesperado éxito que cosecha), artistas como Jimi Hendrix (músico y cantante estadounidense, 1942-1970) aprovechan la oportunidad para expresar su oposición a esta guerra. Los Beatles, y en particular John Lennon, se unen al movimiento de protesta contra la guerra de Vietnam a finales de la década.
Existen otros movimientos de protesta que apuntan al funcionamiento de la sociedad de consumo, considerada como un mundo de conformismo y esclavitud del individuo.
Estos movimientos de protesta heterogéneos acaban por dar lugar a una contracultura. Así, en la segunda mitad de la década, aparece el movimiento hippie, primero en los Estados Unidos y luego en Europa. Los iniciadores de este movimiento, jóvenes de clases sociales privilegiadas, abogan por el rechazo de las convenciones sociales, destierran toda forma de violencia y desean el retorno a la naturaleza y la liberación sexual.
Los hippies, seguidores de la conocida frase «Flower Power» («el poder de la flor»), tienden a juntarse para crear comunidades de vida que comparten referencias comunes: música anglosajona representada entre otros por Bob Dylan (autor, compositor y cantante estadounidense, nacido en 1941) y Pink Floyd (banda de rock británica, formada en 1965), un cierto interés por las drogas alucinógenas y una atracción por las filosofías y las religiones orientales. A partir de entonces, el budismo, el yoga, la meditación zen y los mantras (fórmulas cortas y sagradas que se repiten a un ritmo determinado) se ponen de moda.
Los Beatles no son una excepción. Su álbum Sgt. Pepper Lonely Hearts Club Band de 1967 se considerará un himno absoluto al movimiento hippie. También viajarán a la India durante los primeros meses de 1968 y se dedicarán a la meditación. El más influido por la filosofía y la música oriental será George Harrison.
Junto a estas filosofías de vida se desarrolla un movimiento contracultural, muy de moda desde mediados de la década: el psicodelismo. El adjetivo «psicodélico» significaría etimológicamente «que hace visible el alma (o el espíritu)» (Tillery 2011, 60). Ser seguidor del psicodelismo significa estar interesado en intentar verse a uno mismo en un estado psíquico alterado. Para lograrlo, se deben tomar sustancias alucinógenas que exacerban las sensaciones del individuo y pueden hacerle alucinar. Se supone que el uso de estas drogas debe facilitar un viaje al interior de uno mismo y abrir la propia conciencia a percepciones intensificadas.
Los Beatles, en particular George Harrison y John Lennon, utilizarán LSD en numerosas ocasiones con el objetivo de realizar estos viajes introspectivos. Estas drogas tendrán un efecto decisivo en las letras y sonoridades de muchas de las canciones de la banda, especialmente durante el período de 1965 a 1967.
El resumen, una década de ruptura
Durante los «Sixties» tiene lugar una oleada de revoluciones: artística, cultural, científica, tecnológica, económica y hasta sexual y moral. Estas transformaciones se producen de manera progresiva y se intensifican en la segunda mitad de la década.
La joven generación de esta época, la de la posguerra, impone sus gustos musicales, su forma de vestir y sus códigos lingüísticos. La división generacional se hace sentir aún más con la aparición del movimiento hippie. Los jóvenes manifestantes quieren romper con la generación de sus padres. Quieren deshacerse de los yugos espirituales y sexuales predominantes en aquel entonces para escapar de esta sociedad en la que no se reconocen y fundar un mundo basado en los valores de la paz, el amor y la solidaridad.
Los Beatles, fruto de esta generación, son perfectos representantes de la mayoría de las aspiraciones de esta juventud. Son tanto un «producto puro» de los años 1960 como instigadores de ciertos cambios, y todo esto les lleva a transformar su década y a hacerla tan característica.