Mujeres imperfectas
Mujeres Imperfectas
Siempre me ha gustado la literatura erótica, por lo que la he devorado en mayor o menor medida, según he tenido oportunidad. A menudo, se convertía en una peli porno explicada, con todos los excesos del cine para adultos. Otras veces, me encontraba ante obras romántico-cursis aderezadas con un poco de carne para ampliar el mercado potencial. En otros casos, afortunadamente en muchos de ellos, encontré o me recomendaron grandes textos, algunos convertidos en auténticos clásicos literarios.
Como pronto veréis, no es mi caso. Aunque sí utilizaré uno de los recursos más usados para la plasmación escrita del erotismo: el relato.
Mis historias están basadas en mi experiencia. Os explicaré qué he hecho, con quién lo he hecho y cómo lo he hecho. Sin hazañas sobrenaturales, ni dimensiones desmedidas, ni muñecas increíbles. Los protagonistas de mis relatos serán los mismos que han poblado mi vida, seres humanos normales y corrientes, como los que vemos a diario en la estación, el trabajo o en nuestra familia. Empezando por mí, un hombre hoy cercano a los 40 años, que no es el más guapo y más dotado de los mortales, y que mantiene relaciones con aquellas mujeres que le atraen, sean altas o bajas, delgadas o robustas, exuberantes o delicadas, y a las que yo atraigo. En definitiva, mujeres imperfectas.