Guardia estelar
Los mercenarios
Andre Norton
Guardia estelar
Galaxia - 33
ePub r1.0
Titivillus 31.05.16
Título original: Star Guard
Andre Norton, 1955
Traducción: Luis Enrique de Juan
Diseño de cubierta: Scholler
Editor digital: Titivillus
ePub base r1.2
LOS MERCENARIOS
Cuando las especies dominantes de un pequeño sistema de nueve planetas que giraban alrededor de una estrella amarilla llamada «Sol», situada cerca del borde de la Galaxia, aprendieron a volar por el espacio y se adentraron por nuestras rutas, surgió un problema que el Control Central hubo de resolver con suma rapidez. Aquellos «hombres», como se llamaban a sí mismos, eran una combinación de curiosidad, osadía, habilidad técnica y deseo básico de competir con otras razas y especies; en suma, que habían nacido para armar conflictos. Su respuesta a cualquier problema era agresiva. Si este «deseo de batalla» no hubiese sido conocido en seguida y encarrilado debidamente hacia caminos de cordura, parece ser que su influencia habría puesto en peligro, a pesar de ser tan pocos en comparación con nosotros, la paz de las rutas estelares, arrastrando sectores completos a la guerra.
Pero inmediatamente se dieron los pasos oportunos, y a los terrestres se les asignó un papel que no sólo era adecuado a su naturaleza, sino que al mismo tiempo suponía una válvula de seguridad para todos los otros beligerantes que pudieran existir en los sistemas que forman nuestra gran confederación. Tras de haber sido estudiados y justipreciados debidamente por los técnicos en psicología del Control Central, los terrestres fueron destinados a actuar como mercenarios de la Galaxia… en espera del tiempo en que estos seres demasiado independientes y agresivos desarrollaran en su interior unas inclinaciones menos peligrosas.
De esta forma llegaron a constituir las «Hordas» y las «Legiones» que encontramos mencionadas una y otra vez en varias historias solares de este período. Esas organizaciones, formadas por «Archs» o por «Mechs», preparaban una guerra en debida forma a cualquier gobernante planetario que deseara aumentar su prestigio empleándoles para que lucharan a su favor.
Los Archs, que formaban las Hordas, se limitaban a cumplir su servicio en mundos primitivos, e iban equipados con armas manuales, luchando en combate personal. Los Mechs, por el contrario, formaban las Legiones y empleaban medios de guerra técnicos, considerando la guerra, sin embargo, como un juego en que era necesario hacer que el contrario le concediera a uno la victoria por puntos, a menudo sin entrar en batalla.
Cuando aún eran unos principiantes, los «hombres» eran seleccionados para ser «Archs» o «Mechs» de acuerdo con rígidas pruebas. Después de un período de intenso entrenamiento, firmaban su «alistamiento» baje el mando de los jefes. Una parte de la paga que se entregaba al jefe de la Horda o de la Legión por los que la empleaban era enviada a su mundo nativo, la Tierra, a título de impuestos. En otras palabras, este sistema exportaba guerreros y los materiales necesarios para hacer la guerra, y eran como comerciantes de batallas. Pasada una generación, aceptaron su papel entre nosotros al parecer, sin la menor protesta.
Trescientos años después (que todos los investigadores busquen, por favor, el folio seis, columna segunda… La fecha de «3956» anno Domini es una manera de expresarse terrestre, y si nosotros la empleamos ahora es porque toda esta conferencia está basada sobre ciertos relatos escritos por los mismos terrestres), una Horda de no mucha importancia fue contratada por un nativo de Fronn que planeaba una rebelión. Mientras realizaba la tarea que se le había encomendado, esta organización descubrió una situación que cambió la historia para los de su especie, y quizá para la misma Galaxia. Aún hay que averiguar si este cambio representará un bien para todos nosotros.
(De una conferencia sobre «Historia de la Galaxia» desarrollada por Hist-Techneer Zorzi en la Universidad Galáctica de Zacan. Tema de la conferencia: «Contribución de los sistemas menores a los… cambios históricos». Fecha: el día Zol de 4130 anno Domini según la Tierra).