La noche de la pistola

David Carr · Capítulo 32 de 64

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La noche de la pistola

Segunda parte

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RECETA PARA YONQUIS

 

Lista para desintoxicarse (romper y utilizar según sea necesario, pero nunca como

posavasos para una copa):

 

1. Es útil vivir en Minesota. Además del tropo de «La tierra de los diez mil centros

de tratamiento», Minesota es un estado que posee un excelente sistema de

sanidad, incluso para un fracasado con cuatro cinco intentos de tratamiento.

2. Acepta el regalo del tiempo. Un borracho o un yonqui que ha tocado fondo

tardará meses solo en recordar quién es o quién era.

3. Ve al loquero. Preferiblemente, un sitio al que nunca jamás quieras volver. Evita

los centros de tratamiento con estanques llenos de patos, buena comida y un

historial que incluya la presencia de Britney Spears o Lindsay Lohan.

4. Forma alianzas con los débiles y los enfermos. Júntate con otros que hayan

hecho añicos sus vidas y estén buscando humildemente los pedazos.

5. No salgas con gente que esté en tratamiento. Cada conversación adoptará un

tono terapéutico: «No es eso lo que interpreto…», «¿Ah, sí? Lo que he dicho es

lo que quería decir, imbécil. ¿He dicho eso en voz alta, cariño?». Sal con

personas normales. No esperes que «te entiendan». Espera que te quieran.

6. Asume nuevas responsabilidades: hacer el café en las reuniones a las que asistas,

ayudar a otros que acaban de llegar al centro, obtener la custodia de tus hijas

gemelas. Si estás pensando en lanzarte al abismo, seguramente pensarás en otros

que se caerán contigo. Hacer algo por los demás es hacerlo por ti.

7. Respeta el poder de las sustancias químicas capaces de alterar el ánimo, pero

deja hueco a la esperanza. Cuando el pirata interior de tu subcórtex pida permiso

para subirse a bordo, piensa que, si consigues superar ese día, quizá haya

muchos más. Confía en Dios, no en el pirata.

8. Desarrolla nuevas obsesiones. La literatura del siglo XIX. Los bonsáis. El

pimpón. Las tartas sin harina. Saltar a la cuerda haciendo acrobacias.

9. Evita escribir y leer memorias de yonquis. La línea que separa el morbo del error

es muy fina. Ahí no hay nada que merezca la pena, nada más que detonantes,

pasa a otra cosa.

10. Ve de fiesta, pero no consumas nada. Un borracho a solas consigo mismo está en

una compañía terrible. Recupera tu vida en la sociedad civil y sal, pero ten

siempre prevista una ruta de escape por si un vaso de whiskey empieza a susurrar

tu nombre.

11. Lo malo de tu vida es cómo te comportas, no lo que revelas. Los secretos son un

preámbulo para la adicción. Si quieres vivir una vida sobre la que puedas ser

sincero, vive una vida que sea digna. La respuesta a la vida es aprender a vivir.

12. No bebas. Ve a reuniones.