Pandemonium II La cura

Agustin Laje · Capítulo 3 de 19

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Pandemonium II La cura

Capítulo 17

Carlos Beltramo ix

Pandemonium II: Un espacio para

la libertad

Carlos Beltramo, PhD

Filósofo, Doctor en Educación

Cuando sacamos Pandemónium, hace unos meses, lo

hicimos pensando en que era necesario que un sector de

la intelectualidad tuviera una vía alternativa para publicar sus opiniones en esta época marcada por la Covid19 –al fin y al cabo, el progresismo ya se había expresado de manera casi hegemónica–.

El éxito del libro fue inmediato y arrollador1 : mucha gente quería leer nuestras opiniones y tener “otro punto de vista” . Abrimos un debate y pusimos un granito de arena para superar la “cultura de

la cancelación” y el baneo que está volviendo al mundo un lugar más agresivo e infraterno, tal como advierte el Papa Francisco en el número 201 de Fratelli Tutti.

Y es que somos precisamente los pensadores de la “incorrección

política” –los que no estamos alineados con la agenda progresista y que promovemos ciertos valores humanistas–, los que más

sufrimos esas agresiones que condena el Papa. Somos insultados

y amenazados en internet, teniendo los haters palabras contra

nosotros de altísimo calibre, en una actitud que evidentemente

no busca el diálogo intelectual sino la imposición de una agenda.

Eso sin contar con las innumerables veces en las que las redes

sociales nos cancelan nuestras cuentas sin darnos la más mínima explicación.

(1) Se ha traducido al inglés, y se puede conseguir en https://www.pop.org/pandemonium/

x

Un espacio para la libertad

Pero el nivel de violencia contra ciertos valores y formas de pensar ha saltado a la vida real. En los últimos años hemos visto encapuchados rompiendo cajeros automáticos en Washington DC el mismo día en

que Donald Trump asumía la presidencia; independentistas radicales en Cataluña, prácticamente incendiando Barcelona en batallas

campales; manifestaciones violentas de la izquierda en Chile, que han incluido el incendio sacrílego e hiriente de templos católicos; hordas del movimiento Antifa derribando estatuas en numerosos

países, sin olvidarnos del ya muy conocido Black Life Matters, que surgió como un reclamo frente a un condenable asesinato pero

que se convirtió rápidamente en una “revolución” en nombre de

la cual parece haberse legitimado la destrucción de comercios, de espacios públicos y hasta la agresión de los oponentes.

“Los héroes del futuro serán los que sepan romper esa lógica

enfermiza y decidan sostener con respeto una palabra cargada de

verdad, más allá de las conveniencias personales,” dice el propio Papa Francisco en Fratelli Tutti (n. 202). Pandemonium quiere ser el lugar de esos valientes. No llamamos a la violencia: como dice el Papa, sostenemos la palabra e invitamos al debate de ideas.

Cada uno de los que aquí escribimos intentamos cumplir hace

tiempo esa vocación de servicio a la sociedad, incluso bajo intensas andanadas de agresión y cerrazón en redes sociales o en nuestra vida cotidiana.

Una heroína de las que habla el Papa es la jueza Amy Barrett que ha sido cruelmente atacada por el solo pecado de ser católica y

“una buena mujer” , tal como nos cuenta Steve Mosher. Otro es el diputado demócrata Dan Lipinski, del que nos habla Rodrigo Iván Cortés. Seguro el lector conocerá a más de uno en su país o en su ciudad.

En cualquier caso nuestros lectores se quedaron con “sabor a

poco” con la primera versión de Pademonium. Esa misma gente

nos ha estado insistiendo por saber qué pensamos ahora que la

pandemia ha “evolucionado” y que el paso del tiempo nos ha hecho comprender cuán larga y dolorosa puede ser aún. Había mucha

insistencia por conocer un Pandemónium II.

Carlos Beltramo xi

Y es que el pandemónium continúa porque la pandemia ha venido

a desvelar la debilidad que tiene la sociedad actual y sus pilares fundamentales. Es pertinente escribir Pandemónium II porque

muchas de las cosas que están pasando en el terreno político

y social muestran los rasgos de una nueva época que recién

comienza: sabemos que ya nada es igual a lo que era… pero no

sabemos exactamente en qué acabará. El cambio de época ya se

dio, pero todavía no vemos claro hacia dónde estamos yendo en

realidad. Podemos estar sintiéndonos como cualquier ciudadano

francés, en los tiempos de la Revolución, en el período entre la toma de la Bastilla y el fin de la Época del Terror y la aparición en escena de Napoleón. Es un tiempo de incertidumbre ya que

muchas de las seguridades anteriores no están; pero también de

grandes expectativas por lo que vendrá.

Esta segunda entrega la hemos querido llamar “La Cura” por consejo de nuestro amigo y colaborador Juan Ángel Soto. Como bien dice Agustín Laje en el arranque de este libro, existen actualmente dos pandemias: la primera –la biológica, iniciada por un virus que China nos envió desde Wuhan– es excusa para la segunda, la de la narrativa. Ya lo dijimos en Pandemonium I: estamos en una nueva

“guerra fría” , esta vez entre China y la actual administración de los Estados Unidos. En esta guerra fría, como en la anterior, el escenario es el mundo y las armas son los relatos.

La pandemia es un hecho que nunca hemos intentado negar

desde esta editorial. La cura que proponemos no pasa por negar

lo evidente o entrar en debates de microbiología. El problema

es que mientras el mundo está en vilo a la espera de alguna de

las tantas vacunas en camino o de la inmunidad de rebaño, los

gobiernos y las barricadas ideológicas progresistas intentan

proponer “su propia cura” como si fuera la única posible. Cuando oímos hablar de legalizar el aborto y la eutanasia, aumentar los impuestos, nacionalizar empresas, manipular el nombramiento

de jueces, imponer más la ideología de género en las escuelas,

hacer crecer el estado, reinterpretar la historia, entre otras cosas, tenemos la impresión de que esa “cura” no cura. Es más, estamos cada vez más convencidos de que las fórmulas del progresismo

xii Un espacio para la libertad

mainstream podrían ser parte de una enfermedad mayor y de

más larga duración –y que ha tomado al virus como su excusa

perfecta–.

Una vez más hemos podido incluir 16 autores de distintos países, con enfoques profesionales diferentes y compartimos sus puntos

de vista sobre el momento actual. Hemos dividido todos los

aportes en dos partes: una global y otra enfocada en lo que está sucediendo trascendentalmente en los Estados Unidos en este

fin del año de la pandemia.

En la primera parte analizamos diferentes propuestas de cura. Los primeros artículos nos muestran algunas de las fórmulas que están fallando, que están traicionando a la humanidad, muchas veces

usando la lucha contra el virus como excusa. David Thunder, el

Dr. Vinuesa, Mamela Fiallo y el joven Bermeo nos revelan aquellos puntos en los que ven con claridad que algunas cosas no cierran en el panorama actual. Muestran por qué piensan que esta cura

no está bien encaminada, tanto si analizamos sus fundamentos

como si vemos sus concreciones.

A partir de allí, Guillermo Velasco, José Víctor Orón y Javier

Villamor nos presentan a la sociedad civil, a la educación frente a la incertidumbre y a la familia como tres ejes positivos y propositivos de actuación. Son curas que realmente pueden enfrentar el

pandemónium y ayudarnos a recuperar nuestra humanidad. Y

son iniciativas muy concretas.

La segunda parte del libro posa su mirada en una encrucijada

puntual. De la mano del análisis internacional del Dr. Tudela

nos adentramos en algunos de los entretelones de lo que se

puede calificar como el escenario en el que compiten los dos

tipos de cura. Queda claro que en este fin de año, parte del

futuro del pandemónium depende de lo que surja de las urnas

norteamericanas. Vanessa Vallejo, Thomas Klingenstein y el

portal digital Navarra Confidencial nos ubican en algunas de las claves más dramáticas que observan en ese escenario. Cortés

y Mosher, como ya dijimos, nos acercan a personas concretas

Carlos Beltramo xiii

que están sosteniendo sus ideas y creencias en esta coyuntura

tan compleja. Y finalmente, Juan Cianciardo, como tomando

el guante de la mención a Amy Barrett y la Corte Suprema de

Justicia de los EEUU, analiza contextualmente la diferencia entre basar los derechos humanos en el capricho positivista humano

–siempre manipulable por el poder de turno– y basarlos en el Derecho Natural. Una excelente forma de proponer un cierre de

una cuestión que Laje abre al inicio planteando la existencia de dos curas alternativas. Una vez más la secuencia de los artículos, con ser tan disímiles, tiene un ritmo interior propio y se convierte en una auténtica radiografía de la situación actual.

Por resumir y aportar mi propia mirada: la Cura que proponemos

desde Pandemonium II es básicamente buscar un renacimiento

espiritual, fortaleciendo los valores familiares, retomando la

fraternidad desde el humanismo cristiano, destacando la necesidad de proteger la iniciativa privada en lo económico, sin descuidar los derechos de los que menos tienen, buscando conjugar ambos

factores. Esta cura propone retomar el concepto de patria abierta al mundo frente al globalismo y a los nacionalismos ideológicos y excluyentes, fortalecer la amistad social, tal como nos ha insistido el papa Francisco como una forma de respeto y promoción de

todos, sin dejar a nadie fuera. Una cura que no tergiversa la

historia ni ataca a personas que quieren aportar con todo lo que son, incluyendo su fe religiosa, en la vida pública. Ojalá estas páginas sirvan para ayudarnos a lograr ser, también en el campo de lo político, más hermanos.

Una vez más agradezco a mi familia. Esta vez con especial

entusiasmo a Mónica mi esposa, que se convirtió junto con Carlos Polo en la verdadera alma de esta nueva entrega. Porque cuando

pensamos que la familia puede ser uno de los ejes de la cura

auténtica nos lo tomamos en serio… y lo ponemos en práctica

desde el minuto cero del partido.

PARTE I

La cura que nos quieren imponer…

y la cura que realmente necesitamos