
Sonata de primavera: memorias del marqués de Bradomín
El marqués de Bradomín, todavía joven, llega a Ligura, ciudad italiana imaginaria asomada al Tirreno, con un encargo del Papa para monseñor Gaetani. El prelado agoniza y el enviado termina alojado en el palacio de la princesa Gaetani, madre de cinco hijas. La mayor, María Rosario, está a punto de tomar los hábitos, y esa frontera es la que él decide cruzar. Ella lo toma por el diablo: lo teme, lo rehúye y aun así se turba ante él. Todo esto lo recuerda un Bradomín ya viejo, con una prosa medida y musical, atenta al color de los jardines y al aparato de la Iglesia en tiempos del Papa Rey. La hermana pequeña cae desde la ventana y muere; María Rosario, fuera de sí, solo repite que fue Satanás. Es la primera Sonata por la edad del protagonista y la tercera en publicarse.






