Días únicos
Festines
Bebo acíbar tuberoso, acíbar de celajes,
y bebo así el caudal ardiente de tus engaños.
Bebo acíbar de las tardes, crepúsculos y fastos
y bebo acíbar húmedo en la estrofa sollozante.
Somos hijos del taller, y odiamos la cordura;
hay una guerra abierta contra el pan que trae el tedio y el atribulado viento nocturno es el copero
de todos esos brindis que quizás nunca se cumplan.
El testamento y la muerte son nuestros comensales; cuando al alba las copas de los árboles flamean, el ratón del anapesto rebusca en la despensa
y corre Cenicienta, porque es hora de cambiarse.
El suelo está bien barrido, y el mantel despejado; como el beso de un niño, el verso alienta apacible. Cenicienta va en carroza, si la suerte sonríe;
si se queda sin blanca, va un rato a pie y otro andando.
1913, 1928
(Época inicial)