El ángel del olvido

Berta Tabor · Capítulo 29 de 35

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El ángel del olvido

Agradecimientos

 

A mis familiares y amigos que se prestaron generosamente a leer los borradores de la novela, por sus valiosos consejos.

A Chavi Azpeitia, por recordarme que una novela histórica no debe dejar de ser una novela.

A Vera Lasry, que leyó uno de los primeros borradores y me acompañó en su coche a Tiberíades y a Safed.

A Ima Parrondo, por su temprano entusiasmo por la historia y sus protagonistas, y su inagotable disposición a leer las numerosas versiones que escribí de la novela, hasta darle su forma definitiva.

A mis padres, por hablarme un día de la extraordinaria mujer que fue Gracia Nasí y descubrirme las cartas conservadas en el Archivo General de Simancas reproducidas en este volumen, que despertaron mi curiosidad y me llevaron a querer escribir esta novela.

A Isaac y a nuestros hijos, Alejandro, Daniela y Carlos, los primeros siempre en leer lo que escribo.