Kalfukura
Capítulo 32
La televisión inicia un programa ininterrumpido de noticias acerca de los temblores, derrumbes y signos desconocidos que inundan la capital. Un comentarista de noticias cae en trance y anuncia que el Reyno se avecina, que deben estar preparados, confesados y en ayuno. Desde la sala de control interrumpen la transmisión con un programa de vida salvaje. Alguien, en otra señal de televisión, descubre un patrón en los derrumbes e indica que las iglesias que han sido destruidas corresponden todas a edificios construidos después del Concilio Vaticano II y que, al unirlas con líneas en el mapa, se forma un pentagrama, símbolo asociado a las artes oscuras y la magia negra.
Un despacho en directo, desde el centro de la ciudad, muestra el derrumbe de todas las calles que rodean al Palacio La Moneda. El periodista relata los hechos con dramatismo, mientras las cámaras enfocan las cañerías rotas que llenan de agua el foso en torno al edificio de gobierno.
Un carabinero hace notar que todos los accesos viales a los alrededores del cerro Santa Lucía han sido destruidos con absoluta precisión. Ningún vehículo puede entrar o salir de esa zona.
Una información no confirmada dice que se habría derrumbado íntegro el galpón de pertrechos y armamento de la Escuela Militar, dejando un agujero de al menos veinticinco metros de profundidad. Otro agujero de similares características se abrió en la nave central de la Catedral de Santiago.
Los primeros informes dicen que los grupos de Operaciones Especiales de Carabineros, que bajaron con cuerdas a investigar el fenómeno, habrían encontrado un ojo de mar a cuarenta metros de profundidad.
Los ministerios del Interior y de Defensa han dado la alerta militar y piquetes de soldados se sitúan en puntos estratégicos de la ciudad. Se solicita a la población guardar la calma y permanecer en sus hogares, pero a ese minuto todas las vías de salida de la ciudad están copadas de vehículos intentando huir.
En Santiago de Chile, el temor ha dado lugar al miedo abierto y puro.