Milagros de Nuestra Señora
4. El galardón de la Virgen
116 D'un clérigo otro nos diz la escriptura
que de Sancta María amaba su figura:
siempre se inclinaba contra la su pintura,
habié muy grand vergüenza de la su catadura.
117 Amaba al so Fijo e amaba a ella,
tenié por sol al Fijo, la Madre por estrella;
querié bien al Fijuelo e bien a la poncella,
porquelos servié poco estaba con grand querella.
118 Apriso cinco motes, motes de alegría,
que fablan de los gozos de la Virgo María;
diciéselos el clérigo delante cada día,
habié ella con ellos muy grand placentería.
119 «Gozo ayas, María, que el ángel credist,
gozo ayas, María, que virgo concebist;
gozo ayas, María, que a Cristo parist,
la ley vieja cerresti e la nueva abrist.»
120 Cuantas fueron las plagas que el Fijo sufrió,
dicié él tantos gozos a la que lo parió;
si bono fo el clérigo e bien lo mereció,
hobo gualardón bueno, buen grado recibió.
121 Por estos cinco gozos debemos ál catar:
cinco sesos del cuerpo que nos facen pecar,
el ver, el oír, el oler, el gostar,
el prender de las manos que dicimos tastar.
122 Si estos cinco gozos que dichos vos habemos
a la Madre gloriosa bien gelos ofrecemos,
del yerro que por estos cinco sesos facemos
por el so sancto ruego grand perdón ganaremos.
123 Enfermó esti clérigo de muy fuert manera,
que li querién los ojos esir de la mollera;
tenié que era toda complida la carrera,
e que li venié cerca la hora postremera.
124 Apareció'l la Madre del Reï celestial
que en misericordia nunca hobo egual.
«Amigo -díso'l- sálvete el Señor spirital,
de cuya Madre fust tú amigo leal.
125 Afuérzate, non temas, non seas desmarrido,
sepas serás aína d'esti dolor guarido;
tente con Dios aúna por de cuita esido,
ca dizlo el tu pulso que es bueno complido.
126 Yo cerca ti estando, tú non ayas pavor,
tente por mejorado de toda la dolor;
recebí de ti siempre servicio e amor,
darte quiero el precio de esa tu labor.»
127 Bien se cuidó el clérigo del lecho levantar,
e que podrié por campo en sos piedes andar,
mas ha grand diferencia de saber a cuidar:
hóbose otro guisa esto a terminar.
128 Bien se cuidó el clérigo de la presón esir
con sus conocientes deportar e reír;
mas non podió la alma tal plazo recebir,
desamparó el cuerpo, hobo end a esir.
129 Prísola la Gloriosa, de los cielos Reina,
fuese la afijada con la buena madrina;
prisiéronla los ángeles con la gracia divina,
leváronla al Cielo do el bien nunca fina.
130 La Madre glorïosa lo que li prometió,
benedicta sea ella que bien gelo cumplió;
como lo dicié ella él no lo entendió,
mas en cuanto que diso verdadera isió.
131 Cuantos la voz udieron e vidieron la cosa,
todos tenién que fizo miráculo la Gloriosa;
tenién que fue el clérigo de ventura donosa,
glorificaban todos a la Virgo preciosa.