Muerte entre poetas
Una Carta del Pasado
Mi hermana Nikita, cuando se dejó enredar por ese monstruo, probablemente buscaba a su padre. Me la imagino riendo, encantada al pensar que por fin lo había encontrado. Su sueño. Un hombre mayor que la cuidaría para siempre. El padre que ni ella ni yo tuvimos nunca. Me la imagino sonriendo a la cámara, feliz y desnuda. Con las manos del ogro sobre su piel, recorriéndola igual que insectos repugnantes…
Sí, Fabio me ha dejado su herencia. ¡Qué gracia, eh! Una casa que vale un dinerito, y un fondo de casi dos millones de euros. Cuando me llamaron de la notaría, pensé que estaban delirando, o que alguien me gastaba una broma. Pero me equivocaba. Era cierto: soy la heredera de Fabio.
No, no habría sido capaz de tocar ese dinero ni en un millón de años.
Me habría sentado mal, acarreándome alguna desgracia. Seguramente me habría comprado con él un coche y me habría estrellado, o algo así. Y yo ya tengo dinero, mi propio dinero. El que yo gano, de una manera más que complicada, vendiendo libros.
Lo he donado todo, a Unicef, y a Aldeas Infantiles. Espero que lo empleen en cuidar de algunos niños que necesitan que les echen una mano.
Ser niño es lo más difícil del mundo. No es fácil sobrevivir a la infancia, aunque uno salga de ella vivo.
UNA CARTA DEL PASADO
Antes de despedirse, Rocío le entregó a Nacho un sobre. El meteorólogo se quedó mirándolo como temiendo quemarse si lo tocaba.
–No, no es lo que piensas -le aseguró Rocío-. No son las dichosas fotos.
Ésas están guardadas a buen recaudo, aunque ahora que ha muerto uno de sus figurantes…, creo que me desharé de ellas el día menos pensado. Verlas no puede hacerle bien a nadie.
Nacho cogió el sobre que ella le entregaba.
–¿Qué es?
–Cuando me entregaron las llaves y las escrituras de la casa de Fabio, fui a verla.
Nacho la animó a seguir con un gesto.
–Me armé de valor, y un buen día me planté allí por la mañana, con todo el tiempo del mundo por delante. La registré centímetro a centímetro, lo que, por otra parte, ya había hecho la policía. Pensé que quizás podría