Polvo eres y tres obras más
Tiempo de fiesta
PERSONAJES
Terry
Gavin
Melissa
Liz
Charlotte
Dusty
Douglas
Fred
Jimmy
El apartamento de Gavin.
Una estancia amplia. Sojas, sillones, etc. Gente sentada y de pie. Un
mesero con una bandeja de bebidas. Dos puertas. Una puerta, que jamás
es usada, está abierta y a medias, con una luz tenue.
Gavin y Terry ocupan el centro. Los demás están sentados en la
penumbra bebiendo.
Durante toda la representación se escucha espasmódicamente música de
fiesta.
Terry
Te repito que lo tiene todo.
Gavin
¿De verdad?
Terry
De verdad. Gran categoría.
Gavin
¿De verdad?
Terry
Gran categoría. Digo, lo que quiero decir, juegas una partida de tenis,
gozas de una nadada preciosa, el bar está allí mismo…
Gavin
¿Dónde?
Terry
Junto a la piscina. Puedes tomarte un jugo de frutas allí mismo, sin
ningún cargo extra, luego te dan una fantástica toalla caliente…
Gavin
¿Caliente?
Terry
Maravillosa. Y caliente de verdad. No bromeo.
Gavin
¿Cómo el barbero?
Terry
¿El barbero?
Gavin
En la barbería. Cuando era un muchacho.
Terry
¿Ah, sí?
(Pausa)
¿Qué quieres decir?
Gavin
Acostumbraban a ponerte una toalla caliente sobre la cara, ves, sobre tu
nariz y tus ojos. A mí me lo hicieron miles de veces. Era una manera de
liberarse de las espinillas. Todas las espinillas en tu cara.
Terry
¿Espinillas?
Gavin
Las quemaban. Las toallas, ves, estaban insoportablemente calientes. Eso
es lo que el barbero acostumbraba decir: «¿Está bastante caliente,
señor?» Quemaba todas las espinillas de tu cara.
(Pausa)
Yo nací en el occidente, desde luego. De manera que sólo me refiero a
las barberías occidentales. Pero por otro lado, estoy seguro de que el uso
de toallas calientes para quemar las espinillas era de uso común a lo largo
y ancho del país en aquellos días. Sí, me parece que era de uso muy
común.
Terry
Bueno, sin duda era así. Estoy seguro de que era así. Pero las toallas a las
que yo me refiero son enormes toallas de baño, toallas para el cuerpo, yo
sólo estoy hablando de la comodidad pura, por eso te estoy diciendo, el
lugar es de verdadera categoría, lo tiene todo. Te advierto que hay una
lista de espera, tan larga como… Quiero decir que tienes que ser
propuesto y secundado, y en seguida tienen que averiguar quién eres, allí
no entra cualquier hijo de puta, ¿por qué iban a admitirlo?
Gavin
Tienes razón.
Terry
Pero desde luego sobra decir que alguien como tú sería calurosamente
aceptado, como miembro honorario.
Gavin
Qué cariñosos.
(Dusty entra por la puerta y se dirige a ellos)
Dusty
¿Han oído lo que le pasó a Jimmy? ¿Qué le pasó a Jimmy?
Terry
No le pasó nada.
Dusty
¿Nada?
Terry
Nadie está discutiendo ese tema. Nadie lo discute, queridita. ¿Me
entiendes? No le ha ocurrido nada a Jimmy. Y si no te portas bien te voy
a dar una nalgada.
Dusty
¿Qué ocurre?
Terry
Cuéntale del nuevo club. He estado contándole sobre el club. Ella es
miembro.
Gavin
¿Cómo es?
Dusty
Ay, es precioso. Lo tiene todo. Es precioso. La iluminación es
maravillosa. ¿Verdad? ¿Le contaste sobre las alcobas?
Terry
Hay un bar, ves, con alcobas de vidrio, con vista debajo del agua.
Dusty
La gente nada hacia ti, ves, mientras tú tomas la copa.
Terry
Preciosas muchachas.
Dusty
Y hombres.
Terry
Sobre todo muchachas.
Dusty
¿Le contaste sobre la comida?
Terry
Los canelones son soberbios.
Dusty
De primera clase. La comida es realmente de primera clase.
Terry
Incluso te sirven hígado picado.
Gavin
No creo que sea ése un platillo local.
(Melissa entra por la puerta y se une a ellos)
Melissa
¿Quieren decirme qué está pasando en la calle? Es como si fuera la peste.
Terry
¿Qué es?
Melissa
La ciudad parece muerta. No hay nadie en las calles, no se ve una sola
alma, aparte de unos cuantos… soldados. Mi chófer tuvo que detenerse
en una… tú sabes… ¿cómo se llama?… un retén. Tuvimos que decirles
quiénes éramos. En realidad no fue nada…
Gavin
Bueno, ha habido una pequeña… ustedes saben…
Terry
No es nada. ¿Me permiten presentarlos? Gavin White, nuestro anfitrión.
La señora Melissa.
Gavin
Qué bueno que pudieron venir.
Terry
¿Qué quieren beber? (El mesero se acerca) Tomen un vaso de vino. (Le
pasa un vaso a Melissa)
Dusty
Todo el tiempo estoy oyendo estas cosas. No sé qué creer.
Melissa
(A Gavia) Qué bonita fiesta.
Terry
(A Dusty) ¿Qué dijiste?
Dusty
Dije que no sé qué cosa creer.
Terry
Tú no tienes por qué creer nada. Tú lo único que tienes que hacer es
cerrar la boca y ocuparte de tus propios asuntos. ¿Cuántas veces te lo
tengo que decir? Te invitan a una fiesta encantadora como ésta, todo lo
que tienes que hacer es cerrar la boca y disfrutar de la hospitalidad y no
meterte en lo que no son tus jodidos asuntos. ¿Cuántas veces más te lo
tengo que decir? Siempre estás oyendo cosas. Te la pasas oyendo cosas
que sólo les dicen los hijos de puta a otros hijos de puta. ¿Qué carajos
tiene que ver contigo?
(Las luces iluminan a Liz y a Charlotte, sentadas en el sofá)
Tan hermoso. La boca, de verdad. Y desde luego los ojos.
Charlotte
Sí.
Liz
Para no hablar de las manos. Déjame decirte, hubiera sido capaz de
matar…
Charlotte
Lo puedo imaginar…
Liz
Pero esa puta lo tenía atenazado con sus piernas.
Charlotte
Ya lo sé.
Liz
Creí que lo iba a sofocar.
Charlotte
Increíble.
Liz
La falda se la había subido al pescuezo. ¿La viste?
Charlotte
Qué sinvergüenza.
Liz
Y en seguida lo arrastró por las escaleras.
Charlotte
Lo vi.
Liz
Pero cuando ella lo arrastraba escaleras arriba, ¿sabes lo que hizo él?
Charlotte
¿Qué?
Liz
Me miró a mí.
Charlotte
¿De verdad?
Liz
Te lo juro. Mientras ella lo arrastraba por las escaleras él miró hacia
atrás, te lo juro, me miró a mí, como un venado herido, jamás lo olvidaré,
mientras viva no lo olvidaré, nunca olvidaré esa mirada.
Charlotte
Qué hermoso.
Liz
Con gusto le rebanaría el pescuezo a esa putilla ninfomaníaca.
Charlotte
Sí, pero piensa bien en lo que ocurrió. Piensa en la parte maravillosa del
asunto. Porque para ti significó enamorarte. Eso fue, ¿verdad? Tú te
enamoraste.
Liz
Es verdad. Tienes razón. Me enamoré. Estoy enamorada. No he dormido
en toda la noche. Estoy enamorada.
Charlotte
¿Cuántas veces ocurre algo así? Ése es el punto. ¿Cuántas veces ocurre
de verdad? ¿Cuántas veces experimentas una cosa semejante?
Liz
Sí, tienes razón. Eso es lo que me pasó. Eso es lo que me ocurrió… a mí.
Charlotte
Por eso sientes tanto dolor.
Liz
Sí, porque esa puta tetona…
Charlotte
Violó al hombre que tú amas.
Así fue. Eso es lo que ella hizo. Violó a mi adorado.
(Las luces iluminan a Fred y a Douglas bebiendo)
Fred
Es preciso que funcione.
Douglas
¿Qué cosa?
Fred
El país.
(Pausa)
Douglas
No los mates a todos de la risa, Fred.
Fred
Pero eso es lo que importa. Eso es lo que importa. ¿No es verdad?
Douglas
Claro que importa. Importa Yo diría que importa. Hay que acabar con
todas esas jodederas.
Fred
¿Lo dices en serio?
Douglas
Muy en serio.
Fred
Admiro a la gente como tú.
Douglas
Yo también.
(Fred hace un puño)
Fred
Lo mero principal.
(Douglas hace un puño)
Douglas
Lo mero principal.
(Pausa)
Fred
¿Cómo van las cosas hoy en la noche?
Douglas
Como un reloj. Mira. Déjame decirte algo, queremos que haya paz.
Queremos paz y la vamos a obtener.
Fred
Tienes toda la razón.
Douglas
Queremos que haya paz y la vamos a obtener pero queremos que sea una
paz de fierro. Que no se cuele nada. Que no haya corrientes de aire. De
fierro. Tirante como un tambor. Ésa es la paz que queremos y ésa es la
paz que vamos a conseguir. Una paz de fierro. (Hace un puño) Así.
Fred
Sabes una cosa, de verdad admiro a la gente como tú.
Douglas
Yo también.
(Las luces iluminan a Melissa, Dusty, Terry y Gavin)
Melissa
(A Dusty) Qué lindo de tu parte decir eso.
Dusty
Pero de verdad tienes una figura maravillosa, honestamente. ¿Verdad que
sí?
Terry
Yo conozco a esta señora desde hace años. ¿Verdad que sí? ¿Cuántos
años llevo conociéndote? Años y más años. Y siempre ha sido la misma.
¿Verdad que sí? Siempre ha sido la misma. ¿Verdad que sí?
Gavin
¿De verdad?
Dusty
Siempre. ¿Verdad que sí?
Terry
Así es. ¿Verdad que sí?
Melissa
Ay, ustedes bromean.
Terry
Yo no. Yo nunca bromeo. ¿Alguna vez me has oído bromear?
Melissa
No, la verdad es que si todavía tengo buena figura, quizás se debe a que
soy miembro del nuevo club. (A Gavin) ¿Ya lo conoces?
Terry
Estábamos contándole. Ahora mismo le estábamos contando.
Melissa
¿Ah, sí?
Gavin
Sí, ahora mismo. Suena delicioso. ¿Tú eres miembro, verdad?
Melissa
Claro que sí. Creo que me salvó la vida. La natación. ¿Por qué no te
haces miembro? ¿Juegas tenis?
Gavin
Yo soy golfista. Juego al golf.
Melissa
¿Qué otra cosa haces?
Gavin
(Sonriendo) No te entiendo.
Terry
¿Que qué otra cosa hace? No hace nada más. Juega al golf. Eso es lo que
hace. No hace otra cosa. Juega al golf.
Gavin
Bueno… También hago vela. Soy dueño de un barco.
Dusty
Adoro los barcos.
Terry
¿Qué?
Dusty
Adoro los barcos. Adoro hacer vela.
Terry
Hacer vela. ¿Oíste eso?
Dusty
Me encanta cocinar en los barcos.
Terry
Lo único que no le gusta sobre los barcos es que se la cojan en los
barcos. Eso es lo que no le gusta.
Melissa
Qué chistoso. Yo creí que a todos les encantaba eso.
(Silencio)
Dusty
¿Alguien sabe qué le ha ocurrido a mi hermano Jimmy?
Terry
No sé qué es lo que está pasando. Quizás ella es sorda o quizás mi voz no
es lo suficientemente fuerte o clara. ¿Ustedes qué creen, amigos? Quizás
mi dicción tiene defectos. Estoy obligado a proponer todas estas
posibilidades porque tengo la impresión de haber dicho que no
discutimos el asunto de lo que le ha ocurrido a Jimmy. Que eso no se
discute, que eso no se encuentra en la agenda de nadie. Creí haber dicho
todo esto con suficiente claridad. Pero quizás mi voz no es lo
suficientemente fuerte o quizás mi dicción no es lo bastante buena o
quizás ella está sorda.
Dusty
En mi agenda sí está.
Terry
¿Qué dijiste?
Dusty
Dije que está en mi agenda.
Terry
No querida, no, no, te equivocas. Te equivocas, querida, te equivocas
totalmente porque tú no tienes ninguna agenda. ¿Me entiendes? Tú no
tienes ninguna agenda. Lo opuesto es exactamente cierto. (A los demás)
Voy a tener que regañarla en serio cuando regresemos a casa, ya lo veo.
Gavin
Es extraño, la cantidad de hombres que no saben controlar a sus esposas.
Terry
¿Qué?
Gavin
(A Melissa) Es el origen de muchísimos males, lo sabes. Las esposas
incontrolables.
Melissa
Sí, entiendo lo que quieres decir.
Terry
¿Qué le estabas diciendo?
Gavin
(A Melissa) El otro día salí a caminar por el bosque. No me imaginaba
que hubiese todavía tantas ardillas en el campo. Me parecen criaturas
vivaces y encantadoras.
Melissa
De muchacha las adoraba.
Gavin
¿De verdad? ¿Y los halcones?
Melissa
Ay, también adoraba a los halcones. Y a las águilas, pero sin duda a los
halcones. El cernícalo, su manera de volar, suspendido, sobre el valle.
Me hacía llorar. Aún lloro.
(Descienden las luces en la estancia.
La luz detrás de la puerta abierta se intensifica
gradualmente. Es como si entrase quemando a la sala. La luz de la puerta se va apagando. Las luces de la sala ascienden, iluminando a Douglas, Fred, Liz y a Charlotte)
Douglas
¿Por cierto, has conocido a mi esposa?
Fred
(A Liz) ¿Cómo le va?
Liz
Ésta es Charlotte.
Fred
Ya nos conocemos.
Liz
¿Ya se conocen?
Charlotte
Claro que sí. Hemos sido presentados. Él me dio una mano en la vida.
Douglas
¿De verdad? Qué excitante.
Fred
Lo fue.
Douglas
¿También fue excitante para ti? ¿Qué él te diera la mano?
Charlotte
Mmmmmmm. Sí. Sí, sí. Aún me estremezco.
Douglas
Qué excitante.
Liz
Esta fiesta me parece preciosa. ¿A ustedes no? Quiero decir que ésta es
realmente una fiesta preciosa. ¿A ustedes no les parece? Me parece que
nos estamos divirtiendo muchísimo. Me encanta ver a tanta gente bien
vestida. Informal pero elegante. ¿Me entienden? ¿Es tonto decir que me
siento orgullosa? ¿Es decir, que me siento orgullosa de ser parte de una
sociedad de gente elegantemente vestida? ¿Dios mío, cómo decirlo, la
elegancia, el estilo, la gracia, el buen gusto, todas estas palabras, todos
estos conceptos? ¿Ya no quieren decir nada? ¿No soy la única, no es
cierto, en creer que son cosas increíblemente importantes? En todo caso,
adoro todas las cosas que fluyen. No puedo decirles qué contenta me
siento.
Fred
(A Charlotte) Te casaste con alguien. Ya no recuerdo con quién.
(Silencio)
Charlotte
Murió.
(Silencio)
Douglas
Si este verano estás libre, por favor ven a nuestra isla. Durante el verano
alquilamos una isla. Ven por favor. No hay casi nadie allí. Sólo la gente
local. Nos sentimos orgullosos de ellos. Son gente terriblemente
civilizada. Todo funciona. Yo tengo mi propio generador, pero las
tormentas pueden ser salvajes, ¿verdad, querida? Quiero decir, si te
gustan las tormentas, los sirocos, te hacen sentir que estás vivo.
Verdaderamente vivo. Hacen que el pulso te vaya rat-at-at. Dios mío,
todo puede ser tan salvaje, ¿verdad querida? Sentir que el pulso te va rat-
at-at. Es como subir la apuesta. Tú me entiendes. La sangre te hierve. En
realidad, cuando estoy allá en la isla, me siento diez años más joven.
Podría enfrentarme a quien fuese. Hombre, mujer o niño. ¿Verdad? (Se
ríe) Podría luchar con un animal salvaje. Pero más tarde, cuando la
tormenta termina y cae la noche y sale la luna en todo su esplendor y no
nos queda más que el ritmo del mar, de las olas, uno acaba por entender
cuál fue la intención de Dios al crear a la raza humana. Uno acaba por
saber qué cosa es el paraíso.
(Las luces iluminan a Terryy Dusty en un rincón de la sala)
Terry
¿Estás loca? ¿No sabes qué cosa es ese hombre?
Dusty
Sí, creo saber qué es ese hombre.
Terry
No sabes qué cosa es. No tienes la menor idea. No conoces su posición.
No tienes la menor idea. La menor idea.
Dusty
Sus modales son muy bonitos. Parece que viene de otro mundo. Un
mundo cortés, compasivo. Me enviará flores en la mañana.
Terry
No te mandará ni un carajo. Ni un carajo.
Dusty
Pobre amor mío, ¿estás molesto? ¿Te he decepcionado? Te he
decepcionado. Y sin embargo siempre he tratado de ser una esposa
perfecta. Una buena esposa.
(Se miran intensamente)
Dusty
¿Vas a matarme cuando regresemos a casa? ¿Crees que vas a hacer eso?
¿Crees que acabarás con todo? ¿Crees que esto se puede acabar? ¿Qué te
parece? ¿Crees que si acabas conmigo eso sería el fin de todo para todos?
¿Todo y todos morirán conmigo?
Terry
Sí, van a morir todos juntos, tú y toda la gente como tú.
Dusty
¿Cómo les vas a hacer? Por favor dime.
Terry
Tenemos docenas de opciones. Podemos sofocar a todos y a cada uno de
ustedes. Bastaría una señal. O podríamos meterles una escoba por el culo
individual a cada uno de ustedes también a una señal, o podríamos
envenenar la leche de todas las madres del mundo para que todo bebé
cayese muerto aun antes de abrir su pervertida y jodida boca.
Dusty
¿Pero me voy a divertir con todo eso? ¿Me voy a divertir?
Terry
Te va a encantar. Pero no te voy a decir por adelantado cuál método
usaré. Sólo quiero que sientas una gran anticipación sexual. Quiero que
preveas cualquier método que yo ponga en práctica con una enorme
anticipación sexual.
Dusty
¿Pero aún me quieres?
Terry
Claro que te quiero. Eres la madre de mis hijos.
Dusty
Por cierto, ¿qué ha sucedido con Jimmy?
(Luces sobre Fred y Charlotte)
Fred
Cuánto tiempo.
Charlotte
Cuánto tiempo.
Fred
Verdad que sí.
Charlotte
Claro que sí. Siglos.
Fred
Te ves tan bella como siempre.
Charlotte
Tú también.
Fred
¿Yo? Yo no.
Charlotte
Sí, lo eres. Bueno, es una forma de hablar.
Fred
¿Qué quieres decir, una forma de hablar?
Charlotte
Bueno, quise decir que te ves tan bello como siempre.
Fred
Pero nunca fui bello. De ninguna manera.
Charlotte
Sí, tienes razón. Nunca lo fuiste. De ninguna manera. No hago más que
decir pendejadas. Es una manera de hablar.
Fred
Tu lenguaje siempre fue deplorable.
Charlotte
Sí. Espantoso.
Fred
¿Lo estás pasando bien en la fiesta?
Charlotte
Es la mejor fiesta a la que he asistido en años.
(Pausa)
Fred
Dijiste que tu marido murió.
Charlotte
¿Mi qué?
Fred
Tu marido.
Charlotte
Ah sí, mi marido. Es cierto. Murió.
Fred
¿Fue una larga enfermedad?
Charlotte
Corta.
Fred
Ah.
(Pausa)
Rápida.
Charlotte
Rápida, sí. Corta y rápida.
Fred
Es mejor así.
Charlotte
¿En verdad?
Fred
Yo diría.
Charlotte
Ah. Ya veo. Sí.
(Pausa)
¿Mejor para quién?
Fred
¿Qué?
Charlotte
Dijiste que de esa manera sería mejor. ¿Mejor para quién?
Fred
Para ti.
(Charlotte ríe)
Charlotte
¡Sí! Qué bueno que no dijiste para él.
Fred
Bueno, pude haberlo dicho. Una muerte rápida debe ser mejor que una
muerte lenta. Me parece razonable.
Charlotte
No. No lo es.
(Pausa)
De todas maneras te apuesto que la muerte puede ser tan rápida y lenta al
mismo tiempo. Te lo apuesto. Te apuesto que la muerte puede ser ambas
cosas al mismo tiempo. Y por cierto, él no estaba enfermo.
(Pausa)
Fred
Sigues siendo muy bella.
Charlotte
Creo que algo ocurre en la calle.
Fred
¿Qué?
Charlotte
Creo que algo está pasando en la calle.
Fred
Deja que nosotros nos ocupemos de la calle.
Charlotte
¿Quiénes somos nosotros?
Fred
Bueno, sólo nosotros… Tú sabes.
(Ella lo mira intensamente)
Charlotte
¡Dios mío, qué guapo eres! No, te lo digo en serio. ¡Sigues siendo tan
guapo! ¿Cómo lo haces? ¿Sigues una dieta? ¿Cuál es tu régimen? ¿Por
cierto, cuál es tu régimen? ¿Qué haces para mantenerte tan… no sé…
tan… ay, no sé… tan delgado, en tan buena forma?
Fred
Llevo una vida limpia.
(Douglas y Liz se acercan a ellos)
Charlotte
(A Douglas) ¿Tú también?
Douglas
¿Yo también qué?
Charlotte
Fred dice que se ve tan esbelto y tan… guapo… porque lleva una vida
limpia. ¿Tú también?
Douglas
Mi vida es increíblemente limpia. No me vuelve guapo pero me hace
sentir feliz.
A mí también me hace sentir feliz. Muy feliz.
Douglas
¿Aunque yo no sea guapo?
Liz
Pero lo eres. ¿Verdad que lo es? Lo es. Lo eres. ¿No lo es?
(Douglas la rodea con su brazo)
Douglas
Cuando nos casamos vivíamos en un apartamento de dos piezas. Yo era
—seré franco— yo era un viajero, un vendedor comercial, un agente
viajero —es verdad, eso era yo y no lo voy a negar— y viajé muchísimo.
¿Verdad que sí? Viajé todo el tiempo. Porque mi muchachita había dado
a luz a gemelos. (Se ríe) ¿Pueden creerlo? Gemelos. Les aseguro que
tuve que trabajar como un esclavo. Pero esta muchacha, esta muchachita
que aquí ven ustedes, ¿saben ustedes qué cosa hizo? ¡Se ocupó de los
gemelos sin ayuda de nadie! Ninguna criada, ninguna ayuda, nada. Lo
hizo sólita, ella sólita. Y cuando regresaba de mis viajes encontraba el
apartamento inmaculado, los gemelos bañados y en sus cunas, arropados,
dormiditos, mi mujer luciendo bellísima y mi cena en el horno. (Fred
aplaude) Y es por ello que seguimos juntos. (Le da un beso a Liz en la
mejilla) Por eso seguimos juntos.
(Bajan las luces de la sala.
La luz detrás de la puerta abierta se intensifica
gradualmente. Parece entrar a la sala incendiándola.
La luz de la puerta desciende. Las luces de la sala
iluminan a Terry, Dusty, Gavin, Melissa, Fred, Charlotte, Douglas y Liz)
Terry
El punto es que pagas mucho pero el valor es muy grande. Debo decir
que es algo sumamente raro. En nuestra época, es extremadamente raro
que le den a uno algo de valor a cambio de dinero. Uno puede sacar la
mano del bolsillo y poner el dinero sobre la mesa sabiendo qué cosa va a
recibir en cambio. Y lo que uno recibe en cambio es servicio de oro.
Servicio de oro en todas las categorías. El aprovisionamiento es de a de
veras. No sólo es un buen aprovisionamiento en sí mismo, ustedes saben,
comida, ese tipo de cosas, y servilletas, todo, todo eso maravilloso, de
primera, pero también hay una oferta artística, una atmósfera, en este
club, que aprovisiona artísticamente a su clientela. Me refiero al tipo de
luces, el tipo de pintura, el tipo de música, que el club ofrece. Estoy
hablando de un ambiente verdaderamente cálido y armonioso. En nuestro
club, nadie levanta la voz, la gente no hace cosas vulgares y sórdidas y
ofensivas. Y si se atreven a hacerlo les pateamos los testículos y los
aventamos por las escaleras sin ninguna dificultad.
Melissa
¿Puedo suscribir todo lo que se acaba de decir?
(Pausa)
Quisiera suscribir todo lo que acaba de decirse. Quisiera añadir mi propia
voz. He pertenecido a muchos clubs de tenis y natación. Muchos clubs de
tenis y natación. Y en algunos de estos clubs conocí por primera vez a
mis más queridos amigos. Todos han muerto ya. Absolutamente todos
los amigos que jamás tuve, o que jamás conocí. Muertos. Todos han
muerto, absolutamente todos. No me queda uno solo. Ni uno solo. No me
queda nada. ¿Para qué sirvió todo? ¿Los clubs de tenis y natación? ¿Para
qué sirvió todo?
(Silencio)
Pero los clubs también se murieron. Y con razón. Quiero decir que
debemos hacer una distinción. Mis amigos siguieron el camino de toda
carne y su muerte no me apena. De todos modos, no eran mis amigos. La
mitad me parecían intolerables. ¡Todos los clubs! Murieron los clubs, los
clubs de natación y tenis murieron porque se basaban en ideas sin ningún
cimiento moral, ningún cimiento moral de ninguna clase. Pero nuestro
club, nuestro club, es un club activado, inspirado por un sentimiento Gavin
moral que resulta, debo decirlo, inconmovible, riguroso, fundamental,
constante. Muchas gracias.
(Aplauso)
Gavin
Sí, me da mucho gusto que hayas dicho todo esto. (A los otros) ¿A
ustedes no?
Douglas
De primera.
Liz
Conmovedor.
Terry
Fantástico.
Fred
En el blanco.
Charlotte
Muy cierto.
Dusty
Ay, sí. (Aplaude) Ay, sí.
Douglas
De primerísimo orden.
Gavin
Sí, fue de primer orden. Y era algo que necesitaba ser dicho. Y qué
espléndido haberlo dicho esta noche, en una fiesta tan agradable, con
compañía tan idónea. Debo decir que hablo como un anfitrión
particularmente feliz. Y por cierto, debo decidirme a disfrutar de este
maravilloso club de todos ustedes, ¿verdad?
Terry
Ya estás elegido. Eres un miembro honorario, desde este instante.
(Risas y aplausos)
Muchísimas gracias en verdad. Ahora bien, tengo entendido que uno o
dos de nuestros huéspedes se toparon con problemas de tráfico al venir
aquí esta noche. Pido excusas por ello, pero quisiera asegurarles que
todos los problemas de esa naturaleza, o similares, se resolverán muy
pronto. Aquí entre nosotros, quiero decirles que esta noche hicimos una
muy buena redada. La redada está terminando ahora. De hecho, en
breves instantes se reanudarán los servicios normales. Después de todo,
tal es nuestro propósito. El servicio normal. Si a ustedes les parece,
insistiremos en ello. Insistiremos en ello. Lo haremos. No pedimos otra
cosa sino que el servicio que este país ofrece corra por carriles normales,
seguros y legítimos, y que al ciudadano ordinario se le permita trabajar y
descansar en paz. A todos les agradezco muchísimo que hayan venido
aquí esta noche. Ha sido realmente maravilloso verlos, en verdad a toda
madre.
(Las luces disminuyen.
La luz desde la puerta se intensifica, entra ardiente a la
sala.
Nadie se mueve. Todos son siluetas.
Un hombre emerge de la luz y se detiene en la puerta. Está ligeramente vestido)
Jimmy
A veces oigo cosas. Después vuelve el silencio.
Tuve un nombre, me llamaba Jimmy. La gente me llamaba Jimmy. Ése
era mi nombre.
A veces oigo cosas. Luego hay silencio. Cuando todo está en silencio
escucho mi corazón.
Cuando llegan los ruidos terribles no oigo nada. No oigo no respiro estoy
ciego.
Luego regresa el silencio. Escucho el latir de un corazón. Probablemente
no sea el latido de mi corazón. Probablemente sea el latido del corazón
de otra persona. ¿Qué soy yo?
A veces escucho un portazo, escucho voces, luego nada. Todo se detiene.
Todo se detiene. Todo se cierra. Todo se clausura. Se cierra. Todos e
cierra. Todo se cancela. Todo se clausura. Ya no veo nada nunca. Estoy
sentado mamando la oscuridad.
Es lo que tengo. La oscuridad en mi boca y yo la mamo. Es lo único que
tengo. Es mío. Es sólo mío. Lo mamo.