Polvo eres y tres obras más
El lenguaje de la montaña
PERSONAJES
Sargento
Mujer joven
Oficial
Anciana
Guardia
Prisionero
1
EL MURO DE LA PRISIÓN
Una fila de mujeres. Una Andana, meciéndose la mano. A sus pies, una
canasta. Una Mujer joven protege a la Andana, abrasándola.
Entra un Sargento, seguido de un Oficial. El Sargento señala hacia la
Mujer joven.
Sargento
¿Nombre?
Mujer joven
Ya hemos dado nuestros nombres.
Sargento
¿Nombre?
Mujer joven
Ya hemos dado nuestros nombres.
Sargento
¿Nombre?
Oficial
(Al Sargento) A la mierda. (A la Mujer joven) ¿Tienes quejas?
Mujer joven
La han mordido.
Oficial
¿A quién?
(Pausa)
¿Quién? ¿Quién ha sido mordido?
Mujer joven
Ella. Tiene la mano desgarrada. Mire. Su mano ha sido mordida. Está
sangrando.
Sargento
(A la Mujer joven) ¿Cómo te llamas?
Oficial
Cállate la boca. (Se dirige a la Anciana) ¿Qué le ha pasado a tu mano?
¿Alguien ha mordido tu mano?
(La Anciana levanta lentamente la mano. El Oficial la
observa)
Oficial
¿Quién hizo esto? ¿Quién te mordió?
Mujer joven
Un dóberman pinscher.
Oficial
¿Cuál?
(Pausa)
¿Cuál?
(Pausa)
¡Sargento!
(El Sargento da un paso adelante)
Sargento
A sus órdenes.
Oficial
Mire la mano de esta mujer. Creo que el pulgar está a punto de caerse. (A
la Anciana) ¿Quién hizo esto?
(Ella lo mira fijamente)
Oficial
¿Quién hizo esto?
Mujer joven
Un perro muy grande.
Oficial
¿Cómo se llamaba?
(Pausa)
¿Cómo se llamaba?
(Pausa)
¡Todo perro tiene un nombre! Responden a un nombre. ¡Sus padres les
dan un nombre y ese nombre es su nombre, ése es su nombre! Es un
procedimiento formal. Primero dan su nombre y luego muerden. ¿Cuál
era su nombre? ¡Si tú me dices que uno de nuestros perros mordió a esta
mujer sin dar su nombre haré que fusilen al perro! ¡Ahora atención!
¡Silencio y atención! ¡Sargento!
Sargento
¿Señor?
Oficial
Tome nota de las quejas.
Sargento
¿Quejas? ¿Hay alguien que tenga quejas?
Mujer joven
Nos dijeron que estuviéramos aquí a las nueve de la mañana.
Sargento
Correcto. Muy correcto. A las nueve de la mañana. Exactamente. ¿Cuál
es tu queja?
Mujer joven
Llegamos aquí a las nueve de la mañana. Han dado las cinco de la tarde.
Hemos estado de pie durante ocho horas. En la nieve. Sus hombres
permitieron que los dóberman pinscher nos asustaran. Uno de ellos
mordió la mano de esta mujer.
Oficial
¿Cómo se llamaba el perro?
(Ella lo mira)
Mujer joven
No sé cómo se llamaba.
Sargento
Con su permiso, señor.
Oficial
Adelante.
Sargento
Sus maridos, sus hijos, sus padres, estos hombres que ustedes esperan
visitar, son todos pedazos de mierda. Son enemigos del Estado. Son
pedazos de mierda.
(El Oficial se adelanta hacia las mujeres)
Oficial
Escuchen bien esto. Ustedes son gente de la montaña. ¿Me escuchan? Su
lengua ha muerto. Está prohibida. No se permite hablar la lengua de la
montaña en este lugar. Ustedes no pueden dirigirse en su lengua a sus
hombres. No está permitido. ¿Entienden? No pueden hablar su lengua.
Está prohibida. Sólo pueden hablar la lengua de la capital. Ésa es la única
lengua permitida en este lugar. Se les castigará severamente si intentan
hablar la lengua de la montaña en este lugar. Este es un decreto militar.
Ésta es la ley. La lengua de ustedes está prohibida. Muerta. A nadie se le
permite hablar su lengua. La lengua de ustedes ya no existe. ¿Alguna
pregunta?
Mujer joven
Yo no hablo la lengua de la montaña.
(Silencio. El Oficial y el Sargento giran lentamente en
torno a ella. El Sargento le toca las nalgas)
Sargento
¿Qué lengua hablas? ¿Qué lengua hablas con tu culo?
Oficial
Sargento, estas mujeres aún no han cometido un crimen. Recuerde usted
eso.
Sargento
¡Sí, señor! ¿Pero no pretende usted que están libres de toda culpa?
Oficial
No. No, no. No he dicho eso.
Sargento
Esta está llena de mierda. Rebota de mierda.
Oficial
No habla el lenguaje de la montaña.
(La mujer se aleja de la mano del Sargento y le da la cara a
los dos hombres)
Mujer joven
Mi nombre es Sara Johnson. He venido a ver a mi esposo. Es mi derecho.
¿Dónde se encuentra?
Oficial
Enséñame tus papeles.
(Ella le muestra un pedazo de papel. Él lo examina, y se
dirige al Sargento)
Oficial
Su marido no viene de la montaña. Está en un grupo equivocado.
Sargento
Ella también. A mí me da la impresión de ser una jodida intelectual.
Oficial
Pero acaba usted de decir que su culo rebotaba.
Sargento
Los culos de los intelectuales son los que rebotan mejor.
(Oscuridad total)