Polvo eres y tres obras más

Harold Pinter · Capítulo 3 de 6

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Polvo eres y tres obras más

El lenguaje de la montaña

 

PERSONAJES

Sargento

Mujer joven

Oficial

Anciana

Guardia

Prisionero

1

EL MURO DE LA PRISIÓN

 

Una fila de mujeres. Una Andana, meciéndose la mano. A sus pies, una

canasta. Una Mujer joven protege a la Andana, abrasándola.

Entra un Sargento, seguido de un Oficial. El Sargento señala hacia la

Mujer joven.

 

Sargento

¿Nombre?

Mujer joven

Ya hemos dado nuestros nombres.

Sargento

¿Nombre?

Mujer joven

Ya hemos dado nuestros nombres.

Sargento

¿Nombre?

Oficial

(Al Sargento) A la mierda. (A la Mujer joven) ¿Tienes quejas?

Mujer joven

La han mordido.

Oficial

¿A quién?

(Pausa)

¿Quién? ¿Quién ha sido mordido?

Mujer joven

Ella. Tiene la mano desgarrada. Mire. Su mano ha sido mordida. Está

sangrando.

Sargento

(A la Mujer joven) ¿Cómo te llamas?

Oficial

Cállate la boca. (Se dirige a la Anciana) ¿Qué le ha pasado a tu mano?

¿Alguien ha mordido tu mano?

(La Anciana levanta lentamente la mano. El Oficial la

observa)

Oficial

¿Quién hizo esto? ¿Quién te mordió?

Mujer joven

Un dóberman pinscher.

Oficial

¿Cuál?

(Pausa)

¿Cuál?

(Pausa)

¡Sargento!

(El Sargento da un paso adelante)

Sargento

A sus órdenes.

Oficial

Mire la mano de esta mujer. Creo que el pulgar está a punto de caerse. (A

la Anciana) ¿Quién hizo esto?

(Ella lo mira fijamente)

Oficial

¿Quién hizo esto?

Mujer joven

Un perro muy grande.

Oficial

¿Cómo se llamaba?

(Pausa)

¿Cómo se llamaba?

(Pausa)

¡Todo perro tiene un nombre! Responden a un nombre. ¡Sus padres les

dan un nombre y ese nombre es su nombre, ése es su nombre! Es un

procedimiento formal. Primero dan su nombre y luego muerden. ¿Cuál

era su nombre? ¡Si tú me dices que uno de nuestros perros mordió a esta

mujer sin dar su nombre haré que fusilen al perro! ¡Ahora atención!

¡Silencio y atención! ¡Sargento!

Sargento

¿Señor?

Oficial

Tome nota de las quejas.

Sargento

¿Quejas? ¿Hay alguien que tenga quejas?

Mujer joven

Nos dijeron que estuviéramos aquí a las nueve de la mañana.

Sargento

Correcto. Muy correcto. A las nueve de la mañana. Exactamente. ¿Cuál

es tu queja?

Mujer joven

Llegamos aquí a las nueve de la mañana. Han dado las cinco de la tarde.

Hemos estado de pie durante ocho horas. En la nieve. Sus hombres

permitieron que los dóberman pinscher nos asustaran. Uno de ellos

mordió la mano de esta mujer.

Oficial

¿Cómo se llamaba el perro?

(Ella lo mira)

Mujer joven

No sé cómo se llamaba.

Sargento

Con su permiso, señor.

Oficial

Adelante.

Sargento

Sus maridos, sus hijos, sus padres, estos hombres que ustedes esperan

visitar, son todos pedazos de mierda. Son enemigos del Estado. Son

pedazos de mierda.

(El Oficial se adelanta hacia las mujeres)

Oficial

Escuchen bien esto. Ustedes son gente de la montaña. ¿Me escuchan? Su

lengua ha muerto. Está prohibida. No se permite hablar la lengua de la

montaña en este lugar. Ustedes no pueden dirigirse en su lengua a sus

hombres. No está permitido. ¿Entienden? No pueden hablar su lengua.

Está prohibida. Sólo pueden hablar la lengua de la capital. Ésa es la única

lengua permitida en este lugar. Se les castigará severamente si intentan

hablar la lengua de la montaña en este lugar. Este es un decreto militar.

Ésta es la ley. La lengua de ustedes está prohibida. Muerta. A nadie se le

permite hablar su lengua. La lengua de ustedes ya no existe. ¿Alguna

pregunta?

Mujer joven

Yo no hablo la lengua de la montaña.

(Silencio. El Oficial y el Sargento giran lentamente en

torno a ella. El Sargento le toca las nalgas)

Sargento

¿Qué lengua hablas? ¿Qué lengua hablas con tu culo?

Oficial

Sargento, estas mujeres aún no han cometido un crimen. Recuerde usted

eso.

Sargento

¡Sí, señor! ¿Pero no pretende usted que están libres de toda culpa?

Oficial

No. No, no. No he dicho eso.

Sargento

Esta está llena de mierda. Rebota de mierda.

Oficial

No habla el lenguaje de la montaña.

(La mujer se aleja de la mano del Sargento y le da la cara a

los dos hombres)

Mujer joven

Mi nombre es Sara Johnson. He venido a ver a mi esposo. Es mi derecho.

¿Dónde se encuentra?

Oficial

Enséñame tus papeles.

(Ella le muestra un pedazo de papel. Él lo examina, y se

dirige al Sargento)

Oficial

Su marido no viene de la montaña. Está en un grupo equivocado.

Sargento

Ella también. A mí me da la impresión de ser una jodida intelectual.

Oficial

Pero acaba usted de decir que su culo rebotaba.

Sargento

Los culos de los intelectuales son los que rebotan mejor.

(Oscuridad total)