Rescate
Epílogo
Notas sobre las fuentes
Una tarde lluviosa de un viernes de 1943 en la que no podíamos salir a jugar al recreo nuestro habitual partido de pelota-túnel, nuestra maestra de primaria, la señorita Finlay, nos leyó una historia. Era la historia de Troya. Por alguna razón, a pesar de ser un lector ávido, nunca la había escuchado. Cuando el timbre sonó y la señorita Finlay concluyó la clase dejando la historia a medio terminar, me quedé hecho polvo.
También nosotros estábamos en mitad de una guerra. Brisbane, donde yo vivía, era el cuartel general de la campaña del Pacífico del general MacArthur y el lugar donde desembarcaban centenares de miles de soldados estadounidenses y de otros países rumbo al norte. Los edificios de la ciudad estaban rodeados por sacos de arena, las ventanas cubiertas con cinta aislante dispuesta en forma de cruz para evitar que se hicieran añicos durante un bombardeo. Inmediatamente yo había conectado la guerra antigua y ficticia de la señorita Finlay con la nuestra. También nosotros estábamos inmersos en una guerra inacabada. ¿Quién podía saber, en 1943, cómo terminaría nuestra guerra?
Treinta años después, en un poema titulado «Episodio de una guerra temprana», aún obsesionado por los personajes de la historia de la señorita Finlay, intenté armonizar ambas experiencias.
A veces miro atrás y me veo,
un niño aplicado de nueve años, mirando aún
a través de la cinta aislante que cruza el cristal
a prueba de bombas en tiempo de guerra de mi escuela de barrio.
La grava de pedernal
me riza la cabeza, el patio vibra. Y todos
los que juegan
a destrozarse la camisa en violentos
juegos de guerra se paran y observan pasmados con sorpresa: Héctor, el héroe de Troya,
es arrastrado, sangre y huesos, por la escena
meado y deshonrado,
mientras mirmidones de moscas negras forman una costra sobre sus heridas
y los más angelicales
de rostro franco, señores de la mutilación,
se echan atrás y observan.
Otros treinta años después,Rescatesupone una vuelta a aquella historia inacabada, a mi descubrimiento, primero en 1943, después nuevamente en 1972, de que
(…) la guerra, nuestra guerra,
era real: carreteras de ceniza
donde millones de fantasmas salen de sus zapatos
y caminan descalzos
a ninguna parte (…)
Rescate se introduce de nuevo en el mundo de la Ilíada para volver a narrar la historia de Aquiles, Patroclo y Héctor y, en una versión muy distinta a la original, el viaje de Príamo hasta el campamento griego, pero su interés principal radica en la propia narrativa: por qué se cuentan historias y por qué necesitamos escucharlas, cómo las historias se transforman al contarlas. Buena parte de lo que el libro tiene que contar son esas «historias no contadas» que encontramos únicamente en los márgenes de escritores anteriores.
La historia de cómo Patroclo se convirtió en amigo y compañero de Aquiles apenas ocupa una docena de líneas en la Ilíada. Los escuetos hechos de cómo un pequeño superviviente de la guerra, Podarces, se convirtió en Príamo («el rescatado» o «el precio pagado»), rey de Troya, es un pasaje igualmente breve que hace referencia a las hazañas de Hércules en la Biblioteca mitológica, una historia mitológica en ocasiones atribuida, parece que erróneamente, a Apolodoro (nacido hacia el año 180 a.C.). La historia de cómo un simple carretero llamado Somax se convirtió por un día en el heraldo troyano Ideo y en el acompañante de Príamo en su viaje hasta el campamento griego aparece por primera vez en las páginas de este libro.
Doy las gracias a Alison Samuel de Chatto & Windus en Londres, a Meredith Curnow y Julian Welch de Knopf en Sídney y, una vez más, a Chris Edwards, cuyo ánimo, además de su agudo sentido visual y sonoro, han sido esenciales para Rescate desde el primer borrador.
«La esperanza es el sueño del hombre despierto.» ARISTÓTELES
Terminaste Rescate
David Malouf
Libros como este
-
La canción de Aquiles
-
La canción de Troya
-
Aquiles o El guerrillero y el asesino
-
Alejandro Magno (I)
-
La muerte de Atila
-
Casandra, hija del rey de Troya
Después del libro
Páginas que venían con esta edición, guardadas aquí como referencia.