Signos vitales
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pertenece a una familia acomodada, lo que le llamó la atención fue la característica demográfica. Pensé que también podría interesarte a ti. Así que ahí lo tienes.
–Gracias, Cyrill-repuso Marissa y trató de sonreír.
Tuvo miedo de echarse a llorar de nuevo. El hecho de volver a ver a un viejo amigo reanimaba la fragilidad de sus emociones.
Cyrill se quedó otros quince minutos y después insistió en que debía marcharse. Debía estar de regreso en Atlanta aquella misma noche.
Después de la partida de Cyrill, Marissa volvió a deprimirse.
Se quedó sentada mucho tiempo detrás de su escritorio sin hacer nada.
Al menos no lloró. Pero no hizo otra cosa que mirar por la ventana. En determinado momento, comenzó a pensar en la información que Cyrill le había dado. Miró el artículo de la revista médica. Lo leería más tarde.
Mientras tanto, había cosas que debía hacer. Reunió coraje, se puso de pie, se puso el abrigo y se obligó a ir al Memorial.
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La paciente, Evelyn Welles, se encontraba aislada en terapia intensiva, con una historia clínica que reflejaba lo difícil de su caso: pesaba muy poco.
A Marissa no le costó mucho encontrar a la paciente. Tampoco tuvo problemas para encontrar al residente a cargo del caso. Era un neoyorquino menudo, de mirada intensa y tics nerviosos. Su nombre era Ben Goldman.
–Está muy mal -reconoció Ben en respuesta a la pregunta de Marissa-.
Realmente mal. Moribunda. No creo que resista mucho más de un día. Le estamos administrando de todo, pero nada parece hacerle efecto.
–¿Decididamente es tuberculosis? – preguntó Marissa mientras espiaba a través del vidrio del cubículo de terapia intensiva donde se encontraba aislada la mujer. Estaba entubada y con un respirador. Junto a ella, una enfermera con bata especial y mascarilla se encargaba de atenderla.
Múltiples guías de perfusión descendían de un grupo de botellas de suero colocadas sobre la cabeza de la paciente.
–Sin ninguna duda -respondió Ben -. Hemos encontrado el bacillo en el estómago, en la sangre, incluso en una biopsia bronquial. Ya lo creo que es tuberculosis.
–¿Alguna idea respecto a la epidemiología del caso?-preguntó Marissa.