María Antonieta
La vida de María Antonieta
UNA JOVEN ARCHIDUQUESA EN VIENA
(1755-1770)
María Antonieta es la 15.a y penúltima hija de Francisco III de Lorena,
emperador de los romanos desde 1745 bajo el nombre de Francisco I, y de su
esposa María Teresa, archiduquesa de Austria y heredera del inmenso
patrimonio de los Habsburgo. La joven, traviesa y distraída, se divide entre el
palacio del Hofburg y el castillo de Schönbrunn en Viena, entre sus muchos
hermanos, rodeada de poco lujo y sin la pesada y estricta etiqueta de las cortes
española o francesa.
Cuando Francisco I muere, la emperatriz María Teresa, su mujer, decide
tomar las riendas del destino de sus hijos. Su hijo mayor, el futuro José II
(1741-1790) está destinado a convertirse en emperador y comienza a reinar
junto a su madre. A María Antonieta le reserva una unión muy superior a la
de sus otros hijos, prometiéndola con el heredero del trono de Francia. El
abad de Vermond (1735-1806), doctor de la Sorbona, es elegido para educar a
la futura delfina en las costumbres de Versalles. Es imprescindible que hable
francés, y su indumentaria debe ser revisada.
En la primavera de 1770, por fin está lista. Su boda se celebra el 19 de abril
en la iglesia de los Agustinos de Viena, por poderes, al igual que lo había sido
la del rey Luis XIV (1638-1715). Unos días más tarde, se despide de su
madre, y abandona la corte de Viena, a la que nunca volverá. Aún no ha
cumplido los 15 años y nunca ha visto a su marido.
UNA DELFINA EN VERSALLES (1770-1774)
Un cortejo de 57 carros y de 132 personas sale de Viena para emprender un
viaje de 24 días a través de los Estados imperiales y cuyo destino es Francia. El 7 de mayo de 1770 llega a Estrasburgo y, más tarde, a Lorena, patria de los
antepasados paternos de María Antonieta, recientemente unida a Francia, y a
la Champaña. Finalmente, el rey Luis XV acude a recibirla al puente de
Berne, en el bosque de Compiègne, acompañado de su nieto, que le da un
tímido beso en la mejilla. El 16 de mayo hace su entrada en Versalles, donde
se casa con el delfín. Tras la boda tienen lugar suntuosos festejos: una ópera
de Lully (compositor franco-italiano, 1632-1687), otra de Rameau
(compositor francés, 1683-1764), y fuegos artificiales de ensueño en
Versalles y en París. Las celebraciones se prolongan hasta mediados de julio.
Celebración del matrimonio de María Antonieta en el auditorio de la ópera de Versalles, 1770.
A María Antonieta le cuesta acostumbrarse a las estrictas reglas de etiqueta de
la corte, que impide que haya privacidad. Además, su marido la desatiende y
prefiere irse de caza. Ella se aburre, atrapada entre clanes enfrentados en Versalles, dividida entre los partidarios del duque de Choiseul (1719-1785),