María Antonieta
El asunto del collar
El carácter de María Antonieta es muy fuerte. Todo le molesta y se tiene que
divertir constantemente con danzas, obras de teatro, o incluso participando en
juegos. También es caprichosa y exige que sus deseos se cumplan sin demora:
bajo sus órdenes, tal apartamento tiene que ser renovado lo antes posible, o tal
vestido entregado en cuanto la prenda esté terminada, independientemente del
precio que haya que pagar por ello. Sin embargo, en esto no se diferencia de
las princesas de su época, ni de las reinas, y tampoco de las amantes reales,
con antojos mucho más extravagantes y costosos que los suyos. De hecho,
aunque se le reprochan sus aventuras financieras —más tarde será apodada
Madame Déficit—, ahora sabemos que los importes que maneja
corresponderían al tren de vida habitual de la corte, y que los gastos habrían
sido idénticos, o incluso inferiores a los de los reinados precedentes.
El teatro y la música son sus entretenimientos favoritos. En Trianón da vida a
un pequeño teatro, donde se representan sobre todo las piezas de
Beaumarchais (escritor francés, 1732-1799), como El barbero de Sevilla. Para
la ocasión, María Antonieta representa todo tipo de papeles que entretienen
tanto a sus familiares como a Luis XVI. Invita a la corte al compositor alemán
Christoph Willibald Gluck (1714-1787), su antiguo profesor de música en
Viena, y también apoya al francés André Grétry (1741-1813), al que asciende
a director de su música privada.
LA ALDEA DE MARÍA ANTONIETA
Entre 1783 y 1786, manda construir una aldea compuesta por una docena de casas con techo
de paja, con un jardín, una granja, un palomar, un molino, un granero y una huerta, todo en
torno a un estanque cerca del Pequeño Trianón. Este pequeño universo campestre y rústico es
una verdadera explotación agrícola, con una lechería, una pesquería y animales procedentes
de Suiza. Saqueada y abandonada durante la Revolución francesa, la Aldea será restaurada
por Napoleón I (1769-1821) a partir de 1810. Clasificada como monumento histórico en 1862
y 1906, disfruta en los años treinta del patrocinio de John Rockefeller Jr. (1874-1960). El
1979 es clasificada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y es reabierta al público bajo
el nombre de Dominio de María Antonieta desde el 1 de julio del 2006.
EL ASUNTO DEL COLLAR
El asunto del collar es el resultado de una gran estafa montada por Jeanne de
Valois-Saint-Rémy (1756-1791), condesa de la Motte, su marido y uno de sus amigos, Louis Rétaux de Villette (1759-1797), un notorio falsificador. Las
dos víctimas son el cardenal Luis de Rohan (1734-1803), príncipe-obispo de
Estrasburgo, y María Antonieta, cuyo nombre se verá injustamente salpicado.
Unos años antes, los joyeros habían tomado la iniciativa de crear un adorno
con lujosos diamantes. Intentan vendérselo a la corte, pero la reina lo rechaza
desde el primer momento.
El collar de la reina.