Twister

Michael Crichton · Capítulo 4 de 60

Páginas del PDF

Twister

Exterior. Vista de la carretera

bill: ¡Está preparada!

melissa: Y sin enfados…

bill: Sin enfados.

melissa: Bien. ¿Quieres volver a repasarlo?

bill (con expresión de perro boxer): No. Ya sé lo que debo decir. Estoy preparado. Lo estoy. Me siento bien.

Exterior. Vista de la carretera

Las gotas de agua golpetean el parabrisas. La carretera se extiende recta. La ciudad ha quedado atrás. Campo abierto. Se oyen truenos. Bill observa el cielo.

bill: Se está formando una torre con una bonita base. Estará por aquí cerca, en alguna parte…

Mientras conduce, mira atentamente por la ventanilla.

bill: ¡Ahí!

En la distancia

La imagen recorre los campos hasta alcanzar a un equipo de cazadores de tormentas: cuatro vehículos polvorientos, aparcados desordenadamente al borde de un camino.

Coche de Bill

Gira por el camino para dirigirse hacia ellos.

Junto a los vehículos aparcados

Bill frena, y antes de descender coge una carpeta con una cinta negra.

melissa: Déjame acompañarte.

bill: No, cariño. Esto es algo que debo hacer yo solo.

melissa: Lo harás muy bien. estoy segura.

Ella le besa apasionadamente, y el tiempo se detiene por un instante.

Cuando se separan, Bill la mira a los ojos.

bill: Gracias.

Sale del coche, cierra la puerta y se dirige con paso tranquilo hacia los viejos y destartalados vehículos aparcados.

El equipo de cazadores de tormentas

Son jóvenes estudiantes, de unos veinte años, vestidos con pantalones cortos y camisetas. Su equipo, al igual que sus vehículos, no es desde luego nuevo. Timmy está bajo una camioneta tratando de arreglar la suspensión.

Dusty, dentro de otro camión, está recogiendo un fax de una ruidosa máquina portátil arreglada con cinta adhesiva. Rick, con un donut en la boca, endereza una antena giratoria en lo alto de uno de los coches; por un lado cae una maraña de cables. Todos levantan la mirada y sonríen al ver a Bill.

rick: ¡Hola, Bill!

bill: ¡Hola, Ricky!