Venus marítima
Capítulo IV
Pierre Gripari Venus marítima IV
Hacia 1987, la Concha de Arcachón cambiará de color. Sus aguas, poco a poco, se tronarán rosas, espesas, opacas y al mismo tiempo ligeramente viscosas. Examinadas al microscopio se revelarán literalmente saturadas de una increíble cantidad de bacterias de una especie nueva, en la cual los sabios reconocerán una forma mutante de espermatozoide venusiano, adaptado a la vida marítima. Será entonces, a raíz de la investigación, que se recogerán las declaraciones de Madeleine Piéplat.
Una vez reconocida y bautizada la nueva bacteria (los sabios la llamarán Venus Marítima, ¡y no sabrás hasta que punto han acertado!) La policía tetrárquica se preguntará enseguida si hay que dejarla vivir o, por el contrario, destruirla. Finalmente se decidirá dejarla vivir, y ello por dos razones:
1)
Venus marítima quedará confinada en la Concha de Arcachón y será incapaz de soportar la turbulencia de alta mar.
2)
Constituirá una nueva especie de plancton extremadamente nutritivo para los peces marinos y en especial para las ostras. El cultivo de estas últimas en la bahía de Arcachón producirá tres o cuatro veces más a partir de la aparición del microbio rosa (nombre popular de la Venus).
En 1995, un nuevo invento, el Automaquette (máquina paregórica para mujeres) hará posible por fin lo que será llamada la Gran Revolución Sexual: el matrimonio será abolido; luego la unión libre será prohibida también; finalmente, la planificación ordenará incluso las relaciones sexuales entre personas particulares, y en 1999, toda forma de coito entre individuos de sexos diferentes entrañará la reclusión perpetua para los dos culpables.
Sin embargo, desde 1990, se notará que los lugares de reposo de la bahía de Arcachón atraen más y más visitantes. Trabajadores de toda Eurasia, hasta Vladivostock, pedirán poder pasar sus vacaciones en las Landas. Al mismo tiempo se registrará una baja espectacular en los ingresos de los Automacons en la misma región. Pero a nadie se le ocurrirá la idea de relacionar estos dos hechos, que serán constatados separadamente, por expertos distintos y dependiendo de administraciones diferentes.