Vida de Samuel Johnson
1746 | Ætat. 37
1746: ÆTAT. 37.] En 1746 es probable que siguiera ocupado con su Shakespeare, que
quizá dejó a un lado por un tiempo debido a las grandes expectativas que se formaron
sobre la edición que preparaba Warburton de la obra del gran poeta. No deja de ser
cuando menos curioso que su carrera literaria parezca haber quedado por completo en
suspenso durante 1745 y 1746, años marcados en Gran Bretaña por una guerra civil
debida al impetuoso intento por restaurar en el trono a la dinastía de los Estuardo. Es
de sobra conocido que tuvo debilidad por la infortunada dinastía, y algunos quizá
caprichosamente imaginen que las cuitas debidas a sus simpatías le impidieron el
ejercicio de sus dotes intelectuales; yo en cambio me inclino a pensar que dedicó este
tiempo a esbozar a grandes rasgos las líneas maestras de su gran obra filológica.
Por lo que he podido descubrir, no se conserva ninguna de sus cartas escritas en
estos años. Es una pérdida que verdaderamente hay que lamentar. Quizá nos sirva de
entretenimiento ver cómo se expresaba por entonces en privado, con sus amistades
más íntimas, en lo tocante si acaso a los asuntos de Estado. Me informa el doctor
Adams de que «en esta época, uno de los proyectos que más disfrutaba en acariciar
era la Vida de Alfred, y a juzgar por el cariño con que hablaba de él sin duda se habría
dedicado a escribirla, si hubiera sido dueño y señor de su propia voluntad, con más
afán que ningún otro proyecto».