¡Ahí te quedas!
Capítulo 13
Me despertó con besos, caricias y todo lo que yo deseaba de él. Apenas hablamos, nuestros cuerpos lo hacían por nosotros.
Salimos a desayunar junto a los otros, un rato después vino el chico del yate y nos fuimos hacia el hotel.
El día lo pasamos tirados en las hamacas, como cuatro almas en pena, se notaba que se acercaba el momento de acabar lo que tan feliz nos hacía. El día pasó rápido y nos fuimos a dormir tempranos, en el fondo, teníamos la necesidad de pasar mucho tiempo de la última noche juntos.
Nos devoramos a besos, hicimos el amor tres veces, y nos dormimos abrazados de la misma manera que nos levantamos.
La tristeza se notaba esa mañana de ese maldito lunes. Bajamos a desayunar, luego subimos por las maletas y salimos los cuatro del hotel para despedirnos, nosotras a coger nuestro coche y ellos el suyo para ir al aeropuerto.
El corazón en un puño, Paul no dejaba de llorar en silencio, solo me abrazaba con el corazón encogido, para al final despedirnos, posiblemente para siempre.
El trayecto a la peluquería lo pasamos en silencio y tristes. Por mi mente pasaba toda la semana, todas las palabras, las caricias, todo aquello que me había arrancado mi corazón y mi alma.
Ese mañana pasó lenta, casi no avanzaba el reloj. A mí me faltaba todo, estaba ahogada en la pena.
Cuando salimos de trabajar nos fuimos hacia la que ahora sería mi nueva casa junto a Rebeca. Ella hablaba por wasap con Mel, solo de ellos, lo mío ya era punto y final, a eso, ya era imposible ponerle dos puntos más.
Me pasé toda la tarde organizando mi habitación, colocando cosas y muerta en vida, no podía sacar de la cabeza a Paul, sus recuerdos se agolpaban en mi mente de forma rápida y yo, me sentía con el alma en los pies.
A las once me fui a la cama, después de cenar una pizza que había hecho Rebeca, puse a cargar el móvil y entré al Facebook, había un post de Paul, fue de las diez y cinco de la noche, significaba según él, que era para mí.
Ën un mundo donde conformarse no debería ser una opción, es un error para el ser humano.¨
¿Conformarse? ¿Hablaba de conformarse? Pues era el primer tonto que lo iba a hacer, si era realidad lo que me decía ¿Por qué casarse con alguien que te das cuenta de que no es capaz de conseguir que solo sientas por ella?
¿Quería decir otra cosa con ese post?
Mas abajo había un comentario de una tal Patricia Soler.
¨Mi vida, nunca te conformes, somos un tándem perfecto para conseguir nuestro objetivo.¨
¡A tomar por culo! Su novia, Patricia, ajena a todo, sin entender el doble o triple sentido que podía llevar ese mensaje.
No quería pensar, puse el móvil sobre la mesa y me volví a descansar.
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