¡Ahí te quedas!
Capítulo 21
De nuevo en nuestra isla, con nuestros amores, felices como nunca y con un futuro muy prometedor, aunque algo incierto…
— Mola la casa — dijo Mel, al entrar.
—Seguro que la de vosotros es impresionante y esto al lado de la vuestra, es un cuartucho — respondió Rebeca.
—Bueno la de mis padres, es más. Las nuestras, son dos chalets a pie de playa, uno al lado del otro, pero no tan grandes, aunque sí muy chulos, seguro que os gustará — dijo Paul —. Aunque este piso está genial.
—Es alquilado, nosotras aún no hemos sido tan valientes de comprar nada — rio Rebeca.
—Por cierto… ¿Vosotros cuándo volvéis al trabajo? — pregunté intrigada.
—La primera semana de septiembre, allí se quedó un buen equipo, seguro que no nos echan de menos — bromeó Mel.
—¡Anda que no vivís bien…! — respondí.
—Por cierto, Mel y yo, habíamos pensado que podríais veniros unos días con nosotros a Lanzarote.
—Yo me iba ya, pero nosotras no somos ricas y tenemos que currar…
— Puse ojos en blanco.
—Bueno para pagar más días a las chicas de sustitución tenemos, aunque tengamos menos beneficios a final de mes, tampoco estaría mal que nos tiráramos el verano de nuestras vidas — dijo Rebeca ante la risa de todos.
—No sé, por mi vale, pero tendremos que hablar con ellas…
—Yo las llamo ahora mismo y les digo que se queden un par de semanas más sustituyéndonos, total, a disfrutar de junio. Aún nos queda todo el verano por delante, ya veremos que vamos improvisando…
Así hizo, las llamó y aceptaron encantadas. Rebeca les dijo que se quedaran todo hasta septiembre, que nosotras vendríamos de vez en cuando para ver que todo marchaba bien. Las caras de Mel y Paul, eran de auténtica felicidad, la mía también, me apetecía estar un verano desahogada de trabajo y disfrutando del momento tan dulce que estábamos viviendo.
Decidimos acabar el verano entre Lanzarote y Tenerife. Los chicos no tenían muchas ganas de soltarnos y nosotras, estábamos dispuestas a darles ese gusto.
Los dos días lo pasamos de relax, organizando y preparándonos para ir a la isla de ellos, esa que estábamos segura, nos iba a aportar muchas cosas nuevas.
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