Aristóteles II

Aristóteles · Capítulo 292 de 295

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Aristóteles II

Notas Ética Nicomáquea

[1] Como es costumbre en Aristóteles, el autor empieza este tratado determinando, ante todo, el objeto de su investigación. Apoyándose en textos de Platón, establece una clasificación de las acciones morales, para llegar a la afirmación general de un fin

supremo de la vida humana. <<

[2] Aristóteles se esfuerza en esclarecer que una cosa es la acción, otra la actividad y otra la producción. En general, el producto es mejor que la actividad, pues ésta tiene

como fin a aquél. <<

[3] O capacidad de actuar, referido, quizá, más bien a la ciencia práctica. <<

[4] En el texto «ciencias arquitectónicas», metáfora tomada del arte de la construcción, en que la ciencia del arquitecto se distingue del arte manual de los

obreros. <<

[5] En el sentido más noble y elevado del término, es decir, la ciencia que tiene como fin fijar las normas generales de la acción que aseguren el bien de los ciudadanos y,

en definitiva, de la ciudad. <<

[6] Alusión a las Ideas de Platón que existen por sí mismas y sirven de modelos a las

cosas particulares. <<

[7] Trabajos y días, 293 y sigs. <<

[8] Monarca asirio, famoso por llevar una vida de placeres sensuales. La Antología Palatina (VII, 325) nos ha conservado un epitafio sobre la tumba de este rey que hace referencia a su género de vida disipada. Quizá se trate de Asurbanipal, rey de Nínive

(667-647). <<

[9] No está claro si se refiere a escritos de vulgarización, o bien a verdaderos debates filosóficos. Quizá, la expresión tiene un alcance más general e indica, simplemente,

que estaba en circulación. <<

[10] Es de todos conocido el famoso proverbio que se encuentra en Ammonio, Vida de

Aristóteles: Amicus Plato, sed magis amica veritas. <<

[11] Algunos pitagóricos reconocían que había diez pares de principios contrarios que colocaban en dos columnas: en una las cosas consideradas como buenas y en la otra las no tan buenas o malas. El Uno se encuentra en la misma columna que el Bien, pero es distinto de él y anterior. Espeusipo, sobrino de Platón y sucesor de él en la Academia, sostenía que los primeros principios son indeterminados e imperfectos, y que el Bien y la Belleza aparecían en el curso de la evolución del mundo. De ahí que, tanto los pitagóricos como Espeusipo, estaban más cerca del punto de vista de

Aristóteles que del de Platón. <<

[12] Después de establecer que la noción del Bien no es un término unívoco, se pregunta si no será un término equívoco, es decir, un término que, bajo un mismo nombre, designa realidades distintas. Precisando más este concepto expuesto ya en los Tópicos, distingue Aristóteles tres tipos de equívoco que enumera sumariamente. Por «analogía» entiende igualdad de relación. (Sobre esta cuestión, vid. Ética

eudemia, I, 8, y VII, 2.) <<

[13] Sin negar la necesidad para el médico del concepto universal de salud, Aristóteles cree, con todo, más necesaria la experiencia que le proporciona el estudio de los casos particulares. Por otra parte, no niega Aristóteles el Bien trascendente, sino que

sea éste una idea y no una sustancia. <<

[14] Pero ¿en qué consiste la felicidad, la eudaimonía? Tal es, en rigor, el tema de la ética aristotélica. Todos, nos dice el autor, estamos de acuerdo en que necesitamos la felicidad, pero discrepamos en cuanto al concepto y cuál es el mejor camino para alcanzarla. Los rasgos más importantes del concepto de felicidad son que la elegimos siempre por ella misma y nunca por otra cosa y que consideramos a la felicidad como algo que se basta a sí mismo y que incluye en sí todo lo deseable en la vida. Según el autor, la felicidad es una actividad del alma de acuerdo con la virtud perfecta (Ética nicomáquea, 1102a4). La cuestión será analizada de nuevo en el libro X para llegar a la conclusión de que la felicidad suprema radica en la vida contemplativa, la cual

tiene por objeto las realidades más sublimes. <<

[15] El problema que se suscita aquí es el de si hay un fin que se persiga por sí mismo y no esté subordinado a otro. En este caso, sería un fin completo frente a los otros,

incompletos. <<

[16] Una de las acciones centrales de la moral aristotélica. La felicidad es el bien que, cuando lo poseemos, nos hace independientes, y el hombre es independiente cuando

posee todo lo necesario para su felicidad. <<

[17] Propiamente, «animal político» (cf. Política, I, 2, 1253a2-3), es decir, hecho para

vivir en una pólis, en una ciudad. El solitario es, para Aristóteles, un desgraciado. <<

[18] El autor excluye de la felicidad al niño y al adolescente. Sólo la edad adulta es

capaz de poseerla con el ejercicio de las virtudes. <<

[19] En efecto, al carpintero le basta el uso correcto del ángulo recto, y nada añade a

su oficio el conocimiento de la definición y propiedades del ángulo recto. <<

[20] Hesíodo, Trabajos y días, 40. <<

[21] Esta división de los bienes se encuentra también muchas veces en Platón (cf. Leyes, III, 697b; Eutidemo, 279a-b). Por otra parte, al dividir los bienes en bienes del alma y bienes del cuerpo, el autor se separa de la doctrina hilemórfica del tratado

Acerca del alma, en donde habla sólo de bienes del alma. <<

[22] La vida humana es, preferentemente, acción, y son nuestras acciones las que nos

hacen felices o desgraciados. <<

[23] Inscripción que se encontraba en los propileos del templo de Leto en Delos, y que

se inserta también al principio de la Ética eudemia. <<

[24] En definitiva, Aristóteles suscita el problema de si la felicidad radica en nosotros

o procede de una fuente exterior que lo mismo pueden ser los dioses que el azar. <<

[25] El legendario rey de Troya, que tuvo que ver la muerte de muchos de sus hijos y los sufrimientos de su pueblo y que murió a manos de Neoptólemo, hijo de Aquiles.

<<

[26] Heródoto, Historia (I, 30-33) atribuye esta frase a Solón, cuando este sabio visitó a Creso, rey de Lidia, el cual, a pesar de sus fabulosas riquezas, no era considerado

feliz por el legislador ateniense. <<

[27] Expresión sacada de un poema de Simónides (E. Diehl, Anthologia Lyrica Graeca, Leipzig, Teubner, 1925, frag. 4) anotada y discutida por Platón en

Protágoras, 339a-347a. <<

[28] Como puede apreciar el lector, Aristóteles no quiere oponerse abiertamente a las creencias populares acerca de la suerte de los muertos. Con todo, el pasaje está teñido de un gran escepticismo, y la conclusión que se saca del mismo es que las acciones de

los amigos afectan en escasa medida a la felicidad o desgracia del muerto. <<

[29] Hay dos clases de bienes. Unos que son fin en sí mismos, y otros que son bienes instrumentales, es decir, que buscamos a causa de otras cosas. A éstos los alabamos, a

los primeros los honramos, como a los dioses que son fin en sí mismos. <<

[30] Discípulo de Platón que consideraba el placer como un fin en sí mismo y el más elevado bien para el hombre. Aristóteles hace una crítica de su hedonismo, infra,

libro X. <<

[31] De esto se deduce que hay otras clases de virtud, además de la humana. Así, por ejemplo, hay virtudes del cuerpo y virtudes de los animales, como las del caballo. Más adelante (1106a19-21), nos dirá Aristóteles siguiendo a Platón, que el caballo, como cualquier otro animal, tiene su función propia y su virtud propia. No obstante, hay que tener en cuenta que el término griego areté, en muchas ocasiones, no se corresponde con nuestra «virtud», sino más bien con la «excelencia» en tal o cual

actividad. <<

[32] Así como el ocultista debe conocer no sólo el ojo humano sino también el cuerpo entero, así también el moralista que estudia la felicidad, actividad de una parte del

alma, debe conocer el alma entera. <<

[33] Esta frase parece indicar algo así como «extraños a la escuela peripatética»; en

algunos casos, como aquí, parece referirse a «escritos de la escuela académica». <<

[34] R. A. Gauthier y J. Y. Jolif comentan así este pasaje: «El término hormé, que pertenece al vocabulario académico, es raro en la Ética nicomáquea y no tiene valor técnico, sino que posee un significado muy amplio: principio interno de cambio, tendencia o inclinación innata, la hormé se encuentra tanto en los seres inanimados como en los animales. Hay en el alma dos clases de tales impulsos: unos que proceden del pensamiento racional, otros del deseo irracional; tanto en el continente como en el incontinente estas dos clases de impulsos están en mutua contradicción» (L’Éthique à Nicomaque. Introduction, traduction et commentaire, 2.ª ed., Lovaina,

1970, vol. II, pág. 95). <<

[35] En matemáticas, la expresión significa ser «racional» en el sentido de conmensurable. El autor juega aquí con los diversos sentidos que puede tener en griego la expresión lógon échein: «pensar, obedecer, ser capaz de dar cuenta de algo».

<<

[36] Así el término ethikós procedería de êthos «carácter», que, a su vez, Aristóteles relaciona con éthos «hábito, costumbre». También Platón (Leyes, VII, 792e) dice:

«Toda disposición de carácter procede de la costumbre» (pân êthos dià éthos). <<

[37] La costumbre es primordial en la adquisición de la virtud, pero la naturaleza desempeña también su papel en la capacidad natural para adquirir y perfeccionar las

virtudes o vicios. <<

[38] Aristóteles, como Platón, insiste varias veces en la importancia de la educación para la adquisición de las buenas costumbres (cf. II, 2, 1104b13; X, 1, 1172a21-25).

<<

[39] Todo esto será objeto de una larga discusión en el libro VI. <<

[40] Éste es el llamado método dialéctico que va de lo más conocido a lo menos

conocido: en efecto, las cosas del cuerpo son más conocidas que las del alma. <<

[41] Leyes, II, 653a. <<

[42] Principio basado en la alopatía, frente a la homeopatía o curación por medio de lo

semejante (similia similibus curantur). <<

[43] Referencia a Espeusipo y otros platónicos, aunque el ideal ético de

imperturbabilidad aparece primeramente en los estoicos. <<

[44] Heráclito de Éfeso, Vid. H. Diels-W. Kranz, Die Fragmente der Vorsokratiker, 3

vols., Berlín, 1952, frag. 85. <<

[45] Milón de Crotona, atleta del siglo VI a. C., vencedor varias veces de los Juegos Olímpicos y famoso por su fuerza extraordinaria. La mina, como unidad de peso,

equivalía a unos 436 g. <<

[46] Al unir íntimamente la virtud y el término medio, Aristóteles sigue una corriente profunda del pensamiento griego que tiende a evitar todo exceso y a mantener siempre la medida. Con todo, más adelante nos dirá que el justo medio es, en el orden

moral, un extremo (II, 6, 1107a8). <<

[47] «Para la mayoría de los pitagóricos, los últimos elementos de todas las cosas son lo Infinito y lo Finito, también llamados Par e Impar; y éstos son análogos a la materia y la forma, respectivamente. Pero la forma es definida y la materia indefinida, y los más antiguos filósofos atribuyen la bondad a lo que es definido y la maldad a lo indefinido. Además, el término medio es definido y único, pero las desviaciones de él son muchas e infinitas; así, alcanzar el término medio es difícil, pero errar es fácil» (H. G. Apostle, The Nicomachean Ethics. Translated with

Commentaries and Glossary, Dordrecht, 1980, pág. 230). <<

[48] Verso de autor desconocido. <<

[49] También la Ética eudemia (1220b38, 1-12) nos ofrece un cuadro esquemático de las virtudes y vicios, pero no coincide con esta enumeración. Aparte de que es posible que existiera una lista de virtudes y vicios en la escuela de Aristóteles, sin embargo el filósofo continuó modificando, a lo largo del tiempo, su clasificación original, y así

no es de extrañar tal discrepancia. <<

[50] En esta relación entre la virtud y el vicio correspondiente, Aristóteles ha considerado solamente el aspecto cuantitativo de la actividad humana, el grado de

intensidad del defecto o del exceso en relación con el término medio. <<

[51] Odisea, XII, 108-109. El consejo es de Circe, las palabras son de Ulises, que se

las repite al piloto. <<

[52] Es decir, cuando hay necesidad de los remos por ausencia del viento. <<

[53] Ilíada, III, 155-160: los ancianos aconsejan a Helena que regrese a su patria y no

sea, así, motivo de más penalidades para los troyanos. <<

[54] Son laudables los esfuerzos de Aristóteles para profundizar en la doctrina de la responsabilidad que, de una manera muy sumaria, se encontraba en la base del derecho penal ateniense. A una noción todavía confusa de la libertad psicológica, se mezcla una noción, no menos confusa, de la responsabilidad moral, y el autor pasa

sin cesar de un aspecto al otro. <<

[55] A. Nauck, Tragicorum Graecorum Fragmenta, Leipzig, 1889, frag. 69. Anfiarao, rey de Argos, se ocultó para no tomar parte en la expedición contra Tebas. Traicionado por su esposa Erifile, tuvo que partir y pereció en la lucha. Su hijo

Alcmeón mató a su madre, para no incurrir en las maldiciones paternas. <<

[56] En la retórica griega y latina, la circunstancia es la situación concreta que caracteriza el caso singular. Los elementos de la situación, que constituyen la circunstancia, son siete: la persona, la cosa, el instrumento, el lugar, el tiempo, la

manera y la causa. <<

[57] Esquilo fue acusado ante el Areópago de haber revelado los misterios de Eleusis

en una de sus tragedias, pero fue absuelto. <<

[58] En el Cresfontes de Eurípides, pieza perdida, la esposa de Cresfontes estaba a

punto de matar a su hijo por error, pero lo reconoció a tiempo. <<

[59] Aristóteles pasa a criticar las teorías de sus predecesores sobre la naturaleza de la elección: la elección no es ni un deseo ni una forma de opinión, sino un juicio, fruto

de una previa deliberación. <<

[60] Después de esta larga discusión sobre el proceso del desarrollo del acto humano, uno puede preguntarse si Aristóteles creía en el libre arbitrio. Las opiniones de los comentaristas son muy diversas: mientras unos le atribuyen no sólo la creencia en él, sino también la prueba metafísica de su existencia, otros afirman que Aristóteles nunca creyó en el libre arbitrio. A este respecto, quizá, parece más prudente opinar, con Ross, que Aristóteles comparte la fe del hombre ordinario en el libre arbitrio, pero no examina la cuestión muy a fondo, ni tampoco se ha expresado de manera

coherente (W. D. Ross, Aristotle, 5.ª ed., Londres, 1949, pág. 282). <<

[61] Según el testimonio de Estrabón en su Geografía (VII, 2), los celtas, ante las

mareas, dejaban sumergir sus casas en las olas para ejercitarse en la impasibilidad. <<

[62] Ilíada, XXII, 100. <<

[63] Ibid., VIII, 148. <<

[64] Ibid., II, 391-392. Las palabras son de Agamenón, pero, en el libro XV (348-349),

Homero las pone, con ligeras modificaciones, en boca de Héctor. <<

[65] En Coronea, en el curso de la guerra sagrada (353 a. C.), los mercenarios

huyeron; los ciudadanos de Coronea, en cambio, resistieron hasta la muerte. <<

[66] Seguramente, Aristóteles cita de memoria y algunas expresiones no coinciden con nuestro texto actual de Homero (Ilíada, XI, II, XIV, 151, V, 470, XV, 232; Odisea,

XXIV, 318). <<

[67] Según nos cuenta Jenofonte en las Helénicas (IV, 4-10). <<

[68] Ilíada, III, 24. <<

[69] Ibid., XXIV, 129. <<

[70] La concepción aristotélica de la moderación se basa en la separación de los placeres del alma y del cuerpo, frente a la doctrina hilemórfica de la unión del alma y

del cuerpo que Aristóteles expone en el tratado Acerca del alma. <<

[71] El término griego eleutheriótes significa la cualidad de un hombre libre por contraposición a los esclavos. El estado jurídico del hombre libre obliga a la

generosidad, a la liberalidad (cf. lat. liberalitas). <<

[72] Juego de palabras en el original, ya que pródigo es ásotos, propiamente «no

salvado», que equivale a «sin esperanza de salvación», «perdido». <<

[73] Tres son, pues, las cualidades del generoso: que da por la belleza misma del acto

de dar, que da rectamente y que da con placer. <<

[74] Uno no puede menos de recordar el pasaje de Lucas (21, 1-4) en que Jesús alaba la generosidad de la viuda pobre, que echó en el «gazofilacio» más que los ricos, ya

que se desprendió de lo único que tenía para vivir. <<

[75] Simónides de Ceos, uno de los más grandes poetas líricos griegos, gozó de larga vida (556-467 a. C.) y, a juzgar por el testimonio de Aristófanes (La paz, 697-699), se

volvió en su vejez muy avaro. <<

[76] El texto dice propiamente: «partir un grano de comino». El comino se empleaba como condimento y era considerado un rasgo de avaricia partir un grano en dos (cf.

Teofrasto, Caracteres, X, 13). <<

[77] Homero, Odisea, XVII, 420. <<

[78] Así, la magnificencia se distingue de la liberalidad no sólo por la cantidad de los

bienes materiales, sino también por la naturaleza de la obra a realizar. <<

[79] Se refiere aquí Aristóteles a las «liturgias» o servicios públicos que la ciudad imponía a los ciudadanos más ricos. Las principales eran: la «trierarquía», que consistía en equipar un trirreme; la «coregía» o hacerse cargo de los gastos que ocasionaba la organización de un coro dramático, y la «hastiasis» u organización de

una comida pública a los miembros de una misma tribu. <<

[80] Megara, en lugar de las sencillas decoraciones de los coros de las comedias, solía hacer gala de costosos vestidos de púrpura que no se compaginaban con las groseras

burlas de las bufonadas megarenses. <<

[81] La kalokagathía, que empezó siendo un concepto político, pasó a ser con Sócrates un concepto moral que designaba la perfección moral constitutiva de la verdadera

nobleza. <<

[82] Ilíada, 1, 394-407. Cuando Tetis habla a Zeus, no sigue los consejos de su hijo Aquiles que le decía que recordara los servicios que ella había prestado al soberano

de los dioses. <<

[83] Según el historiador Calístenes, sobrino de Aristóteles, así se comportaron los espartanos, cuando pidieron ayuda a los atenienses contra los tebanos, en el año 379 a. C. (F. Jacoby, Die Fragmente der griechischen Historiker, Berlín, 1923, vol. II, B,

pág. 642). <<

[84] Una vez más, se nos muestra, en toda su crudeza, el espíritu aristocrático de la moral de Aristóteles: los esclavos, hombres de humilde condición, son aduladores,

carecen del sentimiento de su dignidad personal. <<

[85] En el texto, akrócholoi, de ákros «extremo» y cholé «bilis». <<

[86] El término griego authékastos ha sido diversamente interpretado: para unos (Brunet, Rackham, Dirlmeier), significa «el hombre que llama a las cosas por su

nombre»; para otros (Stewart, Wilpert), «el hombre que se muestra tal cual es». <<

[87] Aristóteles quiere decir que el vestido espartano, a pesar de su sencillez, era una

jactancia comparado con el endurecimiento corporal. <<

[88] La distinción aristotélica no coincide con la que establecieron los gramáticos

griegos. Aquí, «nueva» equivale a lo que conocemos por «comedia media». <<

[89] Para Aristóteles, el pudor no es una virtud, sino un justo medio en la pasión, una

mesótes pathetiké. <<

[90] Es decir, el método que ha sido aplicado en la exposición de las otras virtudes éticas y que consiste en precisar rigurosamente el sentido de las palabras. Aquí, más que en parte alguna, se impone dicho método, por las implicaciones que entrañan los diversos significados que, para Aristóteles, tienen las palabras «justicia» y «justo».

<<

[91] Ya que en una ciencia caben los contrarios. Así, la filosofía trata del ser y del no ser; la aritmética, de los números pares e impares; la medicina, de la salud y de la enfermedad. En cambio, las disposiciones éticas se limitan a un contrario: así, por

ejemplo, un hombre justo está dispuesto a hacer cosas justas, pero no injustas. <<

[92] Aristóteles introduce una modificación a la tesis tradicional que identificaba lo

legal y lo justo: la conformidad con la ley es justa, pero en cierto modo solamente. <<

[93] Según un escoliasta, sería cita de una tragedia perdida de Eurípides, Melanipo

(Nauck, 1889, frag. 486). <<

[94] Teognis, Elegías, 147. <<

[95] Uno de los Siete Sabios. El mismo pensamiento lo expone Creonte en la Antígona

de Sófocles (vv. 175-177). <<

[96] Así se establece una correspondencia perfecta entre la injusticia particular y los otros vicios: cometer un adulterio, licencia; abandonar al compañero en la batalla,

cobardía; golpear a alguien, ira; intentar obtener un lucro, injusticia particular. <<

[97] Frente a la educación pública que tiene como finalidad formar ciudadanos útiles a la sociedad, la educación privada tiene como tarea hacer al hombre íntegro, asegurándole el completo desarrollo de las facultades morales. Como demostrará luego el autor, incumbe a la política dirigir la educación completa del ciudadano,

asignándole, así, a esta ciencia un elevado cometido. <<

[98] Establece aquí Aristóteles una división de la justicia particular en distributiva y correctiva. La distributiva se basa en la proporción geométrica; la correctiva, en la aritmética; la primera preside todo cambio o repartición de bienes, la segunda sólo interviene para corregir las desigualdades que pueden viciar los cambios. En la justicia correctiva, los tratos pueden ser voluntarios o involuntarios, y éstos, a su vez,

pueden tener como causa el fraude o la violencia. <<

[99] En el texto, kat’ axían. Como dice Schmidt, comentando este pasaje, existe igualdad proporcional, cuando los bienes distribuidos son adecuados al valor del receptor. Los demócratas ven el valor del ciudadano en la libertad: todos los ciudadanos son libres, o sea, iguales, y, por ello, consideran como adecuadas las partes iguales. Si la medida de los valores es la riqueza, la nobleza de nacimiento (principios oligárquicos), la inteligencia y el rendimiento (aristocracia), la proporción consistirá en graduar la distribución de los bienes de acuerdo con los grados de riqueza, nobleza, etc. (Nikomachische Ethik [introducción y traducción de F.

Dirlmeier, y notas de E. A. Schmidt], Stuttgart, 1980, pág. 323). <<

[100] Después de demostrar que la justicia distributiva implica cuatro términos, pasa, ahora, Aristóteles a la consideración de que es necesaria una cierta proporción entre estos términos. Proporción directa es aquella en la que los cuatro términos son

diferentes; proporción continua es la que tiene los mismos términos medios. <<

[101] La proporción aritmética de dos magnitudes es la mitad de su suma: ; la

proporción geométrica, en cambio, es del tipo: 2 : 4 :: 4 : 8. <<

[102] Si dos personas, A y B, valen como iguales, y A ejerce una injusticia sobre B quitándole una cosa c, se ha roto el equilibrio inicial y sólo puede establecerse

devolviendo c a B. <<

[103] Radamantis, hermano de Minos, rey de Creta, tenía fama de justo (cf. Platón,

Leyes, I, 625a). El hexámetro se encuentra en Hesíodo (A. Rzack, frag. 174). <<

[104] Las tres Gracias, dispensadoras de todo lo humano. Quizás, Aristóteles aluda al número tres, ya que un beneficio, para ser perfecto, debe ser hecho, recibido y

devuelto. <<

[105] Aristóteles va a explicarnos la diferencia que existe entre la reciprocidad proporcional y la justicia distributiva. La misma diferencia la encontramos también

en la Ética eudemia (IV, 10, 1224b). <<

[106] Una vez más (cf. Política, I, 9, 1257b), se insiste aquí en el carácter ficticio o

artificial de la moneda, cuyo valor radica en un acuerdo tácito de los contratantes. <<

[107] A diferencia de las otras virtudes, que se encuentran entre dos vicios, por exceso y por defecto, la justicia no tiene más que un vicio, la injusticia, que puede ser

considerada como un exceso. <<

[108] Ya que la justicia encuentra su plena realización en el marco de la pólis, en

donde los ciudadanos deben vivir para la ciudad. <<

[109] Después de haber definido las condiciones requeridas para la justicia política, Aristóteles menciona varios tipos de justicia que suponen una comunidad, pero una

comunidad en la que los miembros no son iguales ni libres. <<

[110] General espartano muerto en un combate contra los atenienses cerca de Anfípolis, y que fue honrado por los habitantes de esta ciudad con una sepultura y

con juegos anuales. <<

[111] Tratada la determinación objetiva de las cosas justas, se pasa al estudio de las disposiciones subjetivas requeridas para la justicia, tema que, por otra parte, ha sido

ya discutido ampliamente al principio del libro III. <<

[112] Aristóteles distingue tres categorías de actos que se diferencian por el carácter intencional o no intencional de los mismos: infortunio, error e injusticia. En los dos primeros, uno ignora lo que hace, aunque en el error se podrían prever las

consecuencias; en el tercero, se actúa consciente e intencionadamente. <<

[113] Versos sacados de una tragedia perdida de Eurípides, Alcmeón (Nauck, 1889,

frag. 68). Acerca de su argumento, cf. supra, nota 55. <<

[114] Ilíada, VI, 236. <<

[115] La justicia primaria es la justicia no escrita, natural, por oposición a la justicia

legal y convencional, que supone la intervención humana. <<

[116] En la construcción de las piedras poligonales se usaban reglas de plomo para

lograr encontrar otra piedra que encajara perfectamente con la ya colocada. <<

[117] En Atenas, la mano del suicida se enterraba aparte del resto del cadáver (cf.

Esquines, Contra Ctesifonte, 244). <<

[118] Algunos comentaristas quieren ver aquí una crítica de la teoría platónica de la

justicia basada en la armonía de las tres partes del alma y sus virtudes. <<

[119] La recta razón es la que determina el justo medio de las virtudes morales y es obra de la sabiduría práctica, phrónesis. Pero el límite o norma de esta recta razón es

la contemplación, obra de la filosofía, sophía. <<

[120] Es decir, lo necesario y lo contingente, división que se corresponde con la

platónica de ciencia y opinión (Cf. Platón, República, V, 476a-480a). <<

[121] Sabido es que Aristóteles distingue cuatro causas, o sea, cuatro tipos de respuesta a la pregunta de por qué: causa formal, causa material, causa eficiente y

causa final. En el terreno de la acción, actúan sólo la eficiente y la final. <<

[122] Poeta trágico, nacido alrededor del 450 a. C., cuyas obras se han perdido. <<

[123] La terminología aristotélica es un escollo que ha de intentar salvar el traductor y que se presta a varias interpretaciones. Dirlmeier, 1980, por ejemplo (pág. 331), traduce así estas disposiciones anímicas: «poder práctico» (téchne), «conocimiento científico» (epistéme), «opinión moral» (phrónesis), «sabiduría filosófica» (sophía),

«entendimiento intuitivo» (noûs). <<

[124] Los argumentos siguientes para el conocimiento científico se basan en otras

obras de Aristóteles, principalmente, en los Analíticos segundos (I, 1, 71 y sigs.). <<

[125] En el original, téchne, que indica no el arte del artista, sino una aptitud para producir, una «disposición productiva», como nos dice el propio Aristóteles, «acompañada de razón verdadera». Insistiendo en este concepto, dicen Gauthier y Jolif: «El problema que plantea el arte en Aristóteles es exclusivamente el problema de la producción y de sus relaciones con la acción moral, y en modo alguno el problema de lo bello y de sus relaciones con el bien, que es lo que hoy esperaríamos que se examinara en el capítulo de un tratado de moral consagrado al arte. Pero el encuentro de la noción de “arte” y de la noción de “bello” que ha dado nacimiento, entre nosotros, a las “bellas artes” no se había producido todavía en la época de Aristóteles, y sólo le era lícito ver en el arte el “oficio” que “fabrica” o “produce” algo, prescindiendo de toda consideración estética» (Gauthier-Jolif, 1970, pág. 456).

<<

[126] Los dos máximos representantes de la escultura del tiempo de Pericles. Al primero le debemos, entre otras, las magníficas esculturas del Partenón, y el segundo se distinguió, sobre todo, en el vaciado del bronce y en la creación de figuras

atléticas, algunas de las cuales han quedado como modelos en su género. <<

[127] Poema cómico que los antiguos atribuyeron a Homero. <<

[128] Estos objetos son el sol, la luna y las estrellas, que Aristóteles consideraba como

indestructibles y eternos (cf. Metafísica, 1074a30-31). <<

[129] Tales fue el primero de los Siete Sabios; Anaxágoras perteneció a una generación

posterior. <<

[130] Versos de la tragedia perdida Filoctetes representada en el año 432 a. C. <<

[131] Propiamente, «aguas pesadas», pero esta expresión tiene hoy un significado más técnico. Por ello, hemos preferido traducir por «aguas gordas», que tiene un alcance

más general y se acerca más a la idea de Aristóteles. <<

[132] Para alcanzar un bien, uno puede servirse de medios malos, de la misma manera que una conclusión verdadera puede deducirse de premisas falsas. Se trata aquí del silogismo práctico. Por silogismo entiende Aristóteles «un discurso en el que establecidas determinadas premisas resulta necesariamente de ellas, por ser lo que son, algo distinto de lo antes establecido» (Analíticos primeros, 24b18-20). En el silogismo práctico, lo que resulta por necesidad no es un enunciado u oración, sino

una acción (vid. 1147a28). <<

[133] Juego de palabras en el original, de difícil traducción. Aristóteles emplea los términos gnóme, eugnómon, syggnóme, es decir, partiendo de una misma raíz, logra,

mediante ciertos prefijos, ampliar su semántica. <<

[134] Las demostraciones son de hechos necesarios, como sucede en matemáticas. De ahí que los principios de las demostraciones son inmutables o invariables, pues si

fueran variables, las conclusiones podrían no ser verdaderas. <<

[135] Una virtud ética es análoga a la salud, en el sentido de que, así como el conocimiento de la salud no nos hace más sanos, así tampoco el simple conocimiento

de una virtud ética nos hace virtuosos. <<

[136] La sabiduría filosófica no es la causa eficiente de la felicidad, sino su causa final. La felicidad consiste en la virtud, según nos ha dicho antes Aristóteles: «el bien del

hombre es una actividad del alma de acuerdo con la virtud» (1098a16). <<

[137] Según Aristóteles, Sócrates tenía razón en creer que la virtud no puede existir sin prudencia, pero se equivocaba al creer que la virtud es prudencia, pues la sabiduría es una virtud, pero no es prudencia, y una virtud ética requiere prudencia, pero no es

prudencia. <<

[138] En la doctrina aristotélica, las virtudes morales son inseparables unas de otras, teniendo su conexión en la prudencia (O. Lottin, Aristote et la connexion des vertus

morales, Lovaina, 1955, págs. 343 y sigs.). <<

[139] Ilíada, XXIV, 258-259. <<

[140] Es decir, un hombre al que se le tributa culto divino. Desde el siglo V a. C., con

frecuencia se honró a mortales que se distinguieron durante su vida. <<

[141] Queda, pues, bien claro el método que seguirá Aristóteles: 1) exposición de las opiniones; 2) contradicciones que encierran; 3) resoluciones de las contradicciones;

4) desarrollo de la solución buscada. <<

[142] Cf. Platón, Protágoras, 352b-c. <<

[143] Cf. Jenofonte, Recuerdos de Sócrates, III, 9, 4-5. <<

[144] En esta tragedia, representada en el año 409 a. C., el joven Neoptólemo, inducido por Ulises, debe llevarse con engaño el arco del enfermo Filoctetes. Compadecido de los sufrimientos de éste abandona el plan y le revela sus propósitos.

<<

[145] La cita es equívoca, pues tanto puede referirse a la opinión del filósofo de Éfeso

como a su obstinado dogmatismo. <<

[146] Rackham, comentando este pasaje, se expresa así: «La premisa mayor de un silogismo práctico es universal, la menor particular. Lo que sigue da a entender que esta aplicación requiere dos silogismos: en el primero, el término personal de la premisa mayor es predicado, en la menor, de la persona particular interesada (el alimento seco es bueno para todos los hombres; yo soy un hombre; luego el alimento seco es bueno para mí); en el segundo, el otro término universal es predicado, en la menor, de una cosa particular acerca de la cual la persona delibera (el alimento seco es bueno para mí; esta hogaza es alimento seco; luego esta hogaza es buena para mí). El hombre parece desconocer la premisa menor del segundo silogismo, o sea, la aplicación de la regla general a la cosa en cuestión» (H. Rackham, Aristotle, The

Nicomachean Ethics, 2.ª ed., Londres, 1934, págs. 388-389). <<

[147] El filósofo de Agrigento (siglo V a. C.) compuso, además del tratado Sobre la naturaleza, un extenso poema, las Purificaciones, en el que se ocupaba del destino

del alma, la culpa y la expiación de la misma. <<

[148] Púgil que, en el año 456 a. C., logró una victoria en los Juegos Olímpicos y cuyo

nombre era Ánthropos «Hombre». <<

[149] Ejemplo del exceso en relación con los hijos propios. Níobe se comparaba a la diosa Leto y se vanagloriaba de haber dado a luz a doce hijos y aquélla sólo a dos. En castigo de su orgullo, debió ver a sus hijos muertos por las flechas de Apolo y

Artemis, hijos de Leto. <<

[150] Según testimonios antiguos, Sátiro, rey del Bósforo, amó tanto a su padre que lo

deificó. <<

[151] Tirano de Agrigento (alrededor del 570 a. C.), que quemaba víctimas humanas

en un toro de bronce. <<

[152] Entre los griegos y latinos, «tener miedo de una comadreja» era una frase común

que indicaba un miedo excesivo. <<

[153] Fragmento lírico de un autor desconocido. La cita siguiente está sacada de Homero, Ilíada, XIV, 217: Hera, deseando atraerse a su esposo Zeus, pidió a Afrodita

su ceñidor bordado, talismán irresistible. <<

[154] Así como el hombre injusto es peor que la injusticia aislada (ya que ésta actúa sólo accidentalmente) de igual modo la bestialidad es peor que el vicio, y el hombre

bestial peor que un animal, dado que es causa de acciones peores. <<

[155] Retórico y poeta trágico, fue alumno de Aristóteles. En la pieza, Filoctetes resistió, al principio, el dolor causado por una mordedura de serpiente, pero luego,

vencido por el sufrimiento, pidió a gritos que le cortaran la mano. <<

[156] Carcino fue un trágico ateniense que vivió en la corte de Dionisio II. En la tragedia, Cercyon, padre de Álope, no pudo resistir el dolor causado por la deshonra

infligida a su hija. <<

[157] Músico de la corte de Alejandro Magno. Según parece, hay aquí una alusión al

tiempo en que Aristóteles vivió en la corte real macedónica. <<

[158] Poeta del siglo VI a. C., originario de la isla de Leros, cerca de Mileto. <<

[159] «En matemáticas, los principios de una demostración son los axiomas, las hipótesis y las definiciones, y, como principios, son indemostrables y deben ser intuidos como verdaderos. Semejantemente, la virtud establece como principio indemostrable que ciertas acciones son buenas, mientras que el vicio establece un principio opuesto; y un hombre incontinente establece el mismo principio que uno virtuoso, aunque actúa contrariamente a éste a causa de la pasión. Así, el hombre incontinente establece un principio que es verdadero y bueno, mientras que el

intemperante rechaza este principio» (Apostle, 1980, pág. 308). <<

[160] Poeta cómico, contemporáneo de Aristóteles. Parece que estas palabras se refieren a Atenas, en donde los decretos eran muy numerosos y las leyes poco

respetadas. <<

[161] Sofista y elegíaco de Paros, contemporáneo de Sócrates. <<

[162] Puesto que la meta del filósofo político es la felicidad, que es una actividad de acuerdo con la virtud, y la virtud está en relación con los placeres y dolores, el

filósofo político debe examinar los placeres y dolores. <<

[163] Así, la palabra makários «feliz» sería una abreviación de mállista chaírein

«gozar en grado sumo». <<

[164] La primera opinión es de Espeusipo; la segunda, de Platón (Filebo, 13b); la tercera se ha atribuido al propio Aristóteles, pero lo que sostiene, realmente, este

filósofo en el libro X es que el soberano bien es el placer de la contemplación. <<

[165] Espeusipo reconocía dos estados reales existentes: el dolor, que es un mal, y la ausencia de dolor, que es un bien, y, por consiguiente, el verdadero placer. Entre uno y otro no se da una oposición cualquiera, como afirmaba Espeusipo y refutaba Aristóteles, sino una oposición máxima, es decir, que una cosa no puede tener más

que un contrario. <<

[166] Hesíodo, Trabajos y días, 763. La cita completa dice: «Ninguna fama desaparece

totalmente si mucha gente la corre de boca en boca». <<

[167] Aristóteles distingue tres planos: el plano de la apariencia, el de la realidad superficial y el de la realidad profunda, en el que cada especie, teniendo algo de

divino, aspira al bien del universo. (Cf. Gauthier-Jolif, 1970, pág. 810.) <<

[168] Si nuestra naturaleza fuera simple, no habría dos elementos o partes con atributos contrarios, mas ahora la actividad del cuerpo es contraria a la actividad del

alma, y, de ahí, nuestra lucha y pugna continuas. <<

[169] Con razón se ha señalado la importancia de este texto para la interpretación de la metafísica aristotélica. La inmovilidad, según Aristóteles, no es la cesación del

movimiento, sino el mantenimiento constante de un equilibrio perfecto. <<

[170] Eurípides, Orestes, 234. <<

[171] Lo cual justifica su inclusión en el plan de la Ética. Ahora bien, el término «amistad» tiene varios significados. Los que son amigos en el sentido más elevado son virtuosos, pero los que son amigos en el sentido limitado, como, por ejemplo, por causa del placer o de la utilidad, pueden ser, en parte, virtuosos, en parte, viciosos. Y, como la virtud es una disposición difícil de desplazar y algunas amistades basadas en

la utilidad no son duraderas de ahí se sigue que algunas amistades no son virtudes. <<

[172] Ilíada, X, 224. <<

[173] Con ello alude Aristóteles a las discusiones en la Academia, como nos pone de

manifiesto Platón en el Lisis (214a-216a). <<

[174] La primera cita es de la Odisea, XVII, 218; la segunda, de Demócrito (Diels-Kranz, frag. 164); la tercera se encuentra en Hesíodo, Trabajos y días, 25-26: «El alfarero contiende con el alfarero y el artesano con el artesano, el pobre está celoso

del pobre y el aedo del aedo». <<

[175] De una tragedia perdida (Nauck, 1889, frag. 898). <<

[176] Diels-Kranz, frags. 8 y 80. No hay armonía sin notas agudas y graves, no hay

seres vivos sin el contraste de lo masculino y lo femenino. <<

[177] Diels-Kranz, frag. 62. <<

[178] Al tratar de las cinco formas del valor (supra, 1116a16). <<

[179] Aquí radica el fundamento de toda la doctrina aristotélica de la amistad. Se ama cuando se ama el ser de la amistad, no la personalidad individual, sino la moralidad.

<<

[180] He aquí, pues, las tres clases de amistad: la perfecta, la que tiene por causa el placer y la que tiene por causa la utilidad. La primera está en relación con las otras como el todo con las partes, pues contiene todos los bienes, mientras que las restantes

sólo poseen un bien parcial. <<

[181] Hexámetro de un poeta desconocido. <<

[182] En 1156b12-17. En el terreno de la amistad actúa la ética aristotélica igual que en la determinación de la felicidad, en la que los bienes clasificados han sido citados

según el epigrama délico (cf. 1098a25-26). <<

[183] En 1157a12-14. Es decir, las amistades heterogéneas (en las que se intercambia placer por utilidad) frente a las homogéneas (en las que se intercambia placer por

placer, utilidad por utilidad o virtud por virtud). <<

[184] El ideal de la justicia es dar a cada uno según su mérito, lo cual es la igualdad proporcional; el ideal de la amistad, por el contrario, es devolver igual cantidad de afecto y de servicio. La justicia puede ser distributiva (proporción geométrica) o reguladora (proporción aritmética); la amistad puede ser igualdad o proporción (en

caso de superioridad de una de las partes). <<

[185] Aun cuando, en alguna ocasión, Aristóteles se hace eco de la leyenda popular que admitía amistad entre dioses y hombres, con todo para el estagirita no puede

haber, en realidad, entre ellos amistad verdadera. <<

[186] La comunidad, según Aristóteles, es una asociación de dos o más individuos que

tienen intereses comunes y que participan en una acción común. <<

[187] Esta expresión, que se atribuye a Pitágoras, aparece, con frecuencia, citada en los autores griegos y latinos (cf. Platón, República, IV, 424a; Cicerón, De legibus, I, 12,

33). <<

[188] Aristóteles no tiene en cuenta la suma de las virtudes de los miembros del Estado, sino sólo las de los gobernantes. Y como la virtud del rey es superior a la de

todos, de ahí que el mejor gobierno sea la realeza. <<

[189] El orden de los gobiernos de buenos a malos es, pues, realeza, aristocracia, timocracia, democracia, oligarquía y tiranía. Las oposiciones son: realeza-tiranía;

aristocracia-oligarquía; timocracia-democracia. <<

[190] El Estado, según Aristóteles, deriva de la familia; es, pues, natural que las

constituciones políticas deriven de las estructuras familiares. <<

[191] Ilíada, I, 503-504. <<

[192] No tenemos testimonios que acrediten esta cita de Aristóteles. De todos modos

es evidente el contraste con el modelo ideal de Jenofonte en la Ciropedia. <<

[193] Las llamadas «epicleras». Según el derecho griego, cuando no había hijos varones, la mujer era la heredera, pero, a la muerte del padre, debía casarse con el pariente más próximo, el cual pasaba a ser el administrador de la fortuna del difunto.

<<

[194] Por ejemplo, Ilíada, II, 243; IV, 413, etc. <<

[195] Para Aristóteles, el esclavo es, naturalmente, inferior al ciudadano, pero, como

hombre, participa de la naturaleza humana. <<

[196] La familia es anterior a la ciudad cronológicamente, pero la ciudad es anterior a la familia ontológicamente, ya que la ciudad es el fin que la familia contribuye a

realizar. <<

[197] Ambas clases de justicia han sido descritas en 1134b18 y sigs. <<

[198] También Platón nos habla de ello en las Leyes (849e8 y sigs.). Pero este estado de cosas no se refiere a Atenas, en donde las operaciones crediticias eran corrientes.

<<

[199] En el texto proaíresis, idea central de la ética aristotélica. Equivale a decisión,

elección meditada, principio de la acción (cf. supra, 1139a31). <<

[200] El repudio del hijo por el padre estaba reconocido en el derecho griego, aunque

se desconocen las modalidades y los efectos. <<

[201] Es decir, aquellas en las que los motivos de la amistad no son los mismos por ambas partes. En tales amistades, lo que se da y lo que se recibe no son del mismo género, sino diferentes o análogos. Además, una de las partes otorga más que recibe,

y la igualdad sólo se restablece al recibir más gratitud. <<

[202] El deseo humano de cambiar las cosas se facilita enormemente con la

introducción de una medida común convencional. <<

[203] Un caso parecido nos cuenta Plutarco del tirano Dionisio, el cual le prometió a un músico un talento, pero, al día siguiente, le dijo que ya le había pagado suficientemente por el placer de la anticipación (Sobre la fortuna o virtud de

Alejandro, II, 1). <<

[204] El sofista relata lo que sigue en el diálogo de Platón del mismo nombre (328b1-

c2). <<

[205] Hesíodo, Trabajos y días, 370. <<

[206] Los sofistas fijaban de antemano el precio de sus lecciones. Algunos discípulos

protestaban, al darse cuenta de que no recibían lo que se les había prometido. <<

[207] En Atenas, la pena por tal delito era la de muerte. <<

[208] Y así, si uno es amigo de un hombre vil, tendrá tendencia a imitarle y se hará

semejante a él. <<

[209] Cuatro definiciones de la amistad que armonizan, después, con las relaciones del

hombre consigo mismo. <<

[210] De acuerdo con la definición de hombre como animal racional. La mente,

entonces, dirige todas las actividades humanas. <<

[211] Pítaco fue elegido tirano de Mitilene a principios del siglo VI a. C. y, después de

catorce años de gobierno, dimitió en contra de los deseos de los ciudadanos. <<

[212] Los hijos de Edipo, Eteocles y Polinices, en esta tragedia de Eurípides, que

querían reinar ambos en Tebas. <<

[213] Estrecho entre Beocia y Eubea y cuyas corrientes cambian de dirección varias

veces al día. <<

[214] G. Kaibel, Comicorum Graecorum Fragmenta, Berlín, 1899, I, frag. 156. <<

[215] Todos estos proverbios se encuentran citados en otros autores (Eurípides, Orestes, 1045; Teócrito, Idilio, XVI, 18) y son ejemplo, respectivamente, de firmeza, comunidad, igualdad y proximidad. En cuanto a la última circunstancia, es evidente que uno ama más a su amigo que a un extraño, y, sobre todo, se ama uno a sí mismo

por ser uno mismo lo más próximo a sí mismo. <<

[216] Eurípides, Orestes, 667. <<

[217] Es decir, son a la vez acciones virtuosas y agradables a los amigos del hombre

virtuoso. <<

[218] Teognis, Elegías, 75. <<

[219] Hesíodo, Trabajos y días, 660. <<

[220] Característico de una ciudad es, junto con su autonomía, la administración directa de los ciudadanos, lo cual supone que todos los ciudadanos pueden reunirse

para constituir una asamblea deliberativa. <<

[221] Ejemplos de tales amistades son Teseo y Pirítoo, Aquiles y Patroclo, Orestes y

Pílades, Fintias y Damón, Epaminondas y Pelópidas. <<

[222] Nauck, 1889, frag. 76. <<

[223] Teognis, Elegías, 35. <<

[224] Después que el autor nos ha demostrado en el libro II que la vida activa está en íntima relación con la virtud moral, la cual encuentra en la contemplación su nivel supremo, ahora nos va a mostrar también que la verdadera vida de placer radica en la propia vida contemplativa que constituye a la vez la cumbre de la vida virtuosa y de

la vida placentera. <<

[225] Eudoxo de Cnido (400-347 a. C.) es conocido, sobre todo, como astrónomo, pero

fue también matemático y filósofo, y perteneció a la Academia de Platón. <<

[226] En el diálogo Filebo (20e-22e; 60a-61b). <<

[227] Para Aristóteles, la felicidad no es una cualidad, sino una actividad conforme a la

virtud. <<

[228] Espeusipo, Jenócrates y, también, Platón en el Filebo (24e-25a). <<

[229] Una generación requiere no solamente una materia a partir de la cual se produce, sino también un término al que viene a parar, y ni una ni otro se encuentran en el placer. Apostle, 1980, interpreta así este difícil pasaje: «En una generación hay un sujeto que permanece el mismo y que pierde una forma y gana otra. Si el placer es una generación —supongamos que el sujeto es un animal o un cuerpo—, ¿cuáles serían las dos formas correspondientes? El animal o el cuerpo no ganan una nueva forma, sino sólo un atributo, y ninguna forma es destrozada, ya que el animal o el cuerpo tienen todavía la forma de un animal. Si el dolor es una destrucción, entonces el cuerpo o el animal necesariamente serían destrozados al final del dolor; y esto es falso, pues un animal puede permanecer tal al final del proceso del dolor» (pág. 343).

<<

[230] Como Sócrates en el diálogo platónico Gorgias (494c-495a). <<

[231] Aristóteles está pensando en la construcción de un templo de estilo dórico. Sabido es que, en este estilo, el entablamento se compone de arquitrabe, que descansa directamente sobre el capitel de la columna, de friso y de cornisa, y que el friso se

compone, a su vez, de metopas y triglifos. <<

[232] En la Física (200b-202b). <<

[233] El médico es la causa eficiente que hace que uno se encuentre bien, y la salud es

la causa final con vistas a la cual el médico actúa. <<

[234] Diels-Kranz, frag. 9. <<

[235] Otro de los pensamientos básicos de la ética aristotélica (cf. IX, 1166a12 y sigs.). La pregunta de si el placer es bueno o malo será contestada en el sentido de que sólo

el placer del hombre ético es placer y, como tal, bueno. <<

[236] Príncipe escita de principios del siglo VI a. C. Recorrió los países helénicos y se relacionó con los grandes personajes de su tiempo (cf. Heródoto, Historia, IV, 76). A

pesar de ser extranjero, fue contado entre los Siete Sabios. <<

[237] Aristóteles nos ha mostrado ya en el libro I las características de la felicidad: es una actividad de la virtud más excelente, es continua, agradable, independiente y buscada por sí misma. Ahora añade una sexta característica: la felicidad radica en el

ocio, y sólo se realiza plenamente en la contemplación. <<

[238] Entre otros, los poetas Simónides, Píndaro, los tres trágicos, Esquilo, Sófocles,

Eurípides. <<

[239] Según una leyenda, este pastor fue amado por la diosa Selene, que le aseguró

una perfecta belleza juvenil, pero en perpetuo sueño. <<

[240] Heródoto, en su Historia (I, 30-32), nos cuenta que Solón, en su conversación con Creso, rey de Lidia, dijo que el ateniense Telo había sido el hombre más feliz por haber tenido una vida próspera, haber visto a los hijos de sus hijos y haber muerto

gloriosamente en una batalla. <<

[241] Diels-Kranz, 46 A 30. <<

[242] Elegías, 432-434: «Si la divinidad hubiera concedido a los hijos de Asclepio la curación del vicio y de los sentimientos perversos de los hombres, muchas y grandes ganancias obtendrían» (F. Rodríguez-Adrados, Líricos griegos, Barcelona, 1959, vol.

II, pág. 198). <<

[243] Homero, Odisea, IX, 112-115. <<

[244] Circunstancia ya señalada también por Platón (Protágoras, 319e, y Menón, 92b),

que cita a Temístocles y Pericles. <<

[245] La retórica es el arte de la persuasión. En cambio, la política tiene como

finalidad la felicidad de los ciudadanos de la pólis. <<

[246] Aristóteles había reunido, con ayuda de sus alumnos, una colección de 158 constituciones de ciudades griegas. De todo ello, sólo nos resta la Constitución de los

atenienses. <<

[247] Así, este último capítulo de la Ética puede considerarse como una introducción a

su curso de política. <<