Bajamares
[Documentos - 11]
A la atención del Sr. Guardafaros de Roque Espino.
Muy Señor Mío:
Si bien no tengo el gusto de conocerlo en persona, han sido muchos los elogios a
su labor que me han llegado por parte de mis predecesores en la alcaldía de esta localidad.
Por otra parte, he sido informado por el barquero padre y el barquero hijo del
deterioro que su salud ha venido sufriendo en los últimos años. Créame que desde la municipalidad estamos muy preocupados por ello.
No en vano, ya van para sesenta los años que lleva desempeñando el oficio de
guardafaros para tranquilidad de nuestra comunidad y de la seguridad del tráfico marítimo de nuestras costas.
Déjeme decirle que en este país las cosas han cambiado mucho en sesenta años.
Usted tiene ahora el derecho más que merecido a retirarse y a descansar. Tras haber cotizado durante tanto tiempo, podrá percibir una pensión que le permitirá una jubilación muy cómoda y recibir las atenciones médicas que sospechamos que necesita sin más dilación.
Además, al estar contratado por este Ayuntamiento en virtud del convenio con la
Comisión de Faros, es responsabilidad nuestra velar por los derechos de nuestros trabajadores, y lo cierto es que la falta de respuesta a mis anteriores escritos me ha puesto en una difícil situación ante los funcionarios de la Seguridad Social, de forma que no puedo dilatar más una decisión terminante.
Para acabar, no le puedo ocultar mi desazón: el suyo es un puesto de una
responsabilidad extrema del que dependen las vidas de muchos navegantes. Necesitamos que su trabajo sea desempeñado por alguien joven y sano cuya disposición nos asegure la misma tranquilidad que hemos tenido con usted durante todos estos años.
Cuando transmitimos nuestra preocupación a la Comisión de Faros, se mostraron
partidarios de estudiar la posibilidad de llevar un cable eléctrico submarino hasta el Roque e instalar los automatismos necesarios para que el faro se encienda y se apague sin necesidad de la presencia permanente de un guardafaros. Además, dicen, a medio plazo será mucho más rentable que seguir pagando un sueldo.
Siempre hemos respetado tanto su deseo de no ser importunado en la isla ni
siquiera por un médico como su rechazo reiterado a que le instalásemos una emisora de radio. Creo, sin embargo, que, en la situación actual, todos debemos replantearnos el futuro del faro con una visión más realista y acorde a los tiempos modernos.
Es por ello que hemos decidido, de forma coordinada con la Comisión de Faros,
que en un plazo máximo de un mes sea sustituido por otro guardafaros, de forma provisional hasta que se acometa la automatización.
No es necesario mencionar que puede usted contar con la colaboración de los
servicios jurídicos de este Ayuntamiento para ayudarle a cumplir con todas las formalidades pertinentes para tramitar su jubilación y solicitar las prestaciones que por derecho le correspondan. De igual manera, le ayudaremos a acomodarse en una vivienda en régimen de alquiler o compra en el pueblo, si bien existen otras opciones, incluso mucho más cómodas para alguien en sus circunstancias y que podemos discutir cuando llegue a Malamuerte.
Por último, me complace informarle de que estaremos muy honrados en
organizar en el Ayuntamiento que presido una solemne ceremonia de homenaje y agradecimiento por los años desempeñando su inestimable labor. Un acto en el que no se escatimará en gastos. Vendrá el señor Director General de la Comisión de Faros y otras personalidades; habrá banda de música y vino espumoso; se le impondrá una medalla y luego su fotografía saldrá en la prensa.
Sin otro particular y esperando que estas noticias hayan sido acogidas con agrado,
le envío un afectuoso saludo.
EL ALCALDE DE MALAMUERTE
P. D.: En el plazo máximo de dos semanas, y por cuestiones logísticas, tendrá lugar su reemplazo sin previo aviso. Por ello le rogamos que esté preparado y con su equipaje hecho para que se pueda llevar a cabo en cualquier momento.