Bajamares
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La Isla Espino o Roque Espino es un islote perteneciente al municipio de
Malamuerte. Está situado a cuatro millas náuticas al nordeste del puerto de
dicha localidad.
Tiene una superficie de 0,7 km² durante la pleamar pero, al estar rodeado
de aguas muy someras, la amplitud de marea es muy considerable (rango
macromareal), por lo que la superficie se puede duplicar e incluso triplicar
durante bajamares de alto coeficiente.
Su litoral intercala zonas rocosas con pequeñas calas de arena negra y de
guijarros. El interior está compuesto por pedregales y dunas bajas. La cara
norte, donde está situado el faro, es un acantilado vertical expuesto a los
vientos dominantes de componente norte y alcanza una altura máxima de
veintitrés metros sobre el nivel del mar, a la que hay que sumar los once
metros de la altura del faro, única construcción del islote que tiene adosada
una pequeña casa de farero.
No existe embarcadero. Por vía marítima solo es accesible durante la
pleamar y en pequeñas embarcaciones, siendo necesario vararlas en la Cala de
Sotavento: la que está más al sur y que queda a resguardo de los vientos
dominantes.
La navegación es peligrosa en toda la zona debido a los numerosos bajíos
rocosos y a los farallones, punzantes como puntas de espinos de los que
recibe su nombre. El peligro de la navegación se extrema durante las
bajamares. Las embarcaciones, incluso las de menor calado, evitan acercarse
a menos de dos millas de sus costas.
No hay agua dulce. La flora es escasa y se limita a matorral bajo;
principalmente garriga, sabina y jara. La fauna es más variada. Los peces,
crustáceos y moluscos, comunes en todo el litoral, son en Roque Espino más
abundantes gracias a la ausencia de presión pesquera y a la buena oxigenación
causada por las mareas. Tanto en la zona de dunas como en el acantilado
anidan numerosas aves marinas como el págalo, el fumarel o el charrán,
además de varias especies de gaviotas. Existe un lagarto endémico, el Lacerta infamis (P. Drake, 1851), del que hay una fuerte superpoblación y que
deambula sin ninguna timidez por toda la superficie del islote.
Antes de la construcción del faro, Roque Espino fue escenario de
numerosos naufragios, a lo largo de la historia, de los que aún hoy quedan
vestigios y derrelictos tanto en la costa como en los fondos aledaños.
Deshabitada a excepción del guardafaros.