Bajamares
[Voz del barquero - 4]
Cuando toque el próximo relevo, te paras primero en el cementerio y te coges
una docena de limones del limonero gordo que crece entre las sepulturas.
Elígelos bien: ni muy grandes ni muy chicos. Mira que pesen, que estén bien
llenos, y pones algunos maduros y otros más verdes.
Se los llevas al farero y le dices que le aprovechen de parte de tu padre.
No te olvides.
Y que se cuide. Dile también que se cuide.