Banquete de sangre
Honorable Edward Westcote.
Lyceum Theatre 15 de agosto
Apreciado Edward:
Le he pedido al cochero que llevara a su esposa a casa y le entregara a usted esta nota, porque me temo que Lucy va a restar importancia a lo que le ha ocurrido esta noche. Pero es mi deber, en tanto que director del teatro, y en tanto que admirador y amigo, espero, de Lucy, pedirle a usted que le prohíba levantarse de la cama. Se ha desvanecido en el segundo acto y tuvieron que llevársela inconsciente del escenario. Al cabo de veinte minutos recobró el conocimiento y me aseguró que había sufrido sólo un mareo pasajero; sin embargo, estoy seguro de que su estado es preocupante y por eso la he mandado a casa. Sé que ha estado usted en casa de sus padres en Wiltshire, así que es probable que Lucy no le haya comentado que a principios de esta semana se puso enferma y estuvo dos noches sin venir al teatro; desde que volvió, la he visto muy pálida y muy débil. Por su propio bien, tiene que aceptar que está enferma, aunque no sepamos qué enfermedad padece.
¿Me permite que le sugiera que vaya a consultar a Jack Eliot? Es un médico excelente y Lucy, que jamás aceptaría una orden, acatará cualquier orden que proceda de él. Si puedo ayudarles en algo, lo haría, ni que decir tiene, encantado.
Sinceramente suyo,
BRAM STOKER