Búscame
Capítulo 66
66
Hoy mi carcelero me ha traído ropa «de civil»: pantalones beduinos y un forro polar. Me trajo la ropa después de la sesión, como recompensa —dijo— por mi buen comportamiento. Al parecer ya no soy una presa hostil y rebelde.
No voy a ponerme la ropa. Quiero guardarla para cuando salga de aquí.
Él no va a dejarme salir después de tanto tiempo. Mi única oportunidad de ser libre es escapar. Intento no emocionarme mucho cuando lo pienso, pero noto cómo me sube la adrenalina al escribir estas palabras. Debo mantenerme indiferente, estable, gris. Sin color, sin alegría ni tristeza. Nada.
Mi carcelero es un hombre de costumbres, de rutina y de orden, pero algún día cometerá un error. Todos cometemos errores, tarde o temprano.