Condición de mujer

Cristina Peri Rossi · Capítulo 49 de 50

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Condición de mujer

Inseparables

 

Y hubo que separar

todo aquello que estuvo siamesamente

unido

la carne de la carne

los labios de los labios

los dedos de los dedos

el vientre del otro vientre.

Y hubo que separar

todo aquello que estuvo siamesamente

unido

el sueño del sueño

la epidermis de la epidermis

la cutícula de la uña

las pestañas de los párpados

el iris de la mácula.

La cirugía obra milagros

—también el psicoanálisis—

Ahora volvíamos a ser solas

individuales

tu rostro no era ya mi rostro

tu despertar ya no era el mío

ni mi mirada era la tuya.

Devolví al mundo lo que había devorado

feto de mi entraña

comida de mi hambre

agua de mi sed

sangre de mis venas

célula de mi tejido

hija de tu vientre

alimento de tu plato

clítoris de tu sexo

epitelio de tus ojos.

Ahora ya somos dos.

La cirugía obra milagros

—también el psicoanálisis—.

Instaurada otra vez y para siempre la soledad.