Cronica De Dalkey

Flann O'Brien · Capítulo 20 de 20

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Cronica De Dalkey

Capítulo XX

Dentro de la cabeza de Mick, sus pensamientos parecían dar los mismos bandazos que el gran tranvía que le estaba llevando a Dalkey, pero esos pensamientos no tenían ni la experiencia ni el destino del viejo vagón.

Su actitud era algo irregular para acometer lo que debía ser el asalto más meticuloso y decisivo de su vida. Los dos episodios anteriores habían sido escabrosos pero nada insatisfactorios: había desbaratado la amenaza de De Selby, posiblemente para siempre, y había llevado a James Joyce, desde un punto de vista espiritual, a un lugar en el cual muy probablemente y en breve aparecería alguna sombra del consuelo que él buscaba. Aunque se veía que era un auténtico chiflado, los padres le cuidarían.

¿Por qué debería estar ahora preocupado por los otros dos asuntos de esa noche? Para variar, en gran parte le afectaban tanto a él como a su futuro. Sencillamente le diría a Mary con firmeza, incluso de una manera grosera, que ya no tenía tiempo para ella y para finalizar le diría que eso era todo. Los recuerdos o las evocaciones de una ternura que había existido hacía tiempo no eran más que una sensiblería, una debilidad tonta de niño de colegio, como tener la nariz sucia. Él era un hombre hecho y derecho, y como tal debería comportarse. ¿Por qué, sin embargo, no había averiguado si los cistercienses tenían una casa en Dublín? Fue una omisión estúpida, pues eso suponía que aquella noche estaba listo para irse pero no sabía hacia dónde virar. Y ¿qué pasaba con su madre? Si dejaba su trabajo y se metía en un monasterio, ¿cómo viviría ella? Eso lo tenía decidido: con su hermana pequeña que, si bien estaba lejos de la opulencia, tenía una hija sana y una casa de huéspedes.

Por encima de todas las cosas, lo que se imponía era tener calma.

Algo que complicaba la tarea de vivir, lo cual distaba mucho de ser algo sencillo, era conocer a gente y aceptar compañía indiscriminadamente.

Podía haber algo de verdad en el comentario despectivo de que los monjes y las monjas eran solamente cobardes que huían de los retos de la vida, que estaban contentísimos durmiendo, comiendo, rezando y jugueteando, como niños, con algún «trabajo» inútil. ¿Era el monasterio simplemente una artimaña para el aislamiento y recogimiento, algo similar a un hospital de la fiebre? [87] No, era la mismísima casa de Dios. Las ideas de este tipo eran

nefandas desde su origen. ¿Qué beneficio posible le había proporcionado, por ejemplo, su asociación con Hackett? O, para ese mismo asunto, ¿con Mary? Uno fomentaba el alcoholismo, la otra la concupiscencia. Y ¿qué pasaba con las docenas de personas de ambos sexos que conoció en la administración pública? Eran patéticos, inútiles don nadies, criaturas sin rostro y, lo que es peor, unos pelmazos. ¿Es posible que otra gente le considerara a él un pelmazo? ¿Qué importaba? ¿Por qué debería él preocuparse de lo que pensaba otra gente? Como el trapense que tenía la intención de llegar a ser, tendría que darle la espalda al placer, pero eso no sería tan fácil porque desconocía prácticamente cualquier cosa que se pudiera considerar placer.

Mientras su tren traqueteaba hasta la última parada, él vagamente podía distinguir abajo las calles de Dalkey, luces madrugadoras surgiendo de unas pocas tiendas. Al mismo tiempo que bajaba las escaleras tropezando, se dio cuenta de que estaba de mal genio. ¿Por qué? Bueno, por nada en particular, nada que un buen trago como es debido (excepto gin) no arreglara antes de encargarse de Mary en el Colza. En el establecimiento autorizado para la venta de alcohol más próximo observó el atractivo color ámbar de un vaso de whiskey, pero de nuevo decidió que debía comportarse. ¡Maldito sea, sin embargo, Finnegans Wake y toda esa línea de basura incoherente! ¿Qué enseñaba la Iglesia ante este asunto de depravación literaria? Él no lo sabía pero tal vez podría enterarse por medio de uno de esos pequeños panfletos de la «Catholic Truth Society» que vendían al precio de dos peniques.

Poco a poco le fue invadiendo una cierta serenidad de ánimo. Su misión era sencilla y honesta, su principal objetivo la redención de su alma.

¿Qué hay de malo en eso? Nada. Pero toda declaración inevitable se podía hacer de una manera educada, sin perder por ello nada de fuerza. Los gritos o los malos modales no impresionaban a nadie, excepto posiblemente a los miembros del reino animal. ¿Qué pasaba si Mary montaba un número? Era algo totalmente inconcebible. Su aplomo, su madurez intelectual y su sofisticación podían haber sido patrañas, pero no se podría desentender de toda una vida de fingimiento como si fuera una chaqueta vieja. No habría ninguna escena y como para grabar ese presagio, pidió un último vaso de eso que podía denominarse muy remotamente su vicio, al cual renunciaría para siempre en breve. ¿Los cistercienses? Sencillo: un vistazo a una guía telefónica a la mañana siguiente y localizaría alguna de las comunidades de

esos mártires que estuviera más cerca. Como en un susurro repitió para sí un sabio proverbio irlandés: God’s help is nearer than the door.[88]

Al abrir la puerta del Hotel Colza, sintió que se topaba con un silencio especial, intuyendo igualmente que su persona había sido objeto de debate.

Mary y Hackett estaban solos al fondo, juntos. Estaba claro por la pose de holgazán de Hackett y por sus ojos brillantes que se había estado poniendo ciego de bebida desde hacía rato. Mary no estaba borracha (él nunca la había visto llegar muy lejos por ese camino) pero tenía la cara pálida así como indicios de excitación. La Sra. Laverty estaba tras la barra en silencio, aunque pareciera raro, como aleccionada. Mick saludó a todos con la cabeza, simpático pero imperturbable, se sentó en la barra y en voz baja dijo que quería un whiskey.

—¡Entra el Príncipe de Dinamarca! —dijo Hackett, con tono elevado y espeso.

Mick no prestó atención. Cuando tuvo su bebida, se volvió hacia Mary.

—¿Cómo ha ido hoy el día? —preguntó—. ¿Ha sido bueno, aburrido o sencillamente común y corriente?

—Bueno, digamos que así así —contestó bastante apagada.

—Las noches se están haciendo más cortas —dijo la Sra. Laverty.

—¿Qué has estado haciendo, diablo? —bramó Hackett.

—Mary, tengo algo que decir...

—¡No me digas, Michael!

¡Michael!; la palabra le dejó helado. Se llamaba Mick. Incluso el taquillera del tren le llamaba así, y también muchos camareros. ¡Que alguien le llamara así..., y Mary! Bueno, bueno. Sin duda este era el extraño preludio de la obra que había escrito.

—¿Me has oído? —dijo Hackett con brusquedad, sentándose bien—.

Déjate de cháchara por unos segundos. Se impone una explicación. Sra.

Laverty, enséñele la prensa vespertina.

La apática Sra. Laverty pasó el periódico de su regazo a la barra. El titular principal no tenía ningún significado para Mick, pero dos columnas más abajo, en letras grandes podía leerse: «INCENDIO CATASTRÓFICO

EN DALKEY. PEQUEÑA MANSIÓN TOTALMENTE DESTRUIDA».

Sus ojos asustados se movieron rápidamente a la letra pequeña y pronto comprobaron que en realidad se trataba del escondite de De Selby. Se sobreentendía, decía la noticia, que el dueño estaba en Londres. A los bomberos de Dunleary se les complicó la tarea por la pobre presión del

agua y la inaccesibilidad al incendio. Tanto el edificio como su contenido quedaron totalmente demolidos e incluso algunos árboles se vieron afectados por el fuego. Casi sin darse cuenta, Mick se tragó la bebida que quedaba en su vaso. En ese momento oyó un «cómo estás», si es que en realidad oyó algo. Ahí estaba sentado tranquilamente junto a la barra ese genio clarividente que había salvado el PMD. ¡Señor!

—Tú también nos podrías contar algo. Todo el mundo aquí, incluyendo Mary, conoce a De Selby. ¿Te provocó para que quemaras la casa? Suelta la verdad, Mick, por Dios. Aquí todos somos amigos.

—¿No ha sido algo terrible? —preguntó la Sra. Laverty en voz baja y cínicamente.

Mick le preguntó cuándo había pasado, a la vez que empujaba el vaso hacia ella.

—Esta mañana, muy temprano.

—Cuéntanos qué tipo de artimañas habéis tenido entre manos —

insistió Hackett groseramente—. Ya sé que la averiguación de hechos es un trabajo para el pobre sargento Fottrell, pero danos alguna pista. ¿Se trata del viejo asunto del seguro?

La respuesta de Mick fue rotunda.

—Cállate, Hackett. Eres un fullero y estás borracho.

El tono debió de ser verdaderamente incisivo, ya que le siguió un silencio total o, como poco, un breve intervalo relleno de un gran vacío, a no ser por Hackett que hacía ruido mientras baboseaba su vaso. No obstante, surgió de nuevo el tono agudo de Mary.

—¿Decías que tenías algo que contar?

—Sí.

¿Por qué no lo iba a decir con Hackett delante, a pesar de que no era asunto suyo? Hackett no contaba, aunque no tenía nada de malo que hubiera un testigo.

—Sí, Mary —dijo—. Tengo algo importante que decirte pero no es confidencial y no me importa decírtelo aquí.

—Sea lo que sea lo que te hayas traído entre manos, esta noche te noto muy estirado —murmuró Hackett.

—Así es, Michael —dijo Mary otra vez, con mucha frialdad—. Bueno yo tengo algo importante que decirte y creo que mejor te lo digo yo primero. Las damas tienen preferencia.

—¡Ah! Venga, dejaos de artificios, vosotros dos —dijo Hackett—.

¡Basta ya!

—¿Sí, Mary?

—Lo que quería decir es que Hackett me ha pedido esta noche, aquí, que me case con él. Y le dije que sí. Somos viejos amigos.

Mick sintió que flaqueaba. Los miró fijamente, se cayó del banco, recobró el equilibrio y después se volvió a sentar.

—Es verdad, Mick —soltó Hackett—, somos viejos, viejos amigos y ya no somos jóvenes precisamente. Así que hemos decidido dar ese salto y emborracharnos después. Sin rencores, Mick; tú y Mary no estabais comprometidos. Tú nunca la regalaste un anillo.

—Eso no importaría —interrumpió Mary.

—Durante semanas y semanas,... y más semanas hemos estado yendo a espectáculos, pubs y bailes. Algo sobre Mary: está viva. Nunca lo sospechaste o si lo hiciste, mantuviste el descubrimiento en secreto.

Mary zarandeó a Hackett con fuerza.

—No es necesario que hables de eso —dijo—. Él tiene una manera de ser diferente a la tuya y ya está. No montemos ahora un circo.

—Verdad —dijo Hackett, mientras terminaba su bebida con un gesto poco convincente—. Verdad. Cuando tú querías salir, él se quedaba en casa para hacerle unas gachas a su pobre madre.

Mick volvió a resbalarse del banco sin querer.

—Si vuelves a nombrar a mi madre —gruñó— te rompo tu sucia boca.

Mary frunció el ceño.

—Sra. L. —gritó Hackett— traiga otro trago para todos, y a paso ligero. Resulta ridículo que gente como nosotros estemos discutiendo como niños. Vale, Mick, cálmate.

Mick volvió a sentarse en el banco.

—Mary, lo que yo quería decir —comunicó lentamente— ya no importa. No importa.

Mary palideció o eso creía él. Podía ser un efecto de la luz, pero sus ojos buscaban el suelo. Resultaba extraño, pero Mick se sentía emocionado.

—Cuéntanos algo —dijo Hackett con su aduladora simpatía— sobre ese James Joyce tuyo, ya que De Selby está prohibido como tema de conversación.

Mick se sintió neutralizado, si es que esa expresión tiene sentido.

Incluso aceptó, incapaz de vocalizar, la bebida que había pedido Hackett.

¿Qué podía decir? ¿Qué había que decir?

—Sí —sonó la voz de Mary—. Hablemos de otra cosa.

Bebieron nerviosos, en silencio.

—Joyce —dijo Mick por fin— esté donde esté y sienta lo que sienta, fue en su día un gran escritor. Me pregunto qué tipo de obra escribiría de la mentira entre Mary y yo.

Tal discurso, según él mismo lo escuchaba, sonaba extraño y patético.

Mary estaba pálida, preocupada. Hackett estaba sencillamente borracho. De nuevo habló Hackett.

—Mick, te puedes quedar con tu Sr. Joyce. ¿Sabes quién podría escribir mejor un libro?

—¿Quién?

—Aquí, la presente: Mary.

—Bueno, ya sé que es polifacética.

—Ah, esa es la palabra. Polifacética.

Después habló ella.

—No creo que esa sea una historia que me gustara escribir, ni intentarlo. Uno no debe escribir sobre sí mismo. Estoy harta de los escritores que ponen un brillo imaginario sobre sus propias peleas y sus propios problemas. Es una forma de engreimiento y normalmente es algo muy tedioso.

Se hizo otro gran silencio. Sin duda se estaban comportando de una manera absurda, hablando sobre libros con una tranquilidad como en las reuniones de estudios, inmediatamente después del desagradable enfrentamiento en el cual los sentimientos personales habían estado encima de la mesa, con una hipotética posibilidad de recurrir a la violencia. Era algo artificial, falso. Mick estaba empezando a lamentar haber venido, haber hablado y haber bebido tanto. Hackett ahora estaba frunciendo el ceño. Probablemente había perdido su rumbo dentro del laberinto que formaban sus confusas ideas. Mary mantenía su cabeza gacha, su mirada algo apartada de Mick. Este último sentía que todos estaban violentos. Fue Hackett el que rompió la calma, pero parecía estar hablando principalmente consigo mismo.

—Mary —susurró— olvidemos el acuerdo que hemos hecho. Pasamos buenos momentos, pero yo soy un inútil. Estoy borracho. No soy tu tipo en absoluto.

Ella se volvió hacia él para mirarle y no dijo nada.

—Este maldito tipo que hay aquí está bien —siguió mascullando Hackett— y lo sabes muy bien. Mírale. Se está poniendo colorado.

Muy probablemente Mick lo estaba. Estaba disgustado y se creía un idiota. Los acontecimientos parecían haberse dado la vuelta contra toda lógica, puesto que se sentía culpable por hacer sentir a Mary como a una cerda. Se le ocurrió un absurdo remedio que consistió en pedirle a la Sra.

Laverty que les sirviera otro trago a todos. Los agarró, cogió una bandeja y él mismo los sirvió. Su brindis fue en voz alta:

—¡Por nosotros!

Aceptaron en silencio.

—Mary, no quisiste decir eso, ¿verdad? —susurró.

—No, Mick. Eres tan solo un maldito idiota.

—Pero ¿soy el maldito idiota con el que te vas a casar?

—Supongo que sí. Me gusta Hackett, aquí presente, pero no tanto.

—Gracias, tú, idiota —sonrió Hackett.

Eso es todo lo que se necesita contar. Entendían y abrigaban todos a la par el silencio existente entre ellos mientras iban en el tranvía que los llevaba a casa ¿Qué había pasado después de todo? Nada. Se habían perdido estúpidamente el uno al otro, pero solo durante unas horas. Entonces Mary habló.

—Mick, ¿qué era eso tan terrible que ibas a contar esta noche?

La pregunta era inevitable —pensó Mick—, pero requería cuidado.

—Oh, algo sobre mi madre —dijo—. Está cada vez más débil y ha decidido subirse a Drogheda a vivir con su hermana.

Mary le agarró suavemente la muñeca.

—¡Ah, la buena anciana! ¿Y la casita? ¿Debo suponer que viviremos allí nosotros? No hay nada como tener un tejado sobre la cabeza. Es una idea anticuada, pero un tejado significa seguridad para nosotros y para la familia.

—¿La familia?

—Sí, Mick. Voy a tener un niño. Estoy segura.

Esta edición de Crónica de Dalkey , compuesta en

tipos AGaramond 12/15 sobre papel offset Hermes

marfil de 90 g, se acabó de imprimir en Madrid el

día 13 de abril de 2007, aniversario del nacimiento

de Samuel Beckett

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26/11/2010

notes

[1] O’Brien se refiere a Giambattista Vico (1668-1744), escritor y filósofo nacido en Nápoles, que es considerado el fundador de la filosofía moderna de la historia, así como de la filosofía de la cultura y la mitología.

(N. de T.)

[2] Teólogo y filósofo neoplatónico y poeta irlandés (c800-c880).

Conocido por haber traducido y comentado la obra del PseudoDionisio o Dionisio el Areopagita. ( N. de T.)

[3] Charles Stewart Parnell: líder político irlandés y una de las figuras más importantes en la Irlanda y el Reino Unido del siglo XIX. (N. de T.)

[4] O’Brien presenta un juego de palabras. La palabra utilizada en el original es lawnmower. De Selby nos explica anteriormente que quería hacer un híbrido con las palabras lawn (césped, pradera) y mór (grande), y así se lo cuenta a McGettigan, sin darse cuenta de que mór y mower (segadora) son homófonos. Por lo tanto, McGettigan entiende y escribe lawnmower (cortacésped) en vez de lawnmór (gran pradera). (N. de T.)

[5] «He escrito majaderías, luego existo», en latín en el original (N. de T.)

[6] «Autista Inteligente», en francés en el original. El Síndrome de Idiot-Savant es un tipo raro de sabiduría o brillantez mental a veces asociado con el desorden mental del autismo. (N. de T.)

[7] Uno de los principales motores del desarrollo de la Química en el siglo XVIII fue el interés por los gases en general y por el aire en particular.

Surge así lo que se denomina Química Neumática que permitió desvelar el misterio de la composición del aire, así como el descubrimiento de sustancias gaseosas sumamente importantes. (N. de T.)

[8] Término inglés que significa «váter». (N. de T.)

[9] O’Brien se refiere a Johan Rudolph Glauber (1604-1668). Médico alemán que elaboró un nuevo método para producir los ácidos clorhídrico y nítrico. Una vez destilados estos, trató el residuo que quedaba y obtuvo un

producto que tenía una fuerte acción laxativa. El sulfato de sodio, conocido en la Farmacopea como sal de Glauber, llega hasta nuestros días.

[10] Poema escrito por Francis Thompson (1859-1907), autor adicto al opio que muere de tuberculosis. Sus poemas, principalmente religiosos, son ricos en imaginería y visión poética. El título de «Hound of Heaven», que podría traducirse como «El Perro del Infierno», es extraño; pero dicha rareza reside en su tono metafórico: igual que el perro persigue a la liebre, sin cesar nunca en la persecución, así persigue Dios a las almas huidizas, por medio de su Gracia Divina. (N. de T.)

[11] Se aplica a la macarronea: composición burlesca, generalmente en verso, que mezcla palabras latinas con otras de una lengua vulgar a las cuales da terminación latina, sujetándolas además, por lo menos en apariencia, a las leyes de la prosodia clásica. (N. de T.)

[12] De nuevo O’Brien juega con las palabras. Está hablando de los nombres de pila al revés, que en el caso de Nemo, sería Omen, que significa

«presagio». Ahora introduce Esra, lo cual supondría llamarse Arse. El Dr.

Crewett dice que sería horrible porque se trata de un término vulgar que significa «culo». (N. de T.)

[13] Continúa O’Brien con el mismo tono irónico: lo que en inglés es Mrs., es decir Señora o Sra., en el irlandés es Missus, que dicho al revés se convierte en Sussim, lo cual además suena a árabe. (N. de T)

[14] Se refiere al área de la ciudad de Wicklow, en el condado del mismo nombre. El autor nos presenta a un personaje de nivel cultural bastante bajo, introduciendo un lenguaje coloquial, vulgar a veces, que incluye faltas de ortografía y expresiones que son además muy locales. (N.

de T.)

[15] Carro abierto de cuatro ruedas arrastrado por caballos utilizado antiguamente en Rusia y Polonia. (N. de T)

[16] El cerebro se puede ver privado de oxígeno de varias maneras.

Una es la anoxia anóxica, que es una deficiente oxigenación de la sangre producida bien por no llegar el aire a los alveolos pulmonares al estar tapados los orificios nasales y la boca, o por la respiración de una atmósfera pobre en oxígeno. (N. de T. )

[17] El personaje aparecido en la caverna es San Agustín, y el motivo por el que habla así de su padre, Patricio, es porque este era un pagano de temperamento violento, aunque, gracias al ejemplo y a la prudente conducta de su esposa, Mónica, se bautizó poco antes de morir. (N. de T. )

[18] Se refiere al inuit, o esquimal, Nanook, sobre el que Robert J.

Flaherty (Michigan, 1884-1951) realizó un documental en 1922. (N. de T.)

[19] El autor se refiere a la antigua Niceas, donde se reunió el célebre Concilio que condenó la herejía de Arriano en el año 325, concilio que fue convocado por Constantino el Grande. (N. de T. )

[20] El autor se refiere a la Supresión de los Jesuitas. En 1767, el Rey Carlos III expulsa a los jesuitas de los dominios españoles y en 1773 el Papa Clemente XIV suprime la Compañía de Jesús. En el Breve Dominus ac Redemptor se incluyen las razones que llevaron al pontífice a suprimir la orden religiosa. En 1814, el Papa Pío VII la restablece, con un largo período para reconstruir una orden religiosa que había sido, prácticamente exterminada. Solo existía un pequeño grupo de 200 jesuitas, que habían sido amparados por la Emperatriz Catalina de Rusia, país en el que el breve pontificio no se promulgó. (N. de T.)

[21] Hay una teoría que habla de la existencia de dos Santos Patricios en Irlanda. Se cree que en 431 a.C. el papa Celestius envió a Irlanda un obispo llamado Palladius, también conocido por Patrick o Patricio, del cual no hay mucha información, pero se cree que no permaneció durante mucho tiempo en tierra irlandesa, siendo lo más probable que muriese en 432 a.C

de camino a Escocia. Iras él, hay algún indicio de que en este mismo año, llegara a Irlanda el misionero llamado Patricio, aunque hay evidencias de que en realidad no llego hasta 461 a.C. (N. de T.)

[22] Las Antigüedades Judías son una crónica del historiador judeorromano Flavio Josefo escrita en griego hacia el año 93 o 94, que narra la historia del pueblo judío de una manera razonablemente completa.

(N. de T.)

[23] Del latín, significa «Regalo de Dios». (N. de T.)

[24] Se trata del episodio en el que San Agustín desvaneció todas las sombras de duda que podía tener, y decidió su entrega total al cristianismo, tras la lectura de las cartas de Pablo, después de escuchar la voz de un niño que le decía: «Tolle lege»: toma y lee. (N. de T.)

[25] Se trata del pasaje bíblico Romanos 13:14, donde San Pablo propone la conversión radical del individuo. (N. de T.)

[26] O’Brien pone en boca de San Agustín un fragmento de sus Confesiones (Libro 10º): «Sero te amavi, pulchritudo tam antiqua et tam nova, sero te amavi» («Tarde te he amado, hermosura siempre antigua y

siempre nueva», según la traducción del latín del Padre Pedro de Ribadeneyra, de la Compañía de Jesús). (N. de T.)

[27] O’Brien, que en el original utiliza la palabra «paddeology», inexistente en inglés, está claramente haciendo otro juego de palabras. En este caso utiliza Paddy, que significa «Irlandés», y el sufijo «-ology», que corresponde al sufijo español «-logía». Puesto que Paddy, (del gaélico Pádraig) significa «Patricio», se pretende con esta traducción mantener el juego de palabras del original. (N. de T.)

[28] También conocido por Maniqueo: heresiarca babilonio del siglo III de nuestra era, que admitía dos principios creadores, uno para el bien, otro para el mal. (N. de T.)

[29] Plotino, en la teoría de la emanación, considera el UNO, como el nombre menos inadecuado para hablar de Dios, porque de él parte toda multiplicidad. Las cosas no son creadas, sino que emanan de Dios. (N. de T. )

[30] El rigorismo absoluto de la ética maniquea está reservado para un grupo particular, los «Elegidos» o los «Veraces», quienes deben llevar una vida monástica de extraordinario ascetismo. Por otro lado, la gran masa de creyentes, llamados «Escuchas» o «Soldados», vivían en un mundo bajo reglas menos rigurosas y una de sus acciones meritorias era cuidar de los

«Elegidos» que hacían posible la santificación de su vida. (N. de T. )

[31] Nombre dado al Espíritu Santo, que ha sido enviado para consolar a los creyentes. (N. de T. )

[32] Se trata de uno de los tres pubs existentes en el pueblo de Shankill (suburbio al sur de Dublín), en irlandés Seanchill, que significa «iglesia vieja». (N. de T.)

[33] «Sesión de espiritismo», en francés en el original. (N. de T.)

[34] «Con mi chica, mi buena amiga», en francés en el original. (N. de T. )

[35] «Reflexiones», en francés en el original. (N. de T. )

[36] En 412 un concilio celebrado en Cartago condenó a los pelagianos

por sus ataques a la doctrina del pecado original. Entre otros libros que Agustín escribió en contra de ellos estaba el famoso De natura et gratia, gracias al cual los concilios celebrados más tarde en Cartago y Mileve confirmaron la condena a estos innovadores que habían conseguido engañar a un Sínodo reunido en Diospolis, Palestina, condena que fue reiterada después por el papa Inocencio I (417). (N. de T. )

[37] Conocido teatro de Dublín. (N. de T.)

[38] La porter es un tipo de cerveza de fermentación alta. Tiene el aroma del malteado y la amargura del lúpulo. Es generalmente fuerte y oscura. Elaborada preferentemente con aguas débiles, en detrimento de las duras. En Irlanda, especialmente en Dublín, la bebida se conocía como plain porter (Porter clara) o simplemente plain. Esta es la bebida a la que también se refiere el famoso refrán del poema «The Workman’s Friend» (El amigo del trabajador) de Flann O’Brien: A pint of plain is your only man (Tu único colega es una pinta de clara). (N. de T.)

[39] La Orden del Carmelo fue reformada en el siglo XVI por los santos místicos españoles, Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz. Las Carmelitas Reformadas también se conocen como Carmelitas Descalzas y han producido muchos santos canonizados, entre quienes se encuentra la gran monja moderna, Santa Teresita del Niño Jesús, también conocida como la Pequeña Flor. (N. de T.)

[40] Matt Talbot fue un alcohólico nacido en Dublin que se liberó de ese vicio gracias a la fe en Jesucristo. Su vida ha sido una inspiración para mucha gente. Fue reconocido como «Venerable» en 1973 y está en proceso de canonización. (N. de T.)

[41] Se refiere al whiskey «hecho en casa, casero», en alemán en el original. (N. de T.)

[42] El autor se propone un juego de palabras con el nombre del sacerdote. Su nombre, Cobble, significa «adoquín», por lo que De Selby, considerándolo algo raro, intenta hacer un chiste diciendo que conoce a un tal padre Stone, que traducido sería el padre Piedra. (N. de T.)

[43] Nuevamente O’Brien ironiza con el vocabulario: introduce la exclamación Ignatius elenchi, que recuerda a la falacia utilizada en el lenguaje jurídico Ignoratio elenchi, que se comete cuando un razonamiento que se supone dirigido a establecer una conclusión particular es usado para probar una conclusión diferente. Se puede traducir por «elusión del asunto»

(del griego elecos, argumento). Incluir en este caso Ignatius en lugar de ignoratio es probablemente debido a la mención previa de los jesuitas. (N.

de T)

[44] El autor se refiere al río Liffey (en irlandés: An Life), que nace en el Sally Gap (Condado de Wicklow) y recorre cerca de 125 km, hasta que desemboca en la bahía de Dublín, en el Mar de Irlanda. (N. de T.)

[45] Se trata en realidad de una cerveza de fermentación extraordinariamente alta, como el vino, y con un gran contenido de alcohol.

De ahí que se la conozca con este nombre. De color como el cobre, de un oscuro marrón, está fuertemente aromatizada y a veces se fermenta con la levadura del vino. (N. de T.)

[46] J. McCormack (1884-1945): tenor irlandés de fama mundial que en 1917 consiguió la nacionalidad estadounidense. (N. de T.)

[47] Canción basada en versos de Yeats, que según la traducción de Felipe Rua Nova se titularía Abajo en los alegres jardines. (N. de T.)

[48] En la mitología celta, especie de elfo o duende que habita en la isla de Irlanda desde antes de la llegada de los Celtas. El nombre leprechaun proviene de la palabra irlandesa luprachán. Como otras razas mitológicas de la tradición irlandesa, los leprechauns se consideran criaturas de naturaleza dual, material y espiritual. (N. de T.)

[49] Expresión en latín en el original, que se podría traducir como «ni puedo ni quiero que me toques». (N. de T.)

[50] Se refiere al libro Álgebra Superior de Hall & Knight, que es posiblemente uno de los más conocidos libros de texto de matemáticas de todos los tiempos, por detrás solo del libro de Euclides, Elementos. (N. de T.)

[51]Expresión latina que significa «imparcialmente», «sin preferencia». (N. de T.)

[52] Se trata del deletreo de «Mph», o «Millas por hora», tal y como se presenta en el original. (N. de T.)

[53] Se trata de un fabricante de cajas de cambios. La empresa se fundó en 1902 por Henry Sturmey y James Archer bajo la dirección del principal propietario del fabricante de bicicletas Raleigh. Y como se indica más abajo, originalmente fabricaron cubos para las bicicletas de tres cambios. (N. de T)

[54] «Los hechos», en latín en el original. (N. de T.)

[55] Poema escrito por Henry W. Longfellow. Paul Revere (Boston, 1735-id., 1818) es un personaje que formó parte de los sucesos revolucionarios de Boston y se hizo célebre por una gran cabalgada nocturna en 1775 para anunciar a los patriotas de Lexington la llegada de las tropas británicas. (N. de T.)

[56] El 25 de octubre de 1854 en la batalla de Balaclava durante la Guerra de Crimea, la Brigada Ligera de la División de caballería británica

protagonizó una carga que la historia ha convertido en mito pues, por problemas de comunicación, dicha brigada atacó por donde no debía y de los 670 hombres que entraron en acción solo 200 quedaron ilesos. La Brigada Ligera quedó totalmente desarticulada como fuerza de combate.

[57] O’Brien se toma la licencia de crear nuevos términos; en este caso, haciendo uso del sufijo de la medicina «-osis», que significa

«degeneración de estructuras». (N. de T.)

[58] Teólogo, filósofo, musicólogo y médico misionero alemán, hijo de un pastor protestante, que en 1952 recibió el Premio Nobel de la Paz. En 1913 concluyó sus estudios de medicina y cirugía en la Universidad de Estrasburgo y se trasladó a Lambaréné, en África ecuatorial francesa (hoy Gabón), como misionero médico. (N. de T.)

[59] David Livingstone, explorador, médico y misionero escocés, es conocido principalmente por el descubrimiento de las Cataratas Victoria y por su actividad antiesclavista. Tras cursar las carreras de medicina y teología, Livingstone entra en la Sociedad de Misioneros de Londres y en 1840 emprende un viaje a la colonia de El Cabo con la intención de implantar nuevos centros para llevar a cabo sus misiones. (N. de T.)

[60] Whiskey irlandés. (Nota de cata: Nariz: aroma de oloroso dulce y malta que domina sobre el grano limpio. Boca: exuberante, con buena distribución de la malta y toques de miel. Final: el gusto seco domina con genuinos toques de roble.)

La destilería de Kilbeggan (Cill Bheaghdin — en gaélico «iglesia pequeña») se fundó en 1757 y es conocida por ser la más antigua autorizada del mundo. (N. de T.)

[61] Se trata de un conocido promontorio situado en la punta sur de la Bahía de Dublín, donde la gente va a bañarse a lo largo de todo el año. Este lugar tomó su nombre del 42.° Regimiento de Infantería de las Tierras Altas escocesas, regimiento de la Armada Británica que construyó allí una fortaleza en 1747 para prevenir cualquier invasión napoleónica en Irlanda.

Dentro de la fortaleza está la Torre Martello, en la que vivió James Joyce algún tiempo y donde sitúa a algunos de sus personajes de Ulises en su odisea homérica por Dublín. Igualmente O’Brien mostrará este lugar en su libro At swim-two— birds. (N. de T.)

[62] Mickey Finn fue un barman irlandés que vivió en Estados Unidos en plena época del gangsterismo. Para aumentar sus ingresos cooperaba con los gángsters y los ayudaba a poner fuera de circulación a sus adversarios

añadiendo a sus tragos un soporífero que, dependiendo de la intensidad de la dosis, hacía que estos se durmieran temporal o permanentemente. Así, con el paso del tiempo, el nombre de su iniciador empezó a darse por analogía a cualquier bebida preparada con estos luctuosos fines. (N. de T.)

[63] El snooker se juega en una mesa de billar de doce pies con seis troneras, con 22 bolas, de las cuales 15 son rojas, 6 son de diferentes colores con una puntuación y una posición determinadas en el inicio del juego, y la otra, la tiradora, es blanca. (N. de T.)

[64] «Bares». Se mantiene el término francés que O’Brien usa en el original. (N. de T.)

[65] La raza escocesa Clydesdale es la raza de exhibición de los caballos de tiro. Es un caballo bello y bien construido que posee una enorme presencia. (N. de T.)

[66] Se trata de una canción de Thomas Moore que Joyce introduce en El retrato de un artista adolescente. La canta la pobre familia de Stephen Dedalus mientras esperan la exigua cena. La letra y la melodía remueven los recuerdos de la niñez y de los amigos que se han marchado. (N. de T.)

[67] O’Brien se refiere al Reino de Dios, aludiendo a la «Parábola de la higuera estéril». El versículo seis nos ofrece el escenario donde está ubicada la higuera, que está plantada en un terreno muy especial: en un viñedo cuyo dueño es Dios con la esperanza de que produzca el fruto deseado. (N. de T.)

[68] Se trata de la Congregación de los Misioneros Espiritanos.

Fundada en 1703 por un joven sacerdote bretón, Claude François Poullart des Places, para formar seminaristas pobres con vistas al desempeño de misiones poco solicitadas y a la cura de almas abandonadas. No debe confundirse con los Misioneros del Espíritu Santo, fundados en 1914 en México por el padre Félix Rougier. (N. de T.)

[69] «Apoyatura». Es una parte decorativa que se añade al principio de una pieza musical, justo antes de la nota principal, a la que va ligada.

O’Brien utiliza este término italiano en el original. (N. de T.)

[70] Se trata de una conocida y antigua canción de cuna irlandesa cuya letra es muy repetitiva, y se toma como símbolo de lo puramente irlandés, de lo irlandés genuino. ( N. de T.)

[71] Unidad de medida de energía en la que está basada la Constante de Planck, la cual está simbolizada con la letra h, y es una constante física.

Así, h = 6,63 x 10-34 erg s. (N. de T.)

[72] O’Brien en realidad cita en esta expresión el nombre de una popular canción infantil, el Holy Hokey (Pockey), que se cree era originalmente una sátira de la Comunión de la Iglesia Católico-Romana, cuando el cura daba la espalda a la congregación, mientras consagraba el pan y el vino. Con la letra de esta canción (brazo derecho adentro, brazo derecho afuera, brazo derecho adentro, y lo vamos a agitar. Bailando el Hokey Pokey, da una vuelta alrededor, eso se hace así,...) se ridiculizaba al cura cuando este levantaba sus brazos hacia el cielo o cuando se daba la vuelta de nuevo hacia la congregación ofreciéndoles la hostia consagrada, diciendo «este es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo». (N. de T.)

[73] El autor se refiere a William Joyce (1906-1946), difusor de la política fascista y de la propaganda nazi en el Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial, que fue ejecutado por traidor. (N. de T.)

[74] O’Brien se refiere a Oliver St. John Gogarty (1878-1957), médico irlandés que fue también poeta y escritor, uno de los ingenios más destacados de Dublín y durante algún tiempo figura política del Estado Libre Irlandés (Irish Free State). Gogarty fue durante un tiempo amigo de James Joyce y su relación a menudo es descrita como «la de la extraña pareja». (N. de T.)

[75] La «Catholic Truth Society» de Irlanda es una asociación que se fundó en 1899 principalmente para difundir literatura de propaganda católica. (N. de T.)

[76] Sylvia Beach (1887-1959): librera e importante editora lesbiana.

En 1917 abrió la primera librería de lengua inglesa en París, Shakespeare and Company, y por allí pasaron muchas escritoras y escritores expatriados.

En 1922 Sylvia publicó Ulises de James Joyce, prohibido en Irlanda, Inglaterra y Estados Unidos. (N. de T.)

[77] Colegio privado de la Orden Jesuita, a 30 km aproximadamente de Dublín. (N. de T.)

[78] Arrio (256-336), sacerdote de Alejandría; desde el 318 propagó la idea de que no hay tres personas en Dios sino una sola persona, el Padre.

Arrio aceptaba que Cristo se llamara «Hijo de Dios», pero solamente por adopción o por gracia, no por naturaleza. Fue en el Concilio de Nicea (325) donde se definió la divinidad de Jesucristo. El símbolo niceno, la oración del Credo, proclamaba que el hijo, Jesucristo, es «consustancial» al Padre,

«Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado». (N. de T.)

[79] «También», en latín en el original. (N. de T.)

[80]«Para mayor gloria de Dios», en latín en el original. Lema de la Compañía de Jesús que se cree fue acuñado por San Ignacio de Loyola, fundador de la Orden religiosa. (N. de T.)

[81] Es típico de algunos pubs irlandeses tener unos salones

«privados» o «reservados» que se abren al público cuando el dueño así lo quiere, y en donde los clientes, tanto si quieren una bebida como si quieren marcharse, deben tocar un timbre para llamar al camarero. (N. de T.)

[82] En el original O’Brien escribe «Geneva», nombre de la ciudad de Ginebra. (N. de T.)

[83] Dirección del Centro de Comunicación de los jesuitas en Dublín.

(N. de T.)

[84] Instituto irlandés de ecumenismo. (N. de T.)

[85] Congregación fundada en Waterford, Irlanda, en 1802, por Edmund Ignatius Rice y bendecida por la Iglesia Católica. Trabajan principalmente en la evangelización y educación de los jóvenes, pero trabajan en muchos ministerios, especialmente con los pobres. (N. de T.)

[86] Grandes almacenes. (N. de T.)

[87] En el siglo XVIII y la segunda mitad del XIX, Irlanda experimentó muchas epidemias de enfermedades contagiosas, que fueron particularmente severas en 1817 y 1818. Como resultado de esto, se hicieron grandes esfuerzos para establecer lo que llamaron «Fever Hospitals» u «Hospitales de la Fiebre» en varios lugares del país, que son hospitales para tratar enfermedades contagiosas. (N. de T.)

[88] Proverbio irlandés que significa «Tú eres la solución», y cuyo equivalente en castellano podría ser «Dios ayuda a quien se ayuda a sí mismo» (Benjamín Franklin) o «Ayúdate a ti mismo y Dios te ayudará»

(George Herbert). (N. de T.)

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Índice

Flann O’Brien Crónica De Dalkey

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Capítulo XII

Capítulo XIII

Capítulo XIV

Capítulo XV

Capítulo XVI

Capítulo XVII

Capítulo XVIII

Capítulo XIX

Capítulo XX

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