
El poema de la Pampa: Martín Fierro y el criollismo español
de José María Salaverría

Mariano José de Larra firmaba como Fígaro en los periódicos de Madrid, y con ese nombre se le sigue conociendo. Son treinta y siete artículos. En «El castellano viejo» un conocido lo arrastra a una comida de la que no hay forma de escapar; en «Vuelva usted mañana», un extranjero llega convencido de que despachará sus asuntos en quince días y se estrella contra las oficinas españolas. Otros hablan del oficio de escribir en la prensa, de la censura, de los políticos del momento, y en todos asoma la misma ironía, que tampoco perdona a quien la escribe. El más sombrío es «La Noche Buena de 1836»: el criado, borracho, le echa en cara a su amo lo que hay debajo del frac. Larra se mató unas semanas después, a los veintisiete años.