
Los caudillos de 1830
En el verano de 1830 cae Carlos X y los emigrados liberales españoles, al otro lado del Bidasoa, creen llegada su hora. Baroja los sigue por Bayona y Ustaritz, entre conciliábulos, tinta simpática y jefes que no se entienden. Eugenio de Aviraneta se ofrece a ganar de antemano las guarniciones de San Sebastián y Santoña. El tanteo no da nada. Se niega entonces a marchar con una expedición que da por perdida. Espoz y Mina entra por Vera sin él. El tercer libro narra la invasión día a día, en el diario de Lacy, un muchacho romántico que vuelve enfermo. Luego la novela se queda en Ustaritz, con los amores de Margarita y la venganza de Simona Busquet, bajo una veleta en forma de dragón a la que el pueblo culpa de sus desgracias. Una mañana suben al tejado a arrancarla.






