
Niebla
Augusto Pérez es un señorito ocioso que apenas ha vivido: se enamora de Eugenia, profesora de piano, porque la ve pasar por la calle, y monta un noviazgo casi solo de cabeza. Ella ya tiene novio, Mauricio, un holgazán sin oficio. Augusto paga la hipoteca que ahoga la casa de Eugenia, ella acaba aceptando casarse con él, y tres días antes de la boda se fuga con Mauricio dejándole una carta a Augusto. Hundido, piensa en matarse y viaja a Salamanca a consultárselo al autor, que le responde que no puede matarse porque no está vivo, que es un ente de ficción, y que será él quien decida cuándo muere. Augusto le replica que él también morirá. Unamuno no quiso llamar novela a esto y lo bautizó nivola: mucho diálogo, casi nada de paisaje, una pregunta que sigue incómoda.
