
Riverita
Miguel Rivera se queda sin madre de crío, en una casa madrileña que gobierna una madrastra hermosa y dura. Su padre, el brigadier Rivera, lo quiere pero no sabe defenderlo, y el chico acaba interno en el colegio de la Merced. De allí sale burlón y bastante solo, se enreda con una amiga casada de la familia y escribe en un diario liberal. Un verano en Pasajes conoce a Maximina, casi una niña; la hace su novia y después deja de escribirle por tedio y vanidad. Ella no protesta: consigue permiso para hacerse monja de la caridad. Lo devuelve a ella un artículo. El duelo a sable casi lo mata, y desde la cama manda pedirle que se case con él. El Madrid de los teatros, las tertulias y las redacciones aparece sin ninguna indulgencia. La historia sigue en Maximina.






