
Fortunata y Jacinta: dos historias de casadas
Juanito Santa Cruz, heredero de una familia acomodada del comercio madrileño, seduce a una muchacha del pueblo y después se casa con su prima Jacinta. De ese desajuste sale todo lo demás. Fortunata, la abandonada, vuelve una y otra vez a la vida de Juanito. Entre medias la encierran en el convento de las Micaelas para «purificarla» antes de casarla con Maximiliano Rubín, un estudiante de farmacia enfermizo y exaltado, y luego vive en casas de vecindad y bajo la protección de un militar retirado. Nunca se quita de la cabeza que el hijo que puede darle a Juanito la convierte en su verdadera esposa. Galdós necesita cuatro partes porque le interesa todo Madrid: tiendas de paños, escaleras, chismes de portal, la política de fondo entre la Revolución del 68 y la Restauración. Se lee despacio y uno acaba conociendo a esa gente.






