Donde mueren las olas

Minette Walters · Capítulo 6 de 16

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Donde mueren las olas

Testimonio de Michael Sprate, director de...

la Universidad de Southampton, donde Sumner trabajaba de ayudante del profesor Hugh Buglass. Dirigió la investigación de dos de nuestros productos: Antiac y Counterac, que representan el 12 por ciento del mercado de los antiácidos. Es un valorado y valioso miembro del equipo, y se lo respeta mucho en su profesión. Hasta que se casó con Kate Hill en 1994, yo habría descrito a William como el eterno soltero. Tenía una vida social bastante activa, pero lo que más le interesaba eran su trabajo y su barco. Recuerdo que en una ocasión me dijo que ninguna mujer le permitiría gozar de la clase de libertad que le permitía su madre. Varias jóvenes pusieron los ojos en él desde que yo lo conozco, pero él siempre se negaba a comprometerse. Por eso me llevé una sorpresa cuando me enteré de que Kate Hill y él pensaban casarse. Ella trabajó en Pharmatec un año, entre 1993 y 1994. Lamenté muchísimo su muerte, y le he concedido a William un permiso indefinido, hasta que se recupere del golpe y encuentre a alguien que cuide de su hija. Si no estoy mal informado, William estaba en Liverpool el fin de semana del 9-10 de agosto, aunque no tuve ningún contacto con él después de que se marchara, el jueves 7 de agosto por la mañana. Apenas conocí a Kate Sumner cuando trabajaba aquí, y no he vuelto a verla ni a hablar con ella desde que dejó la empresa.

James Purdy.

Testimonio de Michael Sprate,

director de servicios, Pharmatec UK

Kate Hill formó parte de mi equipo entre mayo de 1993 y marzo de 1994, cuando se marchó de la empresa. No sabía taquigrafía, pero en cambio su mecanografía estaba por encima de la media. Tuve un par de problemas con ella, sobre todo por su comportamiento. A veces era muy indisciplinada. Tenía una lengua muy afilada, y no le importaba utilizarla contra las otras secretarias. Yo la describiría como una bravucona que no tenía reparos en hacer correr rumores maliciosos para perjudicar a alguien que le caía mal. Su actitud empeoró notablemente después de su boda con William Sumner, pues al parecer consideraba que el matrimonio le confería un estatus superior, y, de no ser porque ella decidió marcharse voluntariamente, yo habría pedido que la trasladaran a otro departamento.

No conozco bien a William, así que no puedo opinar sobre su relación con ella. No sé nada sobre la muerte de Kate Sumner.