
El escuadrón del Brigante
En 1808, todavía un chico, Eugenio de Aviraneta fundaba en Irún una sociedad secreta y trataba con las logias de Bayona. Entraron los franceses y se echó al monte. Segundo volumen del ciclo sobre su pariente conspirador, el relato llega filtrado: Leguía copió el cuaderno que el viejo escribió preso en la Cárcel de Corte. Lo demás es guerrilla en tierras de Burgos, emboscadas a los convoyes, hambre, hombres que se alistan por fe o por no tener otra cosa. Aviraneta lleva las cuentas del cura Merino y pelea en el escuadrón de Juan Bustos, el Brigante, un ventero al que los franceses le mataron al padre. Merino teme a su subordinado y lo aparta. Él, vasco y liberal, a las órdenes de un castellano absolutista. Le costó caro. Años después Mina no se fió nunca de quien guerreó con el cura.






