
Electra
Madrid, 30 de enero de 1901. El estreno de este drama en cinco actos fue una apoteosis: ovaciones, el autor sacado a hombros y gente cantando por la calle. La reacción contraria vino después, en la prensa católica y en las pastorales de los obispos. El nombre remite al mito griego que llevaron a escena Esquilo, Sófocles y Eurípides, y a la vez a la electricidad con la que trabaja Máximo, el científico viudo del que se enamora Electra. Ella tiene dieciocho años, viene de un colegio francés y vive con unos tíos acomodados. Don Salvador Pantoja, devoto y obstinado, le hace creer que Máximo es su hermano; cuando ella pierde la razón, aprovecha el momento para encerrarla en un convento. Diálogo seco, escenas cortas, ninguna concesión retórica. Esta edición de 1902 añade introducción, notas y vocabulario en inglés.






