
La dama joven
Concha cose en Marineda y tiene madera de actriz. La sección de aficionados del Casino la saca a escena, gusta, y dos hombres de teatro suben a su casa con una oferta: un año de aprendizaje mal pagado y, después, contrato en regla como dama joven. Dejar la costura, vivir de las tablas. A Ramón, su novio ebanista, no le hace ninguna gracia. Dolores, la hermana mayor, a la que sedujeron y abandonaron de joven, ya solo escucha al confesor. El final ocurre en la calle: uno de los cómicos cree que quizá la chica acertó, el otro le augura un chiquillo por año. La novela ocupa la quinta parte del tomo de 1885; el resto son trece cuentos, entre ellos El indulto, y un prólogo donde Pardo Bazán expone su idea del estilo: cuidado en el narrador, habla real en los personajes.






