La Respuesta - Area 51

Robert Doherty · Capítulo 3 de 48

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La Respuesta - Area 51

Transmisión No Aleatoria.

–¿Cómo se hace una transmisión de radio en un haz? – preguntó Compton-. No son direccionales.

Brillon no tuvo tiempo de responder la hipotética pregunta mientras seguía trabajando. Compton se volvió deprisa hacia otro ordenador y entró al enlace de Internet vía satélite de acceso seguro del Departamento de Defensa. Introdujo las dos direcciones que había memorizado hacía tiempo, pero que nunca había tenido que usar. Ni bien apareció una línea y una instrucción, escribió:

›NSA Y STAAR AQUÍ CCEP-10

TENEMOS UNA TRANSMISIÓN A 235 GRADOS Y UN ARCO DE

MÁS DE 60 DESDE CERO.

Compton maldijo por lo bajo mientras leía el mensaje. Deprisa, escribió más:

›NSA Y STAAR AQUÍ CCEP-10

TRANSMISIÓN NO ALEATORIA.

Compton se volvió a sentar en la silla y esperó a que llegaran las respuestas.

›CCEP-10 AQUÍ NSA.

ESTAMOS EN LÍNEA

›CCEP-10 AQUÍ STAAR.

¿ORIGEN Y DESTINO DE LA TRANSMISIÓN?

¿ESTÁIS GRABANDO EL MENSAJE?

Compton sacudió la cabeza, en un gesto de irritación ante las preguntas de STAAR.

›AQUÍ CCEP-10

ESTAMOS TRATANDO DE IDENTIFICAR ORIGEN Y DESTINO.

GRABANDO TODOS LOS DATOS. TRANSMISIÓN MUY INTENSA.

INDICA 10 EN LA ESCALA. SIN EMBARGO, EL HAZ ES DIRECCIONAL.

–¿Lo tienes? – preguntó a Brillon.

–¡Tengo el origen! – gritó Brillon-. Lo estoy enviando a tu ordenador.

Nada todavía sobre el destino, salvo que está al oeste y sur de aquí. Este sistema no fue diseñado para detectar un destino en la Tierra pura una transmisión.

Compton entró en otro programa de su ordenador y colocó la ventana al lado de su conversación con STAAR y la NSA. Transfirió los números de

origen a la ventana de diálogo y los transmitió.

›CCEP-10 AQUÍ STAAR.

¿Y LOS DATOS TRANSMITIDOS?

Compton echó un vistazo a la otra pantalla, donde llegaban más números y letras.

›AQUÍ CCEP-10.

ENVIARÉ NUESTRAS CINTAS Y DATOS INFORMÁTICOS CUANDO

EL ORIGEN INTERRUMPA LA TRANSMISIÓN. AÚN ESTAMOS

DESCARGANDO DATOS.

›AQUÍ NSA.

¿LA TRANSMISIÓN ES SEGURA?

Compton volvió a mirar a Brillon, que estaba concentrado en lo que estaba haciendo. Compton deslizó la mano debajo del escritorio. Tanteó el interruptor especial que había instalado la NSA y lo encendió. Aislaba al centro del mundo exterior, pues cortaba todas las comunicaciones, salvo la que estaba usando ella.

›AQUÍ CCEP-10.

COMUNICACIÓN SEGURA.

›ROGER CCEP-10. AQUÍ NSA.

ESTAMOS DESVIANDO RECURSOS EN VUESTRA DIRECCIÓN

PARA VALIDAR Y GARANTIZAR LA SEGURIDAD.

–No logro determinar el destino -afirmó Brillon-. Algún lugar al sudoeste, a gran distancia.

–La Isla de Pascua -dijo Compton en voz alta, antes de poder contenerse.

–¡Joder! – exclamó Brillon-. Es la respuesta al guardián.

–Sí, pero no puedo entender… -comenzó a responder Compton, pero fue interrumpida por un nuevo mensaje de STAAR.

›CCEP, AQUÍ STAAR.

VERIFICAR NÚMEROS DE ORIGEN. NO TENEMOS NINGÚN

SISTEMA ESTELAR TRAZADO EN EL RANGO EN ESE TRAZO

DIRECCIONAL. POR LA POTENCIA, DEBE ESTAR DENTRO DEL

ALCANCE DE LOS SISTEMAS REGISTRADOS.

Brillon ahora miraba por encima del hombro de Compton.

–Porque viene de una nave espacial, imbéciles -masculló-. Tiene que ser así, para ser tan potente. No proviene de fuera del sistema solar. No podría ser tan intensa -repitió-. Tampoco podrían mantenerla direccional a lo largo de una distancia de años luz. – Frunció el ceño cuando se le ocurrió algo-.

¿Quién diablos es STAAR?

–NSA -afirmó Compton, aunque tenía serias dudas de que el hombre rubio pálido y STAAR fueran en realidad parte de la NSA. De lo contrario,

¿por qué estaba ella enviando datos a ambos?

–NSA. Nosotros trabajamos para la universidad.

–No, en este momento no es así -corrigió Compton-. Verifica los números -le ordenó.

Brillon masculló algo, pero se sentó frente a su ordenador e hizo lo que le ordenaron.

–Los números se han verificado -anunció-. Lo que sea que está transmitiendo las señales está en esa línea. – Borró la pantalla y apareció imagen del sistema solar-. Y me juego mi sueldo a que viene de una nave espacial que se dirige hacia nuestro sistema solar en esa trayectoria.

¡Tenemos que comunicárselo a la universidad! – afirmó-. El profesor Klint estará…

–No podemos informar a nadie -intervino Compton. Hablaba de memoria, mientras visualizaba al sujeto rubio pálido-. Estos datos, al igual que esta instalación, son clasificados y han sido cerrados por la Directiva de Seguridad Nacional cuarenta y nueve guión veintisiete barra alfa.

–Qué diablos -respondió Brillon mientras estiraba la mano para alcanzar el teléfono. Se volvió a la mujer cuando vio que no había señal-. ¿Qué has hecho?

–Estamos aislados del mundo exterior, salvo por la NSA y STAAR -

respondió ella.

–¡Joder! ¡Te has vendido al gobierno! – Se puso de pie y cogió su chaqueta-. Pues entonces me marcho. Llamaré desde un teléfono público.

¡No os dejaré hacer otro Majestic!

–Yo no lo haría si fuera tú -afirmó Compton en tono sorprendentemente tranquilo.

–¿Por qué no? – Brillon sonaba tenso, y se inclinaba hacia ella-. ¿Acaso intentarás detenerme?

–No.