
Nazarín
Un periodista entra en una casa de huéspedes miserable del Madrid de los arrabales y conoce a don Nazario Zaharín, cura pobre, manso, incapaz de guardar nada de lo que le dan. Cuando un incendio lo deja sin techo, sale solo a los caminos, hecho un pordiosero, dispuesto a vivir como vivió Cristo: sin dinero ni propiedad, pidiendo y curando. Al poco se le pegan dos perdidas, Ándara y Beatriz, a las que no quería llevar consigo. Los pueblos lo toman unas veces por santo y otras por loco o farsante, hasta que la Guardia Civil lo detiene y lo devuelve a Madrid en una cuerda de presos. Galdós escribió Nazarín en 1895, en plena etapa espiritualista, y nunca aclara si su protagonista es un iluminado o un santo. Buñuel llevó esa duda al cine en 1959 sin resolverla tampoco.






